
Fin a la crisis oleícola: la campaña 2024/25 volverá a la normalidad
Si el verano lo permite, España volverá a superar el millón de toneladas de aceite de oliva en la próxima cosecha
Las primeras previsiones para la campaña de aceite de oliva permiten ser, al fin y tras dos años muy malos, optimistas. La sectorial de Aceite de oliva de Asaja, reunida hace escasos días en Madrid, avanzó que la próxima campaña oleícola, 2024-25, «estará en la media» y podría alcanzar los 1,3 o, incluso, 1,4 millones de toneladas a nivel nacional.
Esto supone un alivio importante para un sector que ha estado en la cuerda floja durante esta campaña, ya que los altos precios no han compensado, ni de lejos, la escasa producción provocada, sobre todo, por la grave sequía.
Sin embargo, aunque con previsiones aún muy preliminares, parece que, al fin, se va a cambiar de ciclo en esta campaña y la producción oleícola va a volver a la normalidad.
«Aún es pronto para hablar de cifras estables, pero hemos podido constatar que el desarrollo del cultivo y del fruto está siendo, hasta el momento, muy bueno en gran parte del país», asegura Rocío M. Gallardo, la responsable sectorial de Asaja Sevilla.
El estado actual del cultivo
Según el servicio de Información Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía, en Córdoba, el estado fenológico del cultivo actualmente es de endurecimiento del hueso, y el olivar presenta buena carga y un favorable desarrollo de frutos y tallos vegetativos. En este momento, se están realizando tratamientos foliares, principalmente con abonos y labores de desbroce.

Por su parte, en Jaén también predomina el endurecimiento del hueso. En la confluencia de las comarcas s Campiña Norte, La Loma, El Condado y Sierra Morena, con municipios como Guarromán, Linares, Canen y Vilches, la aceituna se encuentra con un tamaño similar al de un garbanzo, en fase de crecimiento y endurecimiento del hueso. Por su lado, en las comarcas de Sierra Mágina y Sierra Sur, la aceituna tiene el tamaño de un guisante, y se estima que la cosecha será media en la zona.
El servicio de Información también se detiene en Málaga, donde predomina igualmente la fase de endurecimiento del hueso y avisan de que la cubierta vegetal permanente «puede proteger algo más de la insolación». En cuanto a las variedades, predominan la hojiblanca, con marcos de 10×10 metros, y una cosecha media.
Por último, en Sevilla, el estado fenológico dominante es el de endurecimiento del hueso y engorde del fruto en toda la provincia.
De esta forma, aunque el estado general del olivar gracias a las lluvias de primavera y la ausencia de episodios de temperaturas extremas es bastante aceptable, aún quedan por delante casi cuatro meses «clave», meteorológicamente hablando, para que la buena cosecha sea una realidad y el verano no estropee las expectativas.
Por comunidades autónomas
En cuanto a las distintas zonas productoras, según se constató en la sectorial de Asaja, son Extremadura y Aragón, muy afectadas por la sequía, las que van a tener una merma importante de la cosecha respecto al año pasado. Castilla-La Mancha tendrá buena cosecha, al igual que Andalucía, donde todas las provincias mejorarán (con Córdoba, Jaén y Sevilla a la cabeza de la producción olivarera) las cifras del año pasado excepto Málaga, la más afectada por la falta de agua.
En Sevilla, donde «la floración y el cuajado del fruto han sido buenos», según destaca Rocío M. Gallardo, y se espera que la campaña que viene roce la media, que está entre alrededor de las 105 mil toneladas. «Hay que hacer una excepción con Casariche, Badalatosa, Corcoya y parte de La Roda de Andalucía, donde se ha observado en campo una merma importante en la cantidad de aceituna por circunstancias climáticas anómalas», detalla la técnico de Asaja.
También en la comarca de Estepa, una de las más olivareras de la provincia, se está observando una producción irregular «que no será mucho mejor que la campaña pasada», según las primeras previsiones.

Previsiones internacionales
A nivel internacional, los principales productores de aceite de oliva a nivel mundial son España, Italia, Grecia, Túnez, Turquía, Marruecos, Portugal y Siria. Si se suma la producción de todos ellos, situados en la zona mediterránea, se supera el 80% del total de aceite de oliva a nivel mundial.
En este punto, se espera que todos ellos mejoren la cosecha del año pasado, con dos excepciones: Italia y Marruecos, muy afectados por la sequía y que son los competidores más directos del sector oleícola español.
A partir del inicio de la siguiente campaña, a finales de septiembre y comienzos de octubre, se abrirá, por tanto, una nueva época para la comercialización oleícola pues, previsiblemente, con la entrada en juego del aceite de nueva cosecha, los precios se moderarán de forma considerable.
Ahora, el reto del sector es llegar hasta ahí, pues el stock de enlace entre campañas será «extremadamente justo». «Si continúa el buen ritmo de salidas en estos meses siguientes», apenas habrá entre 180-200 mil toneladas de enlace de cosecha, avisaba Rocío M. Gallardo. Cabe recordar que junio se ha cerrado con unas salidas de 95.000 toneladas y existencias de 415.022 toneladas.