El consumo de aceite de oliva, ¿una cuestión generacional?
Sector oleícola

El consumo de aceite de oliva, ¿una cuestión generacional?

Los menores de 35 años consumen una tercera parte de aceite de oliva que el resto, según un estudio dirigido por el consultor Juan Vilar

28/11/2022 Actualizado a las 09:39

En 2021, el consumo de aceites de oliva en España fue de 446.381 toneladas, un 8% menos que en el año anterior. La caída en los hogares, de más del 16%, fue una de las más fuertes, situándose en un 70% total el consumo doméstico, un 6% para la hostelería, que aún estaba lastrada por la pandemia, y un 22% el aceite destinado a fines industriales.

Se trata de datos extraídos de un estudio realizado por Juan Vilar Consultores Estratégicos para DEOLEO, del que, además, se desprende uno de los principales datos para entender cómo evoluciona el consumo del aceite de oliva en España, y Andalucía, y hacia dónde se deben dirigir los esfuerzos de promoción. En concreto, si se analiza el consumo percápita para 2021, fue de casi 7 kg de aceite de oliva por persona de media.

Al detalle, las personas mayores de 35 años consumen algo más de 12 kg anuales de media, mientras que los menores de esta edad demandan menos de la tercera parte, ni siquiera llega al medio litro.

«Los menores de 35 años son el segmento de la población española que menos aceite de oliva consume», asegura Vilar. Además, según datos esbozados también por el analista Juan Vilar, los andaluces ingieren casi un 10% más de aceites de oliva que un español medio, es decir, 12,8 kilos.

Aceite de oliva / Agrónoma

Hábitos alimenticios

De esta forma, se desprende que el consumo del aceite de oliva tiene un factor generacional muy importante en el que influyen, sobre todo, los hábitos alimenticios: a más procesados y comida rápida, menos uso del aceite de oliva, que se utiliza principalmente para cocinar y aliñar ensaladas y otros platos «tradicionales» de la dieta mediterránea, un estilo de vida que según los expertos, se ha abandonado de manera parcial en los últimos años.

Y es que, según detalla Vilar, la información elaborada para DEOLEO se complementa con un estudio realizado por Smartme Analytics que asegura que, con la llegada de aplicaciones de comida a domicilio, como Glovo, Just Eat o Uber Eats, el 73% de los jóvenes de entre 18 y 24 años consume con frecuencia comida rápida elaborada fuera de casa. «Suelen ser pizzas, hamburguesas o similares, esto ayuda a entender la caída de demanda de aceites de oliva en segmentos de menor edad», asegura el consultor oleícola.

Campañas de promoción

Por todo ello, entidades como la Interprofesional Aceites de Oliva de España tienen puesto el foco en los más jóvenes, tanto españoles como extranjeros, para seguir ampliando el espectro del consumidor habitual de aceite de oliva virgen extra. Su última campaña de promoción, por ejemplo, está protagonizada por el actor José Coronado y su hijo, y hace escasos meses que iniciaron otra centrada en los escolares y su conocimiento sobre los beneficios para la salud del «oro líquido».

Además, hay un dato a tener en cuenta: los jóvenes que residen en un país tradicionalmente productor de aceite de oliva, como España, son mayores consumidores que los que lo hacen en un país no productor.

Por otro lado, el analista oleícola también ha formado parte de un estudio presentado en el seno del Máster Propio en Administración de Empresas Oleícolas de la Universidad de Jaén, que ha analizado el consumo de aceites vegetales y el impacto de los precios en el mismo.

En dicho análisis se observa que la categoría que más cae en consumo, debido a la generalizada subida de precios provocada por la guerra de Ucrania, han sido los aceites de semillas. El consumo del aceite de girasol, en concreto, ha caído un 6,5% motivado por el desabastecimiento y el brusco aumento de precio que desató el conflicto bélico.

Caída de envases grandes

Volviendo a los aceites de oliva, según el estudio, que ha analizado 63 hipermercados, y casi 250 supermercados, la mayor caída de ventas se produce en los envases que superan el litro, especialmente en las categorías de aceite de oliva catalogado como «intenso» y «suave».

Por otra parte, el aceite de orujo de oliva ha bajado, según la información de Juan Vilar, «sensiblemente», algo que contrasta con las frecuentes campañas de promoción que lo posicionaban hace escasos meses como alternativa perfecta al aceite de girasol para su uso en las frituras.

En cuanto a los aceites de oliva vírgenes, ha bajado su consumo más de un 4,5%, minetras que los vírgenes extra han disminuido un 4,5% en todos los los formatos. Solo hay una excepción: la garrafa de 5 litros ha experimentado un incremento de la demanda del 12% en los establecimientos estudiados, según detalla Vilar.

Por comunidades autónomas, el consumo de aceites y grasas, incluyendo suaves e intensos, ha caído en demanda de manera generalizada, salvo para los aceites de oliva vírgenes y vírgenes extra, que experimentan un comedido aumento en toda España, excepto en Madrid.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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