La aceituna negra, la gran «perdedora»: piden que se aproveche el buen clima para negociar su arancel
Desde Asaja Sevilla recuerdan que los productores de esta variedad de aceituna de mesa han perdido un 70% del mercado norteamericano, su principal destino
La aceituna negra espera su turno. Desde Asaja Sevilla insisten en que los productores andaluces de aceite de oliva y aceituna de mesa, dos de los sectores que más han sufrido en los últimos años por la imposición de aranceles norteamericanos, están «muy satisfechos» con el acuerdo entre la UE y EEUU.
Sin embargo, es precisamente la aceituna negra la que más preocupa a los productores sevillanos, ya que esta contaba con una arancel anterior a los impuestos por la disputa Boeing-Airbus.
El acuerdo anunciado no resuelve el problema de esta variedad, que tendrá que seguir soportando un arancel del 34,75%, lo que hace prácticamente inviable sus exportaciones a el que era, hasta hace tres años, su principal destino», recuerdan desde la organización agraria.
Por ello, Asaja se muestra «agradecida» por el esfuerzo realizado por la Unión Europea para poner fin a los «arbitrarios e injustos aranceles que gravaban a las producciones agroalimentarias españolas», e instan al Gobierno de España y a la UE a «redoblar los esfuerzos» para aprovechar este periodo de distensión y lograr que se ponga también fin al arancel a la aceituna negra de mesa, «igual de innecesario, injusto y arbitrario».

Pérdida del mercado estadounidense
Respecto al esperado acuerdo alcanzado entre la UE y EEUU y sus antecedentes, desde la organización agraria recuerdan que el aceite de oliva español y la aceituna de mesa de España ocupaban el primer puesto en las preferencias de los consumidores estadounidenses, y ambas producciones han perdido una importante cuota de mercado en los EE.UU. en beneficio de nuestros principales competidores de la propia UE (Italia, Portugal y Grecia) y de terceros países (Túnez, Marruecos, Egipto, Turquía, Siria y Argelia).
En el caso del aceite de oliva, desde octubre de 2019 se han dejado de exportar a Estados Unidos 80.000 toneladas de aceite de oliva obtenido en los olivares españoles, y se han dejado de vender a terceros países, proveedores de EE.UU., 150.000 toneladas, lo que suponen unas pérdidas acumuladas que superan los 1.200 millones de euros.
En el caso de la aceituna de mesa, las pérdidas acumuladas en este periodo de aranceles extraordinarios superan los 135 millones de euros. La aceituna de mesa verde ha perdido el 25% de su cuota de mercado, mientras que la negra, que ya tenía un arancel adicional anterior, ha perdido casi el 70% de su principal mercado.