¿Cómo evitar los daños del barrenillo en el olivo?
La RAIF señala que la realización de tratamientos fitosanitarios es prácticamente ineficaz si se mantienen las leñas mal acondicionadas
Actualmente, se está produciendo la salida de adultos de barrenillo de los restos de poda del cultivo del olivar. Por ello, conforme a la legislación vigente, la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) recuerda los procedimientos a seguir para evitar su expansión.
De esta forma, destaca que, «una vez se produce la salida de adultos, estos se dirigen hacia los olivares cercanos, provocando daños en los brotes al realizar las galerías nutricias, con la consiguiente rotura de tallos, pérdidas de cosecha y debilitamiento general el árbol en el caso de que los ataques sean intensos».
Procedimiento para su control
La RAIF señala que la legislación vigente obliga a que, entre el 1 de mayo y el 31 de octubre, donde haya leña y restos procedentes de la poda anual, deben tomarse las medidas reguladas por la ley 43/ 2002, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal, y desarrollada en la Comunidad autónoma de Andalucía mediante la Orden de 2 de noviembre del 1981.
Al respecto, afirma que las leñeras deben estar herméticamente tabicadas y cerradas; las zanjas o trincheras, cubiertas con al menos de 25 cm de tierras; en las albercas, por su parte, debe quedar la leña cubierta de agua. Además, recomienda aplicar cualquier otro método que suponga un aislamiento hermético de la leña al exterior.
Por ello, la Junta de Andalucía incide en que «es muy importante tomar estas medidas, ya que la realización de tratamientos fitosanitarios es prácticamente ineficaz si se mantienen las leñas mal acondicionadas».