La ayuda para el olivar tradicional sería de apenas 15 euros por hectárea
La comunidad aboga por destinar los 30 millones de esta intervención sectorial a ayudas asociadas
El documento de trabajo que el Ministerio de Agricultura ha elaborado en el que presenta cómo se llevará a cabo el reparto de los 30 millones de euros de la intervención sectorial del olivar tradicional en la nueva PAC, no ha gustado a Asaja Andalucía, que ya ha mandado sus alegaciones al respecto.
En concreto, la patronal agraria critica tanto el contenido como el continente, ya que «las ayudas son ínfimas y del todo insuficientes para la necesaria reconversión, pues teniendo en cuenta que en España habría alrededor de dos millones de hectáreas de olivar tradicional, el reparto daría para unos 15 euros por hectárea. Pero a lo mejor son muchas más las hectáreas, pues el principal inconveniente está en definir qué se entiende por olivar tradicional», declara el director general de Asaja Andalucía, Félix García de Leyaristy Benjumea.
Otra crítica radica en que, al ser una intervención sectorial, las ayudas tienen que articularse a través de una organización de productores (OP), que sería la beneficiaria, lo que tendría «muy difícil aplicación», ya que «es prácticamente imposible encontrar estructuras organizativas que puedan adaptarse a esa especificidad de olivar tradicional», apunta.
Así, por ejemplo, una cooperativa olivarera «no podría ser per sé una OP porque no cumpliría los requisitos del valor de la producción comercializada», por lo que «habría que crear y clasificar subsectores de olivar dentro de la cooperativa para diferenciar el olivar tradicional del olivar intensivo o superintensivo».

Además, en el caso de productores que tengan distintos tipos de plantaciones olivareras, «¿Qué porcentaje de olivar tradicional en su explotación le acredita como miembro de olivar tradicional en la asamblea general de la organización de productores?», se pregunta García de Leyaristy.
Obligatoria Vs voluntaria
Asaja señala que la propia Comisión Europea, en su respuesta tras la evaluación del Plan Estratégico de la PAC de España, «pone en duda la propia validez jurídica de la intervención sectorial del olivar tradicional».
Cabe recordar que el Plan Estratégico incluye una serie de intervenciones sectoriales obligatorias, que se aplican a los sectores de frutas y hortalizas, vino y apicultura. Y hay otro capítulo llamado intervenciones sectoriales voluntarias, donde se incluye el olivar tradicional, siendo ésta la primera vez que se propone una intervención sectorial no para un sector al completo, es decir, no para todo el olivar, sino sólo para una parte, que sería el olivar tradicional. A este respecto, la propia Comisión plantea sus dudas ante «la no distinción entre los productos cultivados de forma tradicional y otras formas de cultivo».
Los fondos de las intervenciones sectoriales obligatorias, como por ejemplo la intervención del sector vitivinícola, se reparten a nivel regional en la conferencia sectorial, que preside el Ministerio con la asistencia de las comunidades autónomas.
No obstante, en el caso del olivar tradicional «se desconocen todavía cuáles van a ser los criterios del Ministerio para el reparto de esos 30 millones de euros, y si seguirá una motivación de carácter técnica o política», pues «en el peor de los casos, podríamos imaginar que sólo se considerara olivar tradicional al que se cultiva en Castilla La Mancha», teoriza el director de Asaja Andalucía.
Por ello, la patronal agraria estima que «lo más adecuado es desestimar esta intervención sectorial voluntaria del Plan Estratégico y vehicular este presupuesto a través de ayudas asociadas, de manera que el dinero llegue directamente a los olivareros, y de una manera más ágil incluso que si se incluyen en el marco del desarrollo rural (segundo pilar de la PAC), que es otra de las opciones puesta sobre la mesa». Y es que para la organización agraria, «lo que está muy claro es que hay un tipo de olivar que necesita ayudas para ser rentable».

Definición
En caso de que la petición de Asaja no sea tenida en cuenta y la propuesta actual de intervención sectorial del olivar finalmente se implemente en el Plan Estratégico de la PAC, la patronal agraria especifica qué criterios tendría que cumplir una plantación de olivos para ser considerada como «tradicional».
Así, para el olivar con destino a almazara, habría que considerar, según Asaja Andalucía, «una densidad de hasta 180 árboles por hectárea (densidad utilizada por el propio Ministerio de Agricultura en su clasificación de olivar tradicional en la ficha sectorial OTE olivar elaborada en los trabajos del Plan Estratégico), y 10% de pendiente.
Para el olivar de mesa la densidad se debería incrementar hasta 225 árboles por hectárea (marco tradicional 8 x 5,5), no considerar el factor pendiente como requisito e incluir todo el catálogo de variedades de aceituna de mesa declaradas por la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), dependiente del Ministerio de Agricultura.
Además, el director general de Asaja Andalucía insiste en que en la definición de olivar tradicional «se deben incluir tanto sistemas de explotación en secano como en regadío», ya que en la propuesta del Plan Estratégico las ayudas sólo irán dirigidas a los cultivos catalogados como olivar de secano en el Sigpac, quedando excluidas todas las parcelas de olivar en regadío.
A este respecto, Félix García de Leyaristy Benjumea señala que «hay que tener en cuenta que el sistema de explotación en regadío en los olivares tradicionales, a pesar de tratarse de tipos de riegos deficitarios, garantizan cierto nivel de seguridad en el suministro de este tipo de producción».
Igualmente, respecto a los productos incluidos, la patronal subraya que se debe considerar «la producción de aceite de oliva y/o aceituna de mesa en verde o entamada que proceda de parcelas de olivar tradicional», explicando que «hay que considerar que la venta en verde supone, por ejemplo, entorno al 70% de la producción de la variedad manzanilla o el 80% en el caso de la variedad gordal».

Cultivo estratégico
El olivar es un cultivo estratégico para la economía regional y nacional, ya que abarca algo más de millón y medio de hectáreas, adquiriendo especial importancia en las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla. Además, tiene una gran significación por su aportación a la fijación de la población al territorio y por el valor medioambiental que supone.
Por ello, estas ayudas «no se adaptan a la relevancia del cultivo en España», insiste el directivo de la patronal agraria, pues, en definitiva, «estamos hablando de ayudas escasísimas, muy difíciles de aplicar y que al final no van a llegar a quienes de verdad las necesitan para realizar la reconversión de sus olivares y poder ser rentables».