El olivar andaluz, en plena transformación para ser aún más competitivo
El cultivo tradicional va virando hacia sistemas intensivos, más rentables y eficientes
El sector del olivar está en plena transformación. De hecho, lleva años inmerso en una revolución estructural que pasa, irremediablemente, por un cambio del sistema de cultivo para seguir siendo competitivos. Y es que el olivar tradicional está siendo sustituido , poco a poco, por los nuevos olivares en seto o superintensivos, a los que se puede aplicar la recolección mecánica, solucionando el problema de la falta de mano de obra que sufren muchas zonas, y que son mucho más productivos.
Sin embargo, hay una parte del olivar, la del secano tradicional, que sigue siendo la más numerosa en Andalucía y que se está quedando atrás. Actualmente, Andalucía cuenta con 1.679.412 hectáreas de olivar, según la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivo elaborada por el Ministerio de Agricultura. De ellas, 1,03 millones de hectáreas son de secano, y 647.030 hectáreas son de regadío.
Es decir, el 61% del olivar andaluz sigue siendo de secano, y gran parte de él está ubicado en zonas donde la aportación hídrica es muy deficiente y no hay posibilidad de transformación. Ése es el gran problema, como gran parte del sector se ha encargado de recordar en los últimos años.
Contra la idea de que no cabe una hectárea de regadío más en España, que muchos usan como ‘ataque’ contra el sector agrario por su uso del agua, lo cierto es que, si toda esa zona olivarera de secano tradicional (mucha ubicada en Jaén) no tiene posibilidad de hacer llegar el agua, poco a poco se quedará descolgada de un mercado internacional cada vez más competitivo, con explotaciones superintensivas olivareras a pleno rendimiento.
Datos en España
Según datos de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), la superficie actual de olivar español se distribuyen en 491.836 hectáreas de olivar tradicional no mecanizable; 1,10 millones de hectáreas de olivar tradicional mecanizable; 713.163 hectáreas de olivar intensivo y 147.551 de olivar en seto. No obstante, los datos corresponden a 2022, por lo que se contempla que muchos olivares de sistemas intensivos hayan entrado después en producción.
El ejemplo de Alqueva
El director general de Dcoop y presidente del Consejo Sectorial de Aceite de Cooperativas Agro-alimentarias, Rafael Sánchez de Puerta, detallaba en una conferencia reciente que hay que tomar en cuenta el ejemplo de Portugal, que ha conseguido transformar una de las zonas más deprimidas del país, el Alentejo, en toda una potencia agrícola gracias a un pantano, el de Alqueva. «El país vecino ha pasado de producir 60.000 toneladas de aceite de oliva a unas 200.000 toneladas que están previstas para esta campaña», resumía Sánchez de Puerta.

Y no es el único ejemplo: Turquía, con buenas cosechas en los últimos años, y otros competidores como Marruecos, Túnez o Grecia también están ganados posiciones en el mercado internacional.
Una situación que pone a España, y en especial a Andalucía, en la obligación de actuar para seguir siendo región productora de referencia en el sector oleícola.
Y es que, aunque desde el sector se asume que un porcentaje de los olivares de secano tendrán que hacer de la calidad y la especialidad su factor más diferencial, lo cierto es que esto no podrá extenderse a todo el olivar andaluz.
Distintos costes
A esto se une, además, una cuestión indiscutible: el sistema de olivar en el que sale más barato producir un kilo de aceite y, por tanto, más rentable, es un olivar en seto con riego.
Así se desprende de un estudio de AEMO, en el que se detalla que producir un kilo de aceite de oliva en España puede variar entre los 2,81 euros/kilogramo del olivar en seto de regadío hasta los 4,61 euros/kilogramo del olivar de montaña. La media, no obstante, está entre los 3-4 euros en olivares tradicionales de baja pendiente, que varían según se encuentren en régimen de regadío o secano. Con precios por debajo de estos umbrales, el olivicultor pierde dinero.
Tal y como especifica el informe, que ha estudiado casos referentes a explotaciones de olivar en Córdoba, el coste de explotación por hectárea en un olivar en seto con riego es de 3.253,58 euros, una de las cifras más altas, tan solo superado del olivar en intensivo (entre 200 y 600 árboles por hectárea) en regadío (3.367,50 euros por hectárea). No obstante, este coste se ve amortiguado por la producción media, que sube hasta 10.000 kg por hectárea. En los sistemas tradicionales, la producción varía entre los 6.000 kg por hectárea y los 1.750 kilos de aceite por hectárea, este último dato perteneciente al olivar de montaña.