Los olivareros andaluces sufren ya el bloqueo de Estados Unidos
Aranceles Trump

Los olivareros andaluces sufren ya el bloqueo de Estados Unidos

Se empiezan a paralizar partidas de aceitunas y aceite con destino a norteamérica y se teme por la pérdida de empleo en las industrias

20/10/2019 a las 09:00

Los olivareros andaluces, tanto del sector de la aceituna de mesa como del aceite de oliva, han pulsado ya, con resignación e indignación, el botón que activa el contador de daños en sus respectivos negocios, tras la entrada en vigor de los aranceles anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como consecuencia de la disputa comercial por las ayudas de la Unión Europea (UE) a Airbus.

El pasado viernes se hacía efectivo un nuevo gravamen a la aceituna verde y al aceite de oliva envasado de origen español que entre en Estados Unidos, siendo éste un mercado prioritario y estratégico para ambos productos. Unos aranceles que sólo afectan a España y no a los demás países productores de aceituna de la UE, lo que supone «una quiebra total de la unidad de mercado», señala el presidente de la Interprofesional de la aceituna de mesa (Interaceituna), Ricardo Serra.

La aceituna de mesa es, si cabe, el gran perjudicado de los productos agroalimentarios incluidos en la lista negra de Trump, pues ya venía sufriendo (desde noviembre de 2017 de forma provisional y desde agosto de 2018 de forma definitiva) aranceles del 35% a la aceituna negra. Esto ha supuesto que la exportación de aceituna negra de España a Estados Unidos se haya reducido a la mitad, y la cuota de mercado de España ha pasado del 35 al 17%, con una pérdida acumulada de 60 millones de dólares.

Ahora, con el arancel del 25% también a la aceituna verde, el sector sufre «un varapalo más», pues «gravar el 100% de las ventas de aceituna en Estados Unidos supondrá el fin de la comercialización en dicho país donde hasta 2017 se venían vendiendo unas 75.000 toneladas, sumadas verde, negra y otras preparaciones», señala Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, que reclama «medidas de Estado para un conflicto que debe resolverse en el seno de la UE, al estar permitiendo la ruptura del mercado único y que se produzcan agravios comparativos entre sus países miembro».

Desde Interaceituna, donde están representados productores, cooperativas, industriales y exportadores piden a un Gobierno de España en funciones y centrado en el conflicto de Cataluña que «exija a la UE la máxima firmeza y contundencia ante Estados Unidos para la eliminación de dichos aranceles sobre toda la aceituna de mesa y los demás productos agroalimentarios», defendiendo al sector y a la unidad de mercado en Europa.

Primeros daños

La situación es muy preocupante y los daños empiezan a aflorar en algunas empresas. Es el caso de la cooperativa de segundo grado Manzanilla Olive, que si bien se había mantenido al margen del arancel a la aceituna negra, al contar con muy poca producción, el gravamen de la aceituna en verde le afecta de lleno. De hecho, la cooperativa destina un tercio de su producción de aceitunas envasadas (que ronda los 12 millones de kilos) a Estados Unidos.

El presidente de la entidad, Antonio Candil, declara que «de momento no hemos sufrido ruptura de contratos con clientes en Estados Unidos», pero «sí que tenemos mercancía preparada para ese mercado que está bloqueada». De hecho, «aproximadamente el 50% de la aceituna envasada que exportamos a Estados Unidos (entre 4 y 5 millones de kilos) por vía marítima se nos está quedado en tierra a la espera de ver cómo se resuelve el tema de los aranceles», lamenta el presidente, que denuncia que este conflicto tendrá también un coste en términos de empleo, pues «de los dos turnos completos que teníamos en la fábrica hemos pasado a tener sólo uno».

Manzanilla Olive también comercializa aceite de oliva, aunque el arancel del 25% en este caso «nos afecta muy poco, pues casi toda la producción la exportamos a granel, que está exento».

Por su parte, la empresa Agro Sevilla, líder mundial en exportación de aceitunas negras de mesa, se vio obligada a despedir a 50 trabajadores tras la caída productiva como consecuencia de la aplicación del arancel a esta categoría. Por ello, su presidente, Gabriel Cabello, se ha mostrado muy preocupado por cómo va a afectar a la cooperativa el nuevo arancel a la aceituna verde.

Renegociar los contratos

De hecho, el mismo viernes, nada más conocer la aplicación de las tasas, la cúpula directiva de Agro Sevilla ponía rumbo a Estados Unidos, donde cuentan con su filial Agro Usa, para «renegociar los contratos que tenemos con nuestros clientes en norteamérica y ver cuál es su respuesta ante este nuevo gravamen que encarece la exportación», explica Cabello.

La cooperativa tiene en este mercado un volumen de 20 millones de kilos de aceitunas, un 50% se exporta en verde y la otra mitad en negra. Además, comercializan entre medio millón y un millón de litros de aceite de oliva envasado en dicho mercado, que también tendrá que pagar arancel. Por ello, denuncia la «pasividad de los políticos y la falta de liderazgo de la Unión Europea en todo este conflicto», destacando que «es el propio sector de la aceituna de mesa el que está costeando, de su propio bolsillo, su defensa ante Estados Unidos, unos gastos jurídicos que ya han supuesto el desembolso de 5 millones de euros».

A este respecto lamenta que «no sólo se están viendo afectadas nuestras ventas y nuestros gastos jurídicos», sino que los aranceles están teniendo «un efecto en las cotizaciones de la aceituna a nivel general».

Además, con la imposición de los aranceles, tanto la aceituna como el aceite de oliva quedan en una situación de desventaja comercial, al no poder competir en precio con otros países, lo que beneficiará a otros Estados productores de la Unión Europea como es el caso de Italia o Grecia, a los que las tasas de Trump no les afectan.

Aceite de origen español

En el caso del arancel al aceite de oliva español envasado se ha cumplido el peor de los escenarios, ya que Estados Unidos penaliza el origen español, aunque el aceite esté embotellado en otro país exento de pagar el gravamen.

Cambiar la localización de los envasados era la argucia que manejaban las principales empresas oleícolas para sortear el arancel de Trump, algo que ya no podrán hacer. Por ello, el director gerente de Oleoestepa, Álvaro Olavarría, hace hincapié en que «la medida no sólo afecta ya a las 60.000 toneladas de aceite español envasado que se exportan a Estados Unidos, sino a una cantidad infinitamente mayor». En concreto, afectaría a unas 140.000 toneladas de aceite de oliva español: 60.000 que se envían embotelladas desde España y 80.000 que Italia compra a los españoles y envasa para comercializar en América.

Esta situación preocupa especialmente a Oleoestepa, que además de vender a Estados Unidos exporta al mercado italiano «entre 10.000 y 15.000 toneladas de aceite de oliva». No obstante, la cooperativa ha optado por hacerse cargo de los aranceles y seguir operando «con total normalidad», atendiendo como hasta ahora a su cartera de clientes de norteamérica, a la espera de que se clarifiquen «cómo va a quedar esta situación en las próximas semanas o las medidas de defensa que va a emprender la Unión Europea, y si esta situación arancelaria se perpetúa, ya tomaremos las decisiones pertinentes», asegura Olavarría.

¿Compensaciones?

La consejera de Agricultura de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo, ha afirmado que el Gobierno andaluz está «preocupado» por el posible impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos a los productos agroalimentarios. Al respecto, ha resaltado que la Junta está estudiando posibles medidas de apoyo a los afectados como, por ejemplo, «la posibilidad de abrir una línea de financiación destinada al sector afectado y sin coste alguno para los beneficiarios que sirva para avalar a los productores». «Estamos analizando posibles medidas adicionales que solicitaremos a la Unión Europea y al Gobierno de España y que vamos a poner en marcha desde la Junta», ha apuntado.

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