En plena campaña, las orujeras siguen paradas y sin visos de poder reactivarse
Residuos del olivar

En plena campaña, las orujeras siguen paradas y sin visos de poder reactivarse

La escasa producción de aceite de oliva ‘salva’, por ahora, la grave situación que puede llevar al colapso al sector oleícola

12/12/2022 Actualizado a las 08:50

Dos meses después del comienzo oficial de la campaña oleícola, la situación de las orujeras sigue enquistada y sin visos de una solución. Con las almazaras en pleno funcionamiento, el alpeorujo ya ha empezado a llegar a la orujera San Miguel Arcángel, de Villanueva del Arzobispo, en Jaén, que lleva meses parada obligada por los altos precios del gas y que acumula en sus balsas todos los residuos de la producción del aceite de oliva de la pasada campaña: 250 millones de kilos de alpeorujo.

No obstante, esta campaña está siendo «muy mala», en palabras de Cristóbal Gallego, gerente de San Miguel Arcángel, por lo que están llegando pocos residuos del olivar a la industria extractora, que ha recibido en estos dos meses apenas 15 millones de kilos de alpeorujo.

«Esperamos recibir en esta campaña, que está siendo muy escasa en producción de aceite de oliva, unos 150 millones de kilos. Nuestras balsas tienen una capacidad de 450 millones de kilos, así que creemos que podemos solventar la campaña», reconoce Gallego. El problema, dice, es empezar a afrontar la siguiente campaña cuando no hay perspectivas de que el problema tenga solución.

Una industria fundamental

Cabe recordar que tanto San Miguel de Arcángel como el resto de grandes industrias orujeras de España, un total de catorce, funcionan por cogeneración, es decir, utilizan gas para poner en marcha un engranaje que obtiene a la vez energía eléctrica y térmica. Gracias a ella procesan 2,8 millones de toneladas del total de orujo graso húmedo que se procesa en España, que suma siete millones de toneladas.

Y es que, de cada 100 kilos de aceituna, casi el 80 son subproductos del olivar que solo tienen una salida eficiente: el procesado en las plantas orujeras. En este paso se usan las turbinas, que se alimentan de gas natural para moverse generando energía, al tiempo que, con sus gases, secan el alpeorujo,.

«En San Miguel de Arcángel estamos amparados por una Autorización Ambiental Integrada que solo nos permite funcionar con cogeneración, por lo que tenemos las manos atadas», asegura Gallego. La turbina de cogeneración utilizada por San Miguel de Arcángel está operada por la empresa Celvi y produce unos 25 megavatios de energía eléctrica que se vende a la red, además de la energía térmica que la propia orujera utiliza para lograr el orujillo, un biocombustible.

Orujera San Miguel Arcángel / Agrónoma

Al no poder continuar con la actividad, desde la orujera andaluza se están planteando «cuál puede ser la solución», mientras sus 57 trabajadores permanecen en el paro. «Nos estamos planteando hacer otra gran inversión que nos permitiría secar el orujo con otro sistema diferente a la turbina, pero hasta marzo no podremos hacerlo, estamos en la cuenta atrás para intentar que la campaña 2023-24 sea más o menos normal», se lamenta el gerente.

Las fluctuaciones del precio de la energía y la fuerte subida del precio del gas se unen, además, a la incertidumbre regulatoria en la que están sumidas las industrias orujeras.

Retribuciones a la operación de las plantas orujeras

Cabe recordar que las plantas de cogeneración están sometidas a un régimen específico durante su vida útil que les otorga el derecho a cobrar una prima estatal. Se trata de una retribución a la inversión y una retribución a la operación (RO). Esta última se calcula teniendo en cuenta varios parámetros como el precio que alcance en el mercado la electricidad, el gas natural o el dióxido de carbono, entre otros. Dichas retribuciones, además de sufrir retrasos, funcionan por un sistema que no convence al sector.

La situación es tal que el propio Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha instado al Gobierno de España a modificar el periodo de revisión de las retribuciones a la operación de las plantas orujeras con cogeneración en base a los precios reales del gas, del CO2 y del mercado mayorista de electricidad y lo reduzca a un mes frente a los seis meses actuales.

El Ejecutivo andaluz formula esta petición al considerar que la apertura de la excepción ibérica a la cogeneración «no representa una solución para el sector oleícola, diseñado pensando en las características de las centrales de ciclo combinado, que son las que emplean el gas en el proceso de generación eléctrica», informa la Junta en un comunicado.

Según la Junta, esta solución consistiría en el cálculo mensual de las retribuciones a la operación en base a los precios reales de gas, del CO2 y del mercado mayorista (pool) de electricidad, utilizando las mismas fórmulas que se han venido utilizando conforme a la normativa vigente.

A día de hoy, las retribuciones se calculan para periodos de seis meses, algo que la Junta no considera «razonable» debido a la situación actual de alta volatilidad de los mercados energéticos. Esta misma petición la llevan haciendo meses desde la Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo de Oliva (ANEO).

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