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Campaña 22-23

La cosecha de aceite de oliva se queda incluso por debajo de los aforos

La sequía y las altas temperaturas condenan la producción, un 58% por debajo del año anterior en Andalucía

20/02/2023 Actualizado a las 12:06

Una campaña de aceite de oliva muy corta y de escasa producción, con datos que confirman hasta los aforos más pesimistas. Esa es la principal conclusión tras hacerse públicos los datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) referentes a enero de 2023. «Con estas cifras, a falta de añadir las referentes a los primeros días de febrero, se puede dar por finalizada la campaña oleícola», detalla Rocío M. Gallardo, la responsable sectorial de Asaja Sevilla.

Y las impresiones no hacen sino constatar lo que ya se preveía a principios de campaña:la falta de lluvias, con el déficit hídrico acumulado en una sequía que ya está durando demasiado, y las altas temperaturas de mayo y junio, que condicionaron la floración y el cuajado del fruto, han «condenado» la campaña.

En Sevilla, con los datos de final de enero, la producción ha sido de 76.500 toneladas. «con los datos de producción que quedan por contabilizar, se estima que alcanzaremos el 90% de lo aforado tanto por Asaja como por el Ministerio y la Junta de Andalucía: 90.000 toneladas», desgrana la responsable sectorial de la patronal agraria. Respecto a la pasada campaña, la provincia de Sevilla contará con un 43% menos de aceite de oliva.

A nivel regional

La caída de producción es aún más acusada a nivel regional, donde se han registrado acumuladas 466.227,11 toneladas, más de 120.700 toneladas menos que el aforo estimado a principios de campaña, que cifró la producción en 587.000 toneladas, y supone una caída de la producción del 58% menos que en la cosecha del año anterior. Y es que, en la campaña 2021-22, en Andalucía se produjeron 1.113.643 toneladas de aceite de oliva.

En cuanto a los datos a nivel nacional registrados por el Ministerio de Agricultura, con datos de final de enero, se han producido 614.331 toneladas, lo que supone 166.151 toneladas menos que las aforadas (780.482 toneladas). En este caso, se trata de un contundente 55% menos de producción que en la campaña anterior, cuando se alcanzó un total de 1.389.970 toneladas de producción de aceite.

Botella de aceite de oliva / Agrónoma

Bajada generalizada

Pero, si hay un dato demoledor la hora de hablar de esta campaña oleícola es el referido a Jaén donde, a fecha de final de enero y con todo prácticamente cosechado, la producción en Jaén ha sido de 167.873 toneladas, un 66%% menos que en la campaña anterior, cuando se obtuvieron más 493.744 toneladas. La cifra es, además, 32.000 toneladas menos de lo que aforó la Junta en octubre. Un dato que, según las organizaciones agrarias, certifica a la campaña como «la peor del siglo» en la principal provincia productora de la comunidad autónoma.

«Es la campaña más corta de los últimos diez años», asegura por su parte, el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, donde la producción de aceite de oliva acumulada hasta enero, cuarto mes de campaña, es de 123.369 toneladas.

El aceite de oliva es el protagonista de la dieta mediterránea / Agrónoma

Salidas

En cuanto a las salidas, a pesar de seguir siendo cortas, en enero han superado las 91.000 toneladas. En cuanto a la comercialización, según ha analizado Asaja Sevilla, el ritmo de salidas se ha vuelto a frenar en enero, mes en el que se han constatado 90.000 toneladas. «Empezamos la campaña en octubre con 136.000 toneladas, bajó en noviembre a 110.000 tn y en diciembre a 97.770 toneladas», cifra Rocío M. Gallardo.

En el acumulado, se han alcanzado las 430.000 toneladas de comercialización, lo que supone más del 60% de lo que se espera que se produzca en el total de la campaña. «Tan solo llevamos cuatro meses de comercialización y ya se ha dado salida a más de la mitad de la producción», detalla la responsable sectorial.

Esto provocará, inevitablemente, alta tensión en los mercados, donde se prevé falta de disponibilidad, y podría suponerla presencia aceite de oliva de terceros países para cubrir la demanda.

Y es que, según los últimos datos publicados por la AICA, se ha llegado a febrero de 2023 con unas existencias totales de aceite de oliva de 760.312 toneladas, que se reparten en 490.580 toneladas en almazaras; 259.827 toneladas en manos de los envasadores y 9.905 toneladas en el Patrimonio Comunal Olivarero.

La bajada de producción contrasta con la subida de superficie en la última década. Y es que, según datos desgranados por UPA, la superficie productiva ha pasado de 2.268.000 hectáreas en 2012 a 2.456.000 en 2022. «Son cerca de 200.000 hectáreas nuevas en diez años que no han significado un aumento productivo como tendría que haber ocurrido si la campaña hubiera sido normal y no hubiera estado condicionada por la fuerte sequía que sufrimos», asegura Cristóbal Cano, responsable de la Sectorial de Olivar y Aceite de la organización agraria.

Olivar / Gen4olive

Los precios

En cuanto a los precios del aceite de oliva, según Asaja Sevilla, siguen siendo altos, pero de manera más «estable» en los últimos días. Según datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, el virgen extra se ha movido en torno a 5,52 €/kg, el virgen a 4,65 €/kg y el lampante a 4,45 €/kg. Por su parte, el sistema Poolred sitúa el virgen extra en 5,43 €/kg, el virgen a 4,83 €/kg, y el lampante a 4,55 €/kg.

De otro lado, desde la patronal agraria hacen hincapié en que hacen falta «lluvias constantes durante los próximos meses» para que se recuperen las buenas cifras de producción de cara a la próxima campaña, habido cuenta de que, en esta, las condiciones climatológicas han hecho mella también en los rendimientos.

«En Sevilla tenemos, actualmente, 246 litros por metro cuadrado de lluvia acumulada, 100 litros menos que el año pasado por estas fechas», comenta Rocío M. Gallardo. A este grave déficit hídrico se suma la situación de los embalses, y es que en los de la Cuenca del Guadalquivir hay un 25% menos de agua embalsada que hace un año.

Venta de aceituna de mesa / Agrónoma

Aceituna de mesa

En cuanto a la aceituna de mesa, según explica José Pedro Guzmán, técnico sectorial de Asaja Sevilla, la producción ha bajado un 37% respecto a la campaña anterior, situándose en 413.000 toneladas. Esto, unido al stock de enlace de campaña, el más elevado de la serie histórica, hace que los recursos para comercializar asciendan a 860.000 toneladas (un 15% menos que la campaña anterior, es decir, 147.000 toneladas).

El aumento de la exportación (un 11%), y a pesar de la disminución del 2% del mercado interior, ha hecho que el balance de comercialización, a 31 de enero, sea un 7% superior al año anterior y un 10% más alto que la media de los últimos cuatro años.

No obstante, estos datos favorables para la comercialización, que también se han traducido en precios superiores para la aceituna (un 20% más altos para la manzanilla, por ejemplo), no han supuesto un aumento de rentabilidad para el agricultor, ya que la producción en Sevilla y Andalucía ha sido un 29% menor que el año anterior.
«Además, hay que tener en cuenta los incrementos de los costes de recolección y los gastos fijos de producción, que han sido muy elevados», resume Guzmán, que concluye que «una parte de los agricultores han cubierto los costes y otra parte están en pérdida».