«Insuficiente» pero en el buen camino, el sector aplaude la decisión de no aplicar Nutriscore al aceite de oliva
La comunidad científica también pide que el nuevo etiquetado europeo recoja todas las bondades del producto oleícola
El sector del aceite de oliva ha mostrado su parecer tras conocer la decisión del Gobierno de excluir al aceite de oliva virgen del sistema europeo Nutriscore, que clasifica los alimentos en función de su impacto en la salud.
Así, esta noticia ha tenido diferentes acogidas en el sector, ya que la Sectorial Nacional del aceite de oliva virgen con denominación de origen ha calificado de «insuficiente» esta medida, mientras que la Interprofesional del Aceite de Oliva Español ha celebrado esta decisión.
Por su parte, la consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo, ha afirmado que apoya la decisión del Ministerio de Consumo, que ya fue solicitada el pasado mes de diciembre por parte del Ejecutivo autonómico para que el aceite de oliva fuera excluido de la categoría C de ese «semáforo» que avisa de las propiedades nutritivas de los alimentos.
Defensa de Andalucía
En declaraciones a los medios en Balanegra (Almería), la consejera ha destacado que Andalucía fue la «única» comunidad autónoma que lo dijo, «que se quitara de la categoría C al aceite de oliva porque lo ponían a la misma altura que el aceite de colza y es una grasa vegetal, pero es cardiosaludable».
Para Crespo, «delimitar la definición del aceite de oliva como una grasa vegetal supone un fraude al consumidor, de modo que sus propiedades como grasa cardiosaludable tienen que quedar reflejadas en cualquier categoría que se establezca a nivel de la UE».
Piden la máxima calificación de calidad alimentaria
En este contexto, la Sectorial Nacional del aceite de oliva virgen ha explicado que esta medida «supone de facto no reconocer el valor beneficioso de dicho alimento, puesto que se excluiría de una herramienta que permite acreditar el valor saludable de los alimentos».
El director secretario sjecutivo de la sectorial, José Manuel Bajo, sostiene que «el problema no se arregla quitando nuestro aceite de oliva del sistema en España, pues éste se está implantando en numerosos países de Europa, sino luchando para que se le otorgue la máxima calificación de calidad alimentaria, que es la que le corresponde a un producto con las propiedades tan extraordinarias para la salud como nuestro aceite de oliva virgen».
Por esta razón, desde la sectorial se exige al Gobierno de España que «centre sus esfuerzos en lograr para los aceites de oliva la calificación con la letra A de este sistema semafórico nutricional, que se adjudica a los alimentos de la mayor calidad del continente europeo, y para el aceite de oliva (mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva virgen) la clasificación B, por encima de los aceites de colza y nuez».
La comunidad científica apoya las reivindicaciones de la sectorial
Además, el director Secretario Ejecutivo de la sectorial ha destacado que «las exigencias del sector de proteger la calificación del ‘oro líquido’ español viene avalada también por la firma de prestigiosos científicos e investigadores, que han estampado su firma en un documento de rechazo a la implantación en España del etiquetado frontal Nutriscore».

«Se trata de una comunicación abierta, donde se irán incorporando más adhesiones y en la que los firmantes aseguran que la calificación prevista atenta contra la esencia de la dieta mediterránea, pues el consumo de aceite de oliva virgen es una parte esencial de dicha alimentación, y podría incluso conducir al abandono de uno de los modelos de alimentación más saludables del mundo, razón más que suficiente para para desaconsejar su implantación en España y exigir su modificación a nivel europeo», ha concluido Bajo.
Reacciones de la interprofesional
Por su parte, la Interprofesional del Aceite de Oliva Español ha asegurado que «este anuncio nos satisface doblemente, ya que apunta a la intención del Gobierno de España de trabajar en la modificación del algoritmo para que el sistema de etiquetado frontal, NutriScore y aquel que finalmente se adopte a nivel europeo, refleje correctamente los beneficios saludables de los aceites de oliva».
Según ha explicado, desde que se habló por primera vez de esta iniciativa, «el sector se ha mostrado a favor de la implantación de un sistema de información que permita al consumidor conocer mejor que alimentos han de estar presentes en una dieta equilibrada».
No obstante, «esto requiere de la reevaluación de la clasificación que ahora mismo obtienen los aceites de oliva (letra C con color amarillo), de manera que una adecuada reevaluación se haga extensiva a todos los países que se han adherido a este sistema. Este sería un paso importante para la futura implantación de un etiquetado armonizado en toda la Unión Europea», ha señalado.
«Para nosotros es fundamental que cualquier sistema de etiquetado recoja las evidencias científicas que los investigadores han aportado, en las últimas décadas, sobre sus beneficios saludables. Por eso es tan importante que NutriScore reevalúe la nota que reciben los aceites de oliva», ha concluido Barato.