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Riego con aguas regeneradas dentro del proyecto Reutivar / Agrónoma
Nuevos recursos para el regadío

Un proyecto pionero acredita el uso de aguas regeneradas en el olivar

Bajo el nombre de «Reutivar» contribuye a los objetivos de la economía circular y a la mitigación del cambio climático

20/07/2020 Actualizado a las 14:14

Un proyecto innovador, pionero en Andalucía, ha acreditado la viabilidad y el potencial de la aplicación de aguas regeneradas (aguas residuales depuradas) al cultivo del olivar. Denominado «Reutivar», y liderado por la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), la Fundación CENTA, la Universidad de Córdoba y la Comunidad de Regantes de Tintín, el proyecto ha logrado desarrollar un modelo de riego sostenible del olivar que integra el uso de aguas regeneradas, el desarrollo de un sistema de fertirriego de precisión y la reutilización de los principales macronutrientes necesarios para el cultivo del olivar (Nitrógeno, Fósforo y Potasio), con resultados muy favorables.

En dicho modelo no solo la calidad del agua regenerada cumple con los criterios establecidos en la normativa, sino que el consumo energético es bajo y los costes muy controlados, siendo por tanto asumibles para los regantes.

Todo ello se ha experimentado y confirmado en una prueba piloto que se ha desarrollado en el sector I de la Comunidad de Regantes de Tintín, en Montilla-Córdoba, donde se han regado con aguas regeneradas 150 hectáreas, destinadas mayoritariamente a olivar través de un sistema de riego localizado subterráneo de alta eficiencia.

Menos riesgos

Además, el proyecto ha logrado disminuir los riesgos asociados a la aplicación de aguas regeneradas mediante un enfoque «multibarreras» que protege eficazmente a los usuarios, al cultivo y el medio ambiente.

Como su propio nombre indica, este enfoque trata de medidas o acciones que pueden contribuir a la disminución del riesgo de transmisión de microrganismos patógenos al usuario, cultivo o incluso al medio ambiente.

Como ejemplos de dicho enfoque, en la Comunidad de Regantes de Tintín destaca, entre otros, la preselección del agua residual tratada que llegaba a la balsa de decantación, la toma de agua flotante desde la balsa de acumulación (lo que ha permitido que el agua que alimentaba al sistema de filtración presentara mayor calidad), la implementación de un sistema de riego localizado subterráneo (que evita el contacto del fruto con el suelo durante la recolección mediante el uso de paraguas o lienzos), el procesamiento industrial del fruto, las medidas de protección de los operarios, etc.

En definitiva, el modelo de riego con aguas regeneradas creado en el marco del proyecto Reutivar ha demostrado el valor y el potencial de este tipo de recursos no convencionales (aguas regeneradas) para resolver problemas de falta de recursos en algunas zonas regables de Andalucía, mitigando los efectos del cambio climático y haciendo frente al reto demográfico.

Aguas regeneradas

Los hallazgos de este proyecto ayudarán, por tanto, a la implementación de los planes que tanto la Administración andaluza como la estatal, a través de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, tienen para movilizar recursos de aguas regeneradas con destino al regadío y de forma específica con destino al olivar.

Concretamente, el Plan Hidrológico del Guadalquivir reserva hasta 20 hectómetros cúbicos (hm3) para el uso de aguas regeneradas en la creación de nuevas zonas regables (que mayoritariamente irán destinadas al cultivo del olivo).

Por su parte, la Junta de Andalucía está promoviendo el desarrollo de proyectos de utilización de aguas regeneradas en el ámbito de las cuencas litorales andaluzas, con una previsión de destinar más de 150 hm3 para este fin. Es precisamente en las cuencas litorales donde el uso de aguas regeneradas representa una alternativa de mayor interés para mejorar la garantía hídrica.

Además, el interés de Reutivar en el olivar obedece a que este cultivo representa el 60% de la superficie de riego de Andalucía y es clave para la vertebración social y dinamización económica del medio rural andaluz. En concreto, son más de 629.000 hectáreas las ocupadas por el olivar de regadío en Andalucía, 22 los millones de jornales que genera una campaña media, 250.000 las familias de olivareros que viven de forma directa de este cultivo y 300 el número de pueblos andaluces en los que el olivar representa la actividad económica principal.

Pero el olivar necesita agua, y cada año ya se consume en Andalucía una media de 864 hm3 anuales, el 21% de las demandas totales en la región. Resulta, además, que las previsiones de demanda de agua para el regadío aumentarán con el cambio climático, que profundizará así el déficit hídrico de las cuencas andaluzas, obligando a recurrir a nuevas fuentes de aguas para atender cultivos de gran valor económico y social como el olivar.

El proyecto incluye el desarrollo de una App para optimizar la gestión de aguas regeneradas para el cultivo del olivar, integrando los datos climáticos, con los edáficos, los de la calidad del agua disponible y los de los nutrientes que aportan las aguas regeneradas, enfocada para su uso por las comunidades de regantes o por los propios regantes.

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