
La responsabilidad de los precios del aceite también está «puertas adentro»
En el Foro del Olivar se pide a los olivareros que reflexionen sobre la situación actual del mercado y sobre cómo ha actuado el sector en conjunto
Aunque se ha dicho hasta la saciedad que «no hay razones objetivas» que justifiquen la bajada de los precios del aceite de oliva en esta campaña, en el Foro del Olivar, organizado recientemente por Asaja Sevilla y Bosch, se han apuntado a varias causas, tanto estructurales como coyunturales, determinantes en la caída de las cotizaciones en las distintas calidades, instando al sector oleícola a hacer autocrítica y a mirar también «de puertas adentro».
El presidente de la asociación Interprofesional del aceite de oliva y de Asaja nacional, Pedro Barato, ha ofrecido un avance de la presente campaña oleícola, en la que se prevé una producción nacional récord (se estima en 1.740.000 toneladas, un 38% más respecto a la campaña pasada), y una cosecha mundial un 5% inferior debido a que casi todos los grandes países productores sufren recortes, lo que sitúa a España prácticamente como el único actor en los mercados mundiales. En este sentido, Barato se ha preguntado: «si el aceite de oliva está en nuestras manos, ¿por qué le echamos la culpa de la crisis a los demás?».
El presidente de la patronal agraria ha instado a los olivareros a que reflexionen sobre la situación actual y sobre su propia responsabilidad. Así, ha recordado a los más de 300 agricultores presentes en el Foro del Olivar que en el aceite de oliva hay dos caminos que no están reñidos: el de la cantidad y el de la calidad, subrayando que «lo que no podemos hacer es jugar al travestismo», porque si no «de 40 aceites analizados resulta que la mitad se venden con una categoría sin serlo».
Pedro Barato ha persistido en que el sector «tiene que hacer bien las cosas» y en que «la calidad tiene que imperar», pues «en nuestras manos está si queremos dar un futuro a este sector», instando a «trabajar un poco más en defender lo que es nuestro».
Señales ignoradas
En el mismo sentido se ha pronunciado el experto analista oleícola internacional y profesor de la Universidad de Jaén, Juan Vilar, quien ha manifestado que «la responsabilidad de la crisis es nuestra, hay que reconocerlo», apuntando que «el mercado nos ha estado dando señales y no le hemos hecho caso».
Vilar ha señalado razones coyunturales para que el precio del aceite no cubra siquiera los costes productivos. Entre éstas, se ha referido a que «el sector español no está preparado para una campaña como la actual», caracterizada por una producción récord y una recolección muy rápida que ha inundado de aceite las almazaras. De hecho, sólo en diciembre y enero se produjeron 1,3 millones de toneladas de aceites de oliva, una alta oferta que se ha dejado notar en los precios.También se ha referido a la especulación de algunos productores en la campaña anterior y a que «hemos tenido que ir vendiendo a bajo precio porque no podíamos almacenar todo el aceite».
El analista oleícola ha ofrecido una fotografía del olivar en la que se ve claramente la enorme evolución que ha experimentado este cultivo en todo el mundo: «Hoy se produce aceite de oliva en 64 países (hasta hace muy poco eran 46), se han plantado un millón de hectáreas de olivos en los últimos seis años (el equivalente al 40% de la superficie que tiene España de olivar) y ya hemos alcanzado 11,6 millones de hectáreas de superficie olivarera en todo el planeta, con crecimientos de superficie muy importantes en países como Marruecos (que cuenta ya con un millón de hectáreas), España y Portugal», señalando que en este último país cada año se plantan «entre 12.000 y 13.000 hectáreas de olivos».
En cuanto a los precios mundiales, el experto ha destacado que mantienen una tendencia clara, pues «están muy ligados a la evolución de la cosecha en España». Así, «si en nuestro país baja la producción, los precios mundiales del aceite suben, mientras que si sube la producción en España, el precio mundial baja».
Consumo de aceite
Respecto al consumo, según ha apuntado Vilar, el aceite de oliva es un producto de cercanía. Por tanto, «un país que empieza a sembrar olivos se convierte en un nuevo consumidor». No obstante, la tendencia actual es de reducción de consumo en los países tradicionalmente productores y de incremento en los no productores y en los que se están incorporando al cultivo (sobre todo en Estados Unidos).
En esta campaña es muy probable que se alcance un nuevo récord de ventas de aceite de oliva español a otros países, ya que la exportación sigue creciendo. No obstante, el gran problema del consumo está «en el mercado interior», que según ha señalado Pedro Barato, sigue moviéndose a un ritmo más lento. Por ello, según la Interprofesional oleícola la respuesta está en «intensificar las campañas de promoción».
En este sentido, Barato ha anunciado que en este mes de abril se pondrá en marcha una nueva campaña de promoción en España, dotada con 4 millones de euros y enfocada a la valorización del producto y al rejuvenecimiento del consumidor, ya que «el consumo está ubicado en la población mayor de 46 años», ha precisado.
En paralelo, la Interprofesional seguirá reforzando la promoción exterior con la mayor iniciativa promocional lanzada por Aceites de Oliva de España en su historia, que abarca tres continentes (Europa, América y Asia) y hasta nueve países.