
El ajo retrocede en Andalucía: desciende la superficie de cultivo respecto a la anterior campaña
La superficie cordobesa de ajo se ha incrementado en un 13,1%, mientras que la superficie en Sevilla ha descendido en un 20,8% en la campaña 2021/22
La superficie sembrada de ajo en Andalucía en la campaña 2021/22 ha descendido en un 1,2% respecto a la campaña anterior. La reducción de la producción en dicho periodo es algo superior, de un 3,5%. Comparando con la media del periodo 2011-2020, en 2021 la superficie de cultivo apenas ha variado, con una ligera merma de un 0,5%.
Por su parte, la producción ha experimentado un incremento significativo, de un 13,6%. Este hecho se explica por la mejora de su rendimiento durante el periodo analizado (2011/12 – 2021/22): desde la campaña 2015/16 viene registrando, explica el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía en un documento en el que recoge toda la información sobre la campaña de comercialización 2021/22.
Córdoba, la mayor productora de ajo de la región
La provincia de Córdoba continúa siendo la mayor productora de ajo de Andalucía, con el 38,7% de la superficie y el 41,2% de la producción. Le sigue Granada con el 21,0% de la superficie y el 20,4% de la producción, Sevilla con el 18,6% de la superficie y el 19,3% de la producción, Málaga con el 13,3% de la superficie y el 9,3% de la producción, y Jaén con el 6,1% de la superficie y el 7,5 de la producción. El resto de las provincias andaluzas suman el 2,4% restante de la superficie total de esta hortaliza y el 2,3% de su producción.
A nivel de provincia, y comparando los datos registrados en la campaña objeto de estudio con la campaña precedente, resalta, por un lado, que en la campaña 2021/22 la superficie cordobesa de ajo se ha incrementado en un 13,1%, mientras que la superficie en Sevilla ha descendido en un 20,8%.
Por otro lado, hay que destacar el incremento del 24,9% en el rendimiento medio de la superficie cultivada en Córdoba, lo que le lleva a que la producción en dicha provincia represente el 41,2% del total de Andalucía.
En líneas generales, «la campaña de ajo 2021/22 ha estado marcada, por un lado, por las buenas condiciones climáticas, que permitieron una buena cosecha de ajo, con buenas calidades y buenos calibres; y, por otro lado, la normalidad durante el desarrollo y crecimiento del cultivo, sin incidencias destacables en su ciclo productivo», asegura desde la Junta de Andalucía.

En esta línea, el Observatorio de Precios y Mercados destaca que «la meteorología ha influido de manera positiva en el desarrollo del ajo en Andalucía, siendo un año agrícola óptimo, lo que ha favorecido la buena marcha del cultivo en el campo».
En todo caso, la valoración general de la campaña ha sido «buena, destacando la normalidad en cuanto a la situación en campo del cultivo. Respecto a las variedades, se mantiene el predominio del ajo spring temprano (blanco y violeta), y se ha incrementado ligeramente el ajo rojo, mientras que el ajo blanco ha desaparecido casi por completo. Se estima que alrededor del 80% del ajo andaluz corresponde a ajo spring temprano blanco, y el restante 20% corresponde a ajo rojo», se señala en el documento.
Causas de la disminución de superficie
Como principal consecuencia de esta situación algunas entidades nos señalan reducciones de la superficie de cultivo de ajo en zonas de producción de Andalucía y, en otros casos, se indica que parte de la producción de ajo se ha dirigido a otras zonas productoras de Castilla-La Mancha, región en la que se esperan dotaciones de riego mayores que en Andalucía.
No obstante, cabe indicar que algunas entidades también señalan que la reducción de superficie de cultivo de ajo está motivada por la falta de superficie de cultivo, que se destina en mayor medida a cultivos leñosos, así como a la previsión de que exista algún problema con la mano de obra que pueda afectar a la recolección del próximo año. Además, se trata de un aspecto que también afecta a la previsión de semillas: en el caso del ajo, si no se emplean en un año concreto, no se pueden conservar y utilizar en el futuro.