Última oportunidad para que la aceituna de mesa cuente con una ayuda asociada
El Ministerio, de manera sorpresiva, elimina el programa sectorial del olivar tradicional y anuncia una ayuda asociada
Vuelve a ponerse sobre la mesa la posibilidad de que la aceituna de mesa cuente con una ayuda asociada en la nueva PAC 2023-2027. Se trata de una reivindicación histórica del sector del olivar de verdeo, que lleva demandando estos pagos desde los últimos 15 años. Especialmente, en la provincia de Sevilla, al ser primera productora mundial en este cultivo.
El anuncio lo soltaba el ministro de Agricultura, Luis Planas, en la inauguración de la Feria del Olivo de Montoro, al declarar que el Plan Estratégico Nacional para la aplicación de la PAC en España incluirá «una ayuda asociada para el olivar tradicional», fórmula que «es la mejor solución para atender las necesidades particulares de este tipo de cultivo porque encaja con los nuevos reglamentos europeos y permite su concesión de manera directa al agricultor, reduciendo las cargas administrativas».
Cabe recordar que hasta 2020, la aceituna de mesa no podía recibir ayudas acopladas de la PAC, debido a un error histórico incluido en los reglamentos comunitarios en los que se citaba al aceite de oliva en lugar de al olivar, impidiendo de este modo que el sector del verdeo pudiera optar a estas ayudas.

Sin embargo, en esta reforma este error se había corregido, por lo que desde el inicio de las negociaciones de la reforma agraria, Andalucía estaba pidiendo una ayuda para el sector de la aceituna en el Plan Estratégico, con el beneplácito del propio ministro. No obstante, en el capítulo de las ayudas acopladas, nunca se ha contemplado a la aceituna de mesa como sector elegible para recibir estos pagos.
Programa sectorial
Por contra, el Ministerio de Agricultura apostaba hasta este mismo mes de mayo, por un programa sectorial para el olivar tradicional en la nueva PAC, dotado con 30 millones de euros. Una fórmula que no gustaba a Asaja Andalucía, que criticaba, en primer lugar, que «las ayudas son ínfimas y del todo insuficientes para la necesaria reconversión del olivar tradicional», pues teniendo en cuenta que en España habría alrededor de dos millones de hectáreas de este tipo de olivar, «el reparto daría para unos 15 euros por hectárea». Además, al ser una intervención sectorial, las ayudas tendrían que articularse a través de una organización de productores (OP), que sería la beneficiaria, lo que tendría «muy difícil aplicación».
Estas críticas (y probablemente también las pegas puestas en Bruselas) han debido resonar en la cabeza del ministro, que de manera sorpresiva, anunciaba este giro en el Plan Estratégico. Aunque, el Ministerio, una vez más tiraba esta piedra pero escondiendo la mano. Así, no se ha desvelado todavía qué presupuesto tendrán estas ayudas, quiénes podrán beneficiarse y el principal escollo: qué se entiende por olivar tradicional.
Por ello, Asaja Jaén ha entendido este anuncio de Planas como una «venta de humo ante la proximidad de las elecciones andaluzas», pues «está prometiendo algo que no está documentado ni ha presentado ante las organizaciones agrarias», ha señalado la entidad.

Desde Andalucía, a priori, se aplaude que se ceda en el programa sectorial del olivar y se considere otra fórmula que suponga una concesión de manera directa al agricultor. Por ello, la propia consejera de Agricultura, Carmen Crespo, ha pedido al Ministerio «altura de miras para que el olivar andaluz y la aceituna de mesa no sean los grandes damnificados de la PAC».
Crespo se ha mostrado esperanzada en que la ayuda asociada para el olivar tradicional anunciada «sea lo suficientemente amplia para abarcar a todo el sector andaluz», ya que desde esta región se había solicitado «por unanimidad» contar con este tipo de ayuda de la PAC. Asimismo, se ha mostrado también a favor de una ayuda asociada específica para la aceituna de mesa recalcando que «ahora es el momento idóneo para incorporarla al Plan Estratégico».
Una petición que se suma a la que viene haciendo el campo andaluz para que se aumenten los ecoesquemas hasta doce, con la finalidad de que «todos los territorios y cultivos andaluces se vean identificados» en estas nuevas herramientas ambientales.