La SAT Santa Teresa recupera la senda del crecimiento con el aval de los socios
Olivarera y aceitunera

La SAT Santa Teresa recupera la senda del crecimiento con el aval de los socios

La sociedad agraria de Osuna reduce su deuda, crece en producción y suma agricultores

14/12/2020 Actualizado a las 16:22

La Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Santa Teresa de Osuna (Sevilla), propietaria de la marca de aceite de oliva virgen extra 1881, regresa a la senda del crecimiento gracias al aval de sus socios. La entidad, que arrastraba una deuda de 20 millones de euros entre pagos pendientes con los agricultores, con entidades bancarias y con proveedores, ha logrado reducir su deuda, incrementar su producción de aceitunas tanto con destino a almazara como a aderezo, sumar hasta 150 nuevos socios y modernizar sus instalaciones, en un año comercialmente muy complicado por las restricciones del Covid-19.

La nueva junta rectora ha logrado transmitir confianza y seguridad en los pagos para salvaguardar la sociedad, y gracias a ello, los socios han avalado un crédito de 3,5 millones de euros. No obstante, el nuevo director gerente de Santa Teresa, Ángel Angulo, afirma que «bajar el déficit a unos niveles adecuados a la dimensión de la SAT llevará su tiempo, pero es cierto que en los primeros 18 meses de aplicación del Plan de Viabilidad se ha conseguido reducir la deuda en más de 4 millones de euros, además de haberla equilibrado a corto, medio y largo plazo. Esto ha sido posible con una gestión eficaz, un control exhaustivo del gasto y una mejora global de la comercialización».

Alianza estratégica

En este camino, la SAT ha tenido como aliado estratégico al gigante del aceite Migasa, con quien llegó a un acuerdo en 2019 para comercializar, durante dos años (hasta 2021), el aceite 1881, creando a partes iguales una nueva sociedad. Un acuerdo que expira, por lo que «se llevará a la Asamblea General de socios que se celebrará antes de enero de 2021, en la que está previsto que se prorrogue esta alianza por un nuevo periodo aún por determinar, aunque cambiando algunas cláusulas del acuerdo original, por lo que no será una renovación tácita», explica el gerente.

El acuerdo con Migasa «nos ha venido muy bien en cuanto que ha dado confianza a los bancos y a los agricultores, lo que nos ha permitido continuar con la sociedad». No obstante, Ángel Angulo insiste en aclarar que Migasa «no ha aportado liquidez, no ha venido a quitarnos deuda a la SAT, ni nos ha avalado hasta ahora en nada, pues es sólo un socio para la comercialización del aceite envasado, ya que no entra en el resto de secciones como el verdeo», enfatiza. Por ello, desmiente que la sociedad haya sido rescatada por el grupo de la familia Gallego. «Al César, lo que es del César», apostilla.

Incremento productivo

La SAT Santa Teresa se encuentra en plena recolección de aceitunas con destino a almazara. En esta campaña, la sociedad prevé pasar de los 11 millones de kilos del año pasado a 20 millones de kilos, lo que supone un incremento del 80%, debido en gran parte «al aporte de aceitunas de los nuevos socios, unos 150 agricultores más que se han sumado a este nuevo proyecto empresarial», apunta el gerente. Además, en este ejercicio, la empresa se ha abierto a más proveedores y mercados, «lo que ha repercutido favorablemente en el precio pagado por el aceite y, por ende, por la aceituna de nuestros socios».

En cuanto al aceite 1881, en la campaña 2019-2020 se ha envasado bajo esta marca unos 800.000 litros, «un 20% más que en la anterior, a pesar del cierre del canal Horeca por el Covid-19 (que absorbe la mitad del envasado), lo que ha sido compensado por el incremento de la comercialización en el canal de la gran distribución».

Santa Teresa apuesta el futuro de la sociedad «al envasado y a la calidad del aceite de oliva». De hecho, «un objetivo prioritario para esta firma es llegar a envasar más del 50% de la producción (unos dos millones de litros de aceite de oliva) en los próximos dos años», declara Angulo.

Respecto a la aceituna de mesa, la campaña del verdeo también ha sido favorable para Santa Teresa, pues pese a las adversas circunstancias climatológicas (falta de lluvias), la entrada de aceitunas ha crecido un 20% con respecto al año anterior, pasando de 8 a 11 millones de kilos.

Nuevas inversiones

Además de reducir la deuda y cumplir con el pago a los socios, la sociedad agraria de Osuna ha invertido este año 1,5 millones de euros en modernización de instalaciones. Dado el incremento de la actividad, Santa Teresa prevé inversiones tanto en su planta de aderezo como en la de almazara, ya que «de los 18 millones de kilos aceitunas del año pasado creceremos a 30, por lo que hay que tener las plantas preparadas para gestionar ese nuevo volumen».

Por tanto, «para la aceituna de mesa necesitamos una nueva nave para el clasificado y escogido de la aceituna, además de renovar la maquinaria». Luego, «en la almazara harían falta dos líneas más». En definitiva, «calculamos que en los próximos cinco o seis años vamos a estar invirtiendo entre 1 y 1,5 millones de euros anuales en modernización», sostiene el director gerente.

Envasadora Osuna Mission

La sociedad agraria de Osuna posee actualmente un 25% de participación en la envasadora de aceituna «Osuna Mission», tras vender el otro 25% al grupo Cazorla antes de la entrada de la actual rectora. Sin embargo, «entregamos nuestra aceituna al mejor postor, buscando siempre el mejor precio para nuestros socios».

«Este año nos ha resultado más rentable venderla a otros industriales que a nuestra propia filial, por lo que Osuna Mission se ha quedado fuera de nuestras opciones». En este sentido, «hemos roto la tendencia de vender siempre al mismo, fuera al precio que fuera», apunta el director gerente de la SAT, Ángel Angulo.

 

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