El consumo de aceite de oliva cae un 47% en 2023: así han cambiado los hábitos con la subida de precios
Sector oleícola

El consumo de aceite de oliva cae un 47% en 2023: así han cambiado los hábitos con la subida de precios

Un estudio elaborado en el marco de Oleícola Innova constata que los consumidores optan por compras más frecuentes, formatos más pequeños y uso moderado

15/01/2024 Actualizado a las 10:37

Más fragmentada, menos generosa y más frecuente. Así fue la compra de aceite de oliva por parte de los consumidores durante 2023, según un análisis realizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y el Grupo Oleícola Jaén, través del aula universitaria Oleícola Innova para la Innovación y la Divulgación en la Olivicultura y la Elaiotecnia, creada por convenio entre ambas instituciones en la sede Antonio Machado de Baeza.

El consumidor de aceites de oliva está siendo menos generoso en el uso del producto, compra en formato más pequeño pero con menos frecuencia y, a su vez, se ha deslizado ‘hacia abajo’ en el rango de la familia de productos sin intentar salir de la categoría de aceites de oliva. Esa, por tanto, una de las principales conclusiones del estudio dirigido por el analista oleícola internacional Juan Vilar, una afirmación que explica el crecimiento del aceite de orujo de oliva.

Crece el aceite de orujo

De hecho, según datos analizados de enero a diciembre, el orujo ha crecido en demanda un 157,18%, y en precio un 17,14%. En en lo referente a los aceites de oliva intensos y suaves los primeros incrementan su precio en un 50,2 por ciento, mientras que los segundos lo hacen en un 53,4%, en cuanto al volumen de negocio crecen respectivamente en un 22,3 y 46,7%. Es decir, todos han crecido en demanda y volumen de negocio. No obstante, la demanda por unidad de producto cae de media un 6,6 % en esta categoría.

Por su parte, en la categoría de vírgenes, han crecido de media un 33,01% en precio y un 25,89% en la cifra de negocio. El crecimiento excluye a los vírgenes extra de más de 1 litro, para los que ha caído la cae la demanda de cantidad de producto un 17,86%.

orujo
Aceite de orujo de oliva / Oriva

Sí llama la atención que el consumo de los aceites de oliva no ha sido sustituido, a pesar del alza de su precio, por aceites de semillas como el de girasol o el de maíz. El aceite de girasol, por ejemplo, ha tenido una caída de demanda para el periodo estudiado del 10,95%, y de precio del 26%.

Consumo interno de aceite de oliva

En cuanto a los macrodatos extraídos de informes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se desprende que, para el conjunto de España y para todo el año 2023, el consumo interno de aceites de oliva ha sufrido un retroceso del 46,83% con respecto a 2022, situándose en 302.000 toneladas. Por su parte, las exportaciones han caído un 22,69%, concluyendo en 688,95 toneladas, y las importaciones también han bajado, un 6,15%, fijándose en 199,92 toneladas.

«Todas las partidas han caído motivadas por un descenso en la producción nacional e internacional», concluye el estudio elaborado en Jaén.

El estudio se ha llevado a cabo, entre los meses de enero y diciembre del año pasado, ambos inclusive, teniendo en cuenta, todos los tipos de aceites y grasas consumidos en España en supermercados e hipermercados; se han analizado 63 hipermercados, y casi 250 supermercados, teniendo una incidencia en hogares representados que supera el millón, lo que equivale a algo menos de 2,6 millones de consumidores.

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