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Aceituna Gordal de Sevilla / IGP
Agricultura

Una de cada tres aceitunas que se vende como Gordal de Sevilla es extranjera

El Consejo Regulador de la IGP de las Aceitunas Sevillanas pide que sea obligatorio especificar el origen en la etiqueta para evitar suplantación

03/11/2025 a las 06:30

El Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla, que ha renovado recientemente su Pleno y aglutina a gran parte del sector, desde organizaciones a entamadores y agricultores, ha alzado la voz sobre la suplantación que la aceituna Gordal de Sevilla está sufriendo en el mercado a causa de la entrada de aceituna de terceros países (principalmente Egipto y Grecia).

«Según cálculos de la IGP, un 33% del producto comercializado que se identifica como Gordal sevillana se trata, en realidad, de aceitunas foráneas «que nada tienen que ver, ni organolépticamente ni en calidad», con la Gordal», detalla Juan Luis Oropesa, presidente del Consejo Regulador.

Pero, ¿cómo diferenciar la Gordal de otras aceitunas de aspecto parecido a la hora de elegirla en los lineales? Lo más importante, detalla, es fijarse bien en la etiqueta. El sello de la IGP Aceituna Sevillana «certifica la seguridad alimentaria» de que lo que se está comprando es aceituna Gordal, no otra variedad similar. «Garantiza que se trata de una aceituna Gordal de calidad, cocida al estilo sevillano y, sobre todo que se ha producido y transformado en la provincia de Sevilla.

«La Gordal no sólo tiene cualidades muy concretas, sino que tiene un origen único: solo se puede cultivar en Sevilla, los olivareros decimos que es una aceituna que siempre debe mirar a la Giralda», asegura Oropesa.

Aceituna Gordal de Sevilla / C. R.

Apariencia de la Gordal

Respecto a las características de la Gordal, además del más conocido, su gran tamaño, el presidente del Consejo Regulador destaca su textura, con lenticelas (los puntos blancos de la piel), y una textura que, sin ser fibrosa, llega a ser crujiente. Además, siempre tiene una pulpa carnosa, con más pulpa que hueso.

«Por el contrario, las aceitunas foráneas que también son de gran tamaño y, en ocasiones, hacen pasar por Gordal, suelen tener una prominencia en el extremo, un olor que no es, ni de lejos, el de una Gordal aliñada al estilo sevillano, y una textura mucho más gomosa que la nuestra», relata Juan Luis Oropesa.

Un etiquetado claro

Por todo ello, desde el Consejo Regulador reclaman que sea obligatorio indicar el origen de la aceituna en el etiquetado y, reclaman la colaboración de otras entidades, incluida la AICA (Agencia de Información y Control Alimentario). «No se puede hablar de exportaciones y decir, por ejemplo, que han entrado nueve millones de kilos de gordales. Son variedades de gran tamaño, pero no Gordal, que solo puede cultivarse en Sevilla, de ahí su ‘apellido’ de Sevillana», resume.

«La práctica de hacer pasar aceitunas de terceros países por gordales confunde al consumidor, afectando a nuestro prestigio, erosionando nuestra marca de origen y provocando desigualdad entre agricultores, cooperativas e industrias que sí cultivan y elaboran la auténtica Gordal de Sevilla», insisten desde IGP.

La desaparición de esta variedad de aceituna tan particular, que solo sirve, además, para su consumo en mesa, «podría hacer desaparecer el olivar tradicional sevillano», tal y como avisa el presidente del Consejo Regulador del la IGP Aceituna Sevillana.

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