El verdeo se presenta atrasado, con poca producción y precios al alza
El segundo aforo de Interaceituna da una cosecha de aceitunas de 436.000 toneladas
Tradicionalmente, a partir de esta semana arrancaba la cogida de la aceituna de mesa en la provincia de Sevilla. Sin embargo, este año el verdeo llega «con retraso», ya que la climatología ha sido poco favorable al olivar de mesa, por lo que «el fruto presenta poco tamaño y aspecto arrugado en muchos árboles».
Así lo confirma el responsable sectorial de Asaja Sevilla, José Pedro Guzmán, que asegura que «parte de esa aceituna arrugada se podrá salvar si llegan precipitaciones». Pero si no llueve en los meses de septiembre-octubre, «la cosecha potencialmente verdeable, que ya se presenta corta, se reducirá mucho más y podríamos tener incluso problemas para abastecer los mercados».
El segundo aforo de Interaceituna (a fecha de 31 de agosto) estima una cosecha de aceituna de mesa de 436.000 toneladas, lo que supone un 34% menos que en la campaña anterior. Asaja Sevilla tira a la baja y estima que la cosecha estará en torno a las 406.000 toneladas (un 7% menos de lo que calcula Interaceituna y un 38% menos que la campaña pasada). En lo que respecta a las variedades meramente sevillanas, las aceitunas manzanilla y gordal, las discrepancias entre los aforos de la organización interprofesional y de la patronal agraria se agudizan.
Así, para la aceituna manzanilla, Interaceituna estima que la cosecha que rondará las 177.000 toneladas mientras que Asaja calcula que se recolectarán apenas unas 142.000 toneladas. Igualmente, hay diferencias de cifras respecto a la oferta de gordal, pues Asaja apunta a una producción de 20.000 toneladas e Interaceituna la eleva a 26.000 toneladas.

En cambio, en lo que respecta a la aceituna hojiblanca, las mejores perspectivas las da Asaja Sevilla, que estima una cosecha de 206.000 toneladas, mientras que Interaceituna la reduce a 191.000 toneladas.
En cualquier caso, y a falta de concretar las cifras al final de la campaña, lo que sí está claro es que «la campaña anterior partíamos de una cosecha récord, donde las disponibilidades de aceituna de mesa superaron el millón de toneladas. En esta campaña que se iniciará en este mes de septiembre, como máximo, sumando los elevados stocks de enlace (429.000 toneladas) vamos a contar con unas disponibilidades de 847.000 toneladas, es decir, un 17% menos de aceitunas para poder comercializar», apunta José Pedro Guzmán, que insiste en que «la climatología será determinante en la cosecha finalmente verdeable».
Precios al alza
La buena noticia a esta estimada corta producción es que «los precios de la aceituna de mesa deben tender al alza». Así lo sostiene el técnico de Asaja Sevilla, que hace una simulación por variedades con los precios mínimos que tendrían que cobrar los olivareros en esta campaña.
De esta forma, si en 2021 se cosechó una producción de aceitunas manzanilla de 189.000 toneladas y el precio medio de la campaña fue de 0,95 euros/ kilo en puesto, en este año 2022, atendiendo a que habrá un 25% menos de cosecha y la subida del precio de los inputs agrarios, «el precio medio de la aceituna manzanilla debería ser, como mínimo, de 1,05 euros/kilos».
En cuanto a la variedad gordal, si el año pasado, con una cosecha de 41.000 toneladas el precio rondó de media 1,35 euros el kilo, este año, teniendo en cuenta que la producción será un 51% menor y que producir la aceituna ha sido más caro, «el precio de la gordal debería arrancar en 1,49 euros/kilo».

En cuanto a la aceituna hojiblanca, que tiene doble aptitud, si en la campaña anterior el precio medio fue de 0,60 euros/kilo, «en esta campaña, con un 34% menos de producción y atendiendo a los buenos precios del aceite de oliva, que está rozando los 4 euros el kilo en el caso del virgen extra, la aceituna de mesa se debería pagar como mínimo a 0,70 euros el kilo».
Otros países productores
En cuanto a la campaña de comercialización de aceitunas, la caída productiva que sufrirá España debido a condiciones climáticas adversas también se repite en otros países productores. Es el caso de Grecia pues, aunque este año tiene una producción más elevada, «no significa que toda su aceituna sea recolectable. La sequía y los golpes calor, además de una granizada, han afectado al olivar, especialmente a la variedad griega Halkidiki, que es la que compite con nuestra aceituna gordal», señala José Pedro Guzmán. «Ese desastre natural en el olivar griego ya ha tenido repercusión en España, provocando los primeros movimientos de compra de aceituna española por parte de industrias griegas».
La exportación de aceitunas españolas a un mercado como Estados Unidos parece que también gozará de buena salud en esta campaña, ya que «por segundo año consecutivo, la producción norteamericana de aceitunas vuelve a bajar por episodios climáticos poco favorables. Esto hace pensar que la importación de Estados Unidos podría crecer en esta campaña». No obstante, el técnico de Asaja Sevilla recuerda que el arancel a la exportación de aceitunas negras españolas a Estados Unidos sigue siendo un lastre para el sector del olivar de mesa sevillano, andaluz y español.