Olivecan, una aplicación para predecir el futuro del olivar
Universidad de Córdoba

Olivecan, una aplicación para predecir el futuro del olivar

El proyecto europeo ‘Olive-Miracle’ desarrolla un modelo que pronostica el comportamiento de los olivos frente al cambio climático en todo el Mediterráneo

11/09/2019 Actualizado a las 10:11

Investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO) han participado en el proyecto europeo Olive-Miracle, liderado en la UCO por el catedrático Francisco Villalobos. El proyecto tiene como objetivo aportar herramientas para evaluar la eficacia de determinadas estrategias de manejo del olivar, asistir en la toma de decisiones de inversión y predecir la productividad y el impacto que tendrá el cambio climático sobre el cultivo.

Precisamente el aumento constante del dióxido de carbono y los incrementos de temperatura que se están dando a lo largo del siglo provocan una situación de incertidumbre que obliga al sector olivarero a plantearse una serie de preguntas: ¿Hasta qué punto es rentable plantar en determinadas zonas? ¿Cuál es la mejor estrategia de cara al futuro? ¿Qué factores deben tenerse en cuenta para garantizar la sostenibilidad del cultivo?

Para responder a estas preguntas, el proyecto ha desarrollado un modelo de simulación que predice cómo crecerán los árboles en función de diferentes variables. La aplicación, denominada Olivecan, realiza simulaciones de manejo en distintos lugares del Mediterráneo, y es capaz de predecir el éxito de un determinado cultivo futuro teniendo en cuenta parámetros como la temperatura, el viento, las precipitaciones, el estado del suelo o la localización. Por esta razón, la herramienta, según Villalobos, permitirá proporcionar un nivel de formación más estricto para que la industria  olivarera tome decisiones apoyadas en un conocimiento exhaustivo.

Además,  el programa también puede realizar predicciones en función de la variedad del olivo, ya que «variedades como picual o arbequina no se comportan de la misma forma».

Menos productividad

Aunque el proyecto aún está en curso, todo indica, aseguran sus impulsores, que la forma en la que el cambio climático afecte al olivo dependerá bastante de las condiciones de manejo. Según Luca Testi, investigador del proyecto, «las respuestas que tenemos hasta ahora parecen ser menos alarmistas de lo que se pensaba». Si bien la productividad del olivar podría verse mermada por la disminución de las precipitaciones, esto podría contrarrestarse con el incremento de dióxido de carbono en el aire, que produce un aumento en la velocidad de la fotosíntesis y, por tanto, en la producción.

En este sentido, Villalobos ha destacado que las futuras generaciones seguirán cultivando el olivo en Andalucía aunque, probablemente, «se cultive de otra forma». Según el catedrático, la comunidad andaluza es una potencia mundial en este sector y su tecnología en el futuro será más que suficiente para que se sigan produciendo olivos de forma rentable.

 

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