Se prevé una cosecha de 426.000 toneladas de aceituna para esta campaña
Faltan unos días para que se generalice la recogida, que ha arrancado con la gordal en algunas zonas
Aunque el verdeo ha comenzado en algunas zonas con la aceituna gordal, lo cierto es que la campaña de recogida de aceituna no se generalizará hasta mediados de septiembre con las dos variedades más abundantes, la manzanilla y la hojiblanca. Es entonces cuando, según las primeras previsiones de la organización agraria Asaja, se recogerán unas 426.000 aceitunas verdeables, siendo la tercera campaña consecutiva por debajo de la media de los últimos cinco años, que se sitúa en unas 500.000 toneladas.
El último año con una cosecha récord, de 651.000 toneladas, fue 2021, antes de que la sequía comenzase a condicionar la producción.
En concreto, según los datos del balance final de Interaceituna, el año pasado se produjeron 408.790 toneladas de aceitunas. No obstante, las previsiones para esta campaña son aún muy tempranas y ya avisan de que, si no se produce una lluvia temprana de otoño, la cantidad de aceituna prevista bajará considerablemente.
De esta forma, el técnico de aceituna de mesa de Asaja Sevilla , José Pedro Guzmán ha alertado de que , si continúa el «calor fuerte», con temperaturas mínimas y máximas altas y sin lluvias, el fruto del olivar tendrá un tamaño no apto para el verdeo.
Esto se une al otro gran problema de esta campaña, del que Asaja lleva meses advirtiendo: la falta de mano de obra que sufren muchos sectores, pero que tiene especial incidencia en el de la aceituna de mesa, toda vez que ya se han recuperado unos niveles de producción más o menos normales que, por ende, necesitan más trabajadores. De hecho, desde Asaja han puesto en marcha una campaña específica con el Servicio Andaluz de Empleo para intentar que la cosecha salga adelante sin déficit de mano de obra.
«Si la climatología acaba no acompañando y la falta de trabajadores no se soluciona de aquí a que arranque la campaña, los agricultores podrán optar por destinar la producción de aceituna para molino, y no para el consumo de mesa», avanza Martín.
El otro gran reto de esta campaña son las existencias. Con un stock de enlace un 23% más bajo que el año anterior, apenas 263.000 toneladas, es «muy justo» para abastecer al mercado ya que, cabe recordar, la aceituna recogida en septiembre y octubre no está disponible hasta febrero y marzo.
Volviendo a las producciones, para la aceituna gordal, Asaja ha pronosticado una cosecha un 34% por debajo de la media, 18.000 toneladas. «Esta cantidad hará que no se cubran las necesidades del mercado y, de hecho, ya estamos viendo la presión de la distribución a los agricultores por hacerse con esta aceituna», adelanta Guzmán. De hecho, se están cerrando operaciones de compra por 2,40 euros /kilo.
Respecto a la manzanilla, se espera una cosecha «ligeramente superior a la media», con 148.000 toneladas, que finalizará, previsiblemente, a finales de septiembre. El precio de esta variedad, si todo transcurre como se espera, será más elevado que el año pasado, ya que su producción tendrá que cubrir también el ‘hueco’ dejado en el mercado por la variedad extremeña carrasqueña, que bajará más d de un 36% (un 60% menos si se suma la otra variedad de la región vecina, la cacereña).
Por último, a finales de septiembre empezará a recogerse la variedad mayoritaria, la hojiblanca, para la que se ha previsto una cosecha de 222.000 toneladas, un 12% por debajo de la media y cuya cosecha se extenderá durante todo el mes de octubre.
Los precios
En cuanto a las cotizaciones, desde Asaja Sevilla adelantan que no bajarán, siendo similares a los de la campaña anterior y que, en todo caso, podrían aumentar por dos factores:el precio del aceite de oliva, que sigue alto, y las escasa disponibilidad de aceituna que volverá a repetirse esta campaña.
Los precios
De otro lado, el aumento generalizado de los precios de las materias primas también ha afectado a los agricultores, ya que durante el proceso de producción son necesarias materias primas como gasoil, abono, fertilizantes, herbicidas, entre otras, cuyos precios se han «encarecido». Así, desde el sector han lamentado que «al ser el último eslabón de la cadena, no pueden repercutir en los precios» y, en reiteradas ocasiones, «los precios finales no cubren los costes de producción» que asumen los agricultores.
Mercado internacional
Por último, en el mercado internacional, Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla ha anunciado que «se van a mantener las exportaciones» en los niveles establecidos, puesto que fuera de España «necesitan abastecerse de este producto», aunque esta situación es anómala en el mercado estadounidense, en el que se exporta de forma mayoritaria la aceituna de mesa negra, la oxidada y donde los aranceles han provocado la pérdida para el sector de uno de los mercados «más importantes», que han intentado sustituir a través de exportaciones a otros mercados.
Desde Asaja han concluido con la petición de que la situación «se corrija y se revierta», ya que el país americano hace «caso omiso» a los dictámenes de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Además, han solicitado en reiteradas ocasiones al gobierno español y europeo «la corrección inmediata de este asunto» para que Estados Unidos (EEUU) cumpla con dichos dictámenes.
Cabe recordar que la Organización Mundial del Comercio ha emitido hasta dos dictámenes en los que se considera que que las disposiciones de la Ley Arancelaria de EEUU de 1929 que permiten traspasar el beneficio de las subvenciones de los agricultores a la industria «no son conformes con las normas de la OMC». El sector aceitunero de mesa andaluz es líder en exportaciones en España, con un crecimiento durante el pasado año 2023 del 34,6% en ventas exteriores, llegando a alcanzar a los 43 millones de euros.