Investigadores cordobeses crean la primera base de datos de parásitos del olivar
El trabajo ha identificado nuevas especies de estos animales microscópicos, entre las 128 detectadas, tras un muestreo de suelo del olivar andaluz
Investigadores del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba (IAS, CSIC), han identificado las especies de nematodos que parasitan a los olivares andaluces. El estudio ha revelado la mayor diversidad mundial de estos animales microscópicos con forma de gusano asociada al olivar, con un total de 128 especies que disminuyen el crecimiento del cultivo, en particular en árboles jóvenes.
Los investigadores han destacado «la importancia de contar con recursos que censen y analicen este tipo de especies que dañan al olivar».
Importancia del estudio
«La creación de la base de datos es de suma importancia, ya que estos organismos de suelo suponen un problema sanitario real en la agricultura», ha señalado el investigador del IAS Antonio Archidona-Yuste.
Hasta ahora existía información parcial al respecto, por lo que la sociedad agronómica incorpora conocimiento para abordar la posible aparición de enfermedades más severas. «Este riesgo para el cultivo deriva del continuo cambio en los sistemas de producción agrícola que se efectúa en los últimos años, lo cual incrementa la susceptibilidad a la aparición de enfermedades con un mayor grado de severidad», ha añadido Archidona-Yuste.
Cuando la densidad de la población de nematodos es elevada, el parasitismo reduce el crecimiento de la planta. «En otros estudios se ha estimado que pueden ser responsables de un 5% de la reducción en la producción agrícola de este cultivo», ha informado el experto. El efecto negativo aumenta en las plantaciones jóvenes, más vulnerables al ataque.
El trabajo ha identificado nuevas especies entre las 128 detectadas tras un muestreo de suelo sistemático en la mayor parte de las comarcas de olivar andaluz, con un total de 376 parcelas analizadas. Los expertos recolectaron datos abarcando la amplia variabilidad ambiental, social y agrícola del olivar durante cuatro años. A continuación, han analizado las muestras integrando métodos moleculares con el análisis morfológico, con el fin de identificar su identidad y la existencia de especies nuevas en el suelo.
Ecosistemas agrícolas
El trabajo que en el futuro desarrollarán los científicos se centra específicamente en la influencia de algunas prácticas agrícolas en la distribución de nematodos parásitos en el olivar.
«Esta tarea inicial ha sido una base necesaria para posteriores estudios científicos que descifren la distribución de estos organismos en los suelos donde el acebuche –el olivo silvestre-, está presente, y también en otros ecosistemas agrícolas y ambientes naturales», ha avanzado Archidona-Yuste.