Las aceitunas andaluzas hojiblanca y arbequina entran en el ‘Arca de Noé’ de las semillas
El depósito de Svalbard es la reserva de biodiversidad más importante de la Tierra, tal y como destaca la Denominación de Origen de Estepa
En el corazón del archipiélago de Svalbard, a medio camino entre Noruega y el Polo Norte, el patrimonio agrícola de la Denominación de Origen Estepa ha marcado un hito histórico.
Las variedades de olivo hojiblanca y arbequina, pilares fundamentales de la producción de aceite de oliva virgen extra de nuestra comarca, han ingresado oficialmente en el Depósito Mundial de Semillas «Banco Mundial de Svalbard», conocido popularmente como el «Arca de Noé» vegetal.
Esta iniciativa, fruto de una colaboración entre la Universidad de Córdoba, la Universidad de Granada, el CSIC y el Ministerio de Agricultura, entre otros organismos públicos, busca garantizar que, ante cualquier cataclismo global, conflicto o crisis climática extrema, la biodiversidad de los cultivos esenciales para la humanidad permanezca intacta.
Según detalla la Denominación de Origen de Estepa, la inclusión de la hojiblanca (variedad ‘reina’ en Estepa por su versatilidad y resistencia) y la arbequina (con delicado aroma) en este búnker ártico es el resultado de una colaboración científica de alto nivel.

Protocolo de conservación
Las semillas han sido seleccionadas y procesadas bajo un estricto protocolo para garantizar su conservación, a través de una limpieza y secado, pruebas de germinación (asegurando que cada semilla es capaz de dar vida a un nuevo olivo en el futuro).
De esta forma, las muestras descansarán a una temperatura constante de -18 grados en cámaras acorazadas situadas a más de 100 metros de profundidad dentro de una montaña de roca sólida.
Proteger las variedades de olivar es vital para asegurar su supervivencia. Aunque es un árbol robusto y milenario, el sector se enfrenta hoy a desafíos sin precedentes. El cambio climático, la sequía prolongada y la amenaza de patógenos como la Xylella fastidiosa ponen en riesgo la estabilidad de los olivares mediterráneos, según señalan desde fuentes del sector.
La última línea de defensa
Con más de un millón de muestras procedentes de todo el planeta, el depósito de Svalbard es la reserva de biodiversidad más importante de la Tierra. La llegada del olivo español, y específicamente de las variedades que definen el carácter de los aceites de la D.O. Estepa, refuerza el valor estratégico de este cultivo no solo para la economía andaluza, sino para la seguridad alimentaria mundial.