
La campaña oleícola arranca mal: se recoge un 20% menos de aceituna de lo previsto en muchas fincas
El consejo sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía insiste en que el agua será la clave que decidirá la campaña
El 1 de octubre arrancó oficialmente la campaña oleícola 2025-26 en la que, como ha concretado el consejo sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, el agua será la clave para determinar el volumen real de la campaña. «Hay que tener en cuenta que el 60% del olivar andaluz es tradicional y de secano, un sector que está sufriendo duramente los efectos del cambio climático, y que tiene un alto riesgo de abandono en los próximos años por falta de competitividad», aseguran desde la federación.
La escasez de precipitaciones, el ascenso de las temperaturas y, sobre todo, la práctica desaparición del otoño (con veranos prolongados que se extienden desde abril hasta bien entrado noviembre) están alterando el ciclo productivo del olivo. Esta explosión climática incide directamente en el proceso de lipogénesis, es decir, en la formación del aceite dentro del fruto.
Así, pese a que la campaña está arrancando, las fincas que ya están recogiendo la aceituna para producir los primeros aceites tempranos van arrojando datos significativos, como una caída de hasta un 20% en los kilos cosechados respecto a la estimación inicial.
Y es que, temperaturas diurnas que superan los 30º C y nocturnas que no bajan de los 20º C en los meses clave del otoño, impiden un desarrollo adecuado del aceite de oliva en el fruto, comprometiendo tanto la cantidad como la calidad de la producción.

Acceso al agua
El consejo sectorial insisten en que revertir esta situación «pasa por el riego y el acceso al agua». «No hay que olvidar que el olivar es uno de los cultivos más agradecidos con este recurso, pues apenas 1.500 metros cúbicos por hectárea bastan para transformar y hacer eficiente su producción», insisten.
Es urgente, por tanto, «que las administraciones sean sensibles con esta realidad y den pasos más contundentes, poniendo en ejecución infraestructuras hidráulicas que permitan garantizar un suministro mínimo que mitigue los efectos del cambio climático en el olivar de secano, para que la rentabilidad y competitividad estén al alcance de todos los productores», demanda el presidente del consejo sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Cristóbal Gallego.
A este respecto, aclara que, si las administraciones «no se ponen las pilas» en el tema hídrico, al menos, «que se permita al sector hacer las inversiones necesarias de su propio bolsillo, para tener las infraestructuras que necesitan en sus explotaciones».
Acuerdo de la interprofesional
Se trata de un tema de vital importancia para la federación regional, que asegura que no cejará en este empeño para lograr «recursos suficientes no sólo para regar las explotaciones actuales, sino para llegar a nuevas superficies olivareras».
Además del agua, otra de las máximas que determinará la campaña es la calidad. En este aspecto, destaca la unanimidad lograda por el sector en la apuesta por la búsqueda de la excelencia oleícola, refrendada en un acuerdo en la interprofesional del aceite de oliva el pasado 9 de octubre.
La propuesta, presentada por las asociaciones Asoliva y Anierac, ha supuesto «un verdadero punto de inflexión», pues, por primera vez, todo el sector se une en torno a una visión compartida basada en la calidad, la transparencia con el consumidor y la reputación del aceite de oliva. Un trabajo que, explican Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, «se llevaba muchos años realizando en el seno del Patrimonio Comunal Olivarero».
«Con este acuerdo, el sector oleícola se compromete con un exhaustivo método de autocontrol, pero su éxito dependerá de lograr el mismo grado de compromiso por parte del ministerio de Agricultura». «Es necesario que, tanto la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), como el propio ministerio, pongan los medios necesarios para garantizar y verificar las informaciones declaradas», insiste Cristóbal Gallego.
A este respecto, el presidente sectorial de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía señala que «de la mano de las administraciones y con este nuevo marco, las cooperativas oleícolas estamos ante la gran oportunidad de ganar la última de las batallas que nos quedaban pendientes: la batalla de la imagen, de la calidad y de la credibilidad», recalca Cristóbal Gallego