Algodón: el único cultivo con ayudas blindadas a los vaivenes de la PAC
El pago específico, garantizado

Algodón: el único cultivo con ayudas blindadas a los vaivenes de la PAC

Los fondos europeos siguen siendo imprescindibles para mantener la producción algodonera, que inicia una campaña difícil por la falta de agua

17/05/2021 a las 07:00

Con las siembras de algodón prácticamente terminadas en Andalucía, el sector algodonero se centra en el devenir de la nueva campaña, que llega con muchas incertidumbres, especialmente climáticas.

Las precipitaciones acumuladas a lo largo del presente año hidrológico en la cuenca del Guadalquivir se encuentran un 18% por debajo de la media establecida en los últimos 25 años, según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, por lo que las dotaciones hídricas aprobadas en la última Comisión de Desembalse han sido muy ajustadas, entorno a 2.800 metros cúbicos por hectárea, lo que obliga a los algodoneros a ser aún más eficientes, de lo que ya lo vienen siendo, en la utilización del agua para riego.

No obstante, ya se empieza hablar de la posibilidad de una merma de cosecha si las lluvias siguen ausentes, aunque en lo que respecta a la superficie algodonera parece que se mantendrá más o menos estable, entorno a la de la campaña anterior, con algo más de sesenta mil hectáreas en el campo andaluz.

Pero más allá de los riesgos inherentes a un cultivo que se desarrolla a techo descubierto, esta campaña llega también con destacadas certezas. Así, a diferencia del año pasado, destaca que prácticamente la totalidad del algodón se está contratando a futuros, lo que permite al agricultor conocer anticipadamente el precio que va a percibir cuando entregue su cosecha. A esto se suma que la ayuda asociada al algodón, dentro de la reforma de la Política Agraria Común (PAC), está garantizada.

La ayuda específica

El algodón es un cultivo con altos costes productivos, por lo que si desaparece la ayuda específica, posiblemente desaparecería el cultivo, pues la rentabilidad depende, en gran medida, de las ayudas europeas que reciben los productores.

En plena negociación de la nueva PAC que entrará en vigor en 2023, «el algodón es el único cultivo con ayudas blindadas», declara el coordinador de los servicios técnicos de Asaja Sevilla, Antonio Caro. Se refiere al pago específico al algodón, la única ayuda que queda acoplada a la superficie de siembra del cultivo, y que depende del apartado 6 del protocolo 4 del acta de adhesión de Grecia a la Unión Europea en el año 79, por lo que «la Comisión europea en la propuesta de reforma que está sobre la mesa tiene que respetarlo y se indica, además, que no debe formar parte de las intervenciones que finalmente se aprueben en el Plan Estratégico de la PAC de los estados miembros», explica Antonio Caro.

Así, en el caso de España, la propuesta de la Comisión para el nuevo periodo 2023-2027 garantiza «una ayuda específica de 1.218,10 euros por hectárea para una superficie básica cultivada de 48.000 hectáreas». Como la superficie de siembras a nivel nacional viene siendo mayor, entorno a 61.000 hectáreas, «se reduciría el importe de la ayuda proporcionalmente», apunta el responsable de Asaja Sevilla.

No obstante, pese a que la ayuda específica para el algodón está asegurada en la próxima PAC, «no hay que olvidar que el nuevo marco financiero llega con un recorte, por lo que el importe a cobrar se va a ver reducido un 2% este año 2021 y otro 2% el siguiente». Y es que «la reducción de la ficha financiera afecta al algodón tanto como al resto de los cultivos».

En lo que respecta a 2020, el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado ya las cuantías definitivas de la ayuda específica para el algodón correspondientes a la pasada campaña: 1.267,52 euros por hectárea para una superficie básica nacional de 48.000 hectáreas. Como la superficie cultivada ascendió a 60.950,42 hectáreas, la ayuda fijada es de 998,13 euros por hectárea.

Otras ayudas PAC

La ayuda específica del algodón no va a ser objeto de discusión en la próxima conferencia sectorial, prevista para este mes de mayo, en la que se decidirá el modelo de la PAC que se aplicará en España, con el número de regiones productivas y el futuro de los derechos.

El pago al algodón está asegurado pero «lo que podría sufrir modificaciones, o no, sería la normativa nacional para el desarrollo del cultivo en las hectáreas admisibles para el cobro». Por ejemplo: las hectáreas que pueden sembrar algodón, la densidad mínima de las plantas, o el tipo de semillas exigidas, «requisitos que el Ministerio podría cambiar en el Plan Estratégico o mantenerlos tal cual están», apunta Antonio Caro.

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Cosecha del algodón / J. M. Brazo Mena

Por otro lado, los algodoneros podrán acogerse en la nueva PAC a otras ayudas, que dependerán del cumplimiento voluntario de prácticas en favor del clima y el medioambiente, tanto dentro del primer pilar (ayudas directas) como del segundo (desarrollo rural).

Así, en el primer pilar, hay mucha expectación por cómo se diseñarán los ecoesquemas. «Según la última propuesta del Ministerio, el algodón podría encajar con los cultivos de regadío, donde uno de los requisitos a cumplir sería la rotación de cultivos», sostiene el coordinador de los servicios técnicos de Asaja Sevilla.

Respecto al segundo pilar, los algodoneros se han podido beneficiar de la ayuda a los sistemas sostenibles de cultivos agroindustriales (Operación 10.1.5), incluida en el Programa de Desarrollo Rural de Andalucía 2015-2020.

Cabe recordar que los compromisos de este tipo de ayudas, por un periodo de cinco años, terminaron en 2019, por lo que en la PAC de 2020 se hizo una primera prórroga y en 2021 los agricultores de algodón podrán acogerse a una segunda prórroga.

De cara a 2023, cuando entre en vigor la nueva reforma agraria, las ayudas agroambientales dependerán de cómo se articulen en el nuevo Programa de Desarrollo Rural andaluz en el que la Junta ya está trabajando. No obstante, Asaja Sevilla advierte de que el listón de partida para el cumplimiento de las exigencias en las agroambientales está «muy alto», pues «tiene que ser superior al de los ecoesquemas, que ya es elevado».

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Cosecha de algodón / J.M.Brazo Mena

A este respecto, Antonio Caro recuerda que los compromisos medioambientales de los ecoesquemas que debe cumplir el productor deben ser superiores a los de la condicionalidad, «que ya viene reforzada en esta PAC», y tienen que ser diferentes a los compromisos de las ayudas agroambientales que se diseñen en Andalucía que, a su vez, deben ser superiores a los compromisos de los ecoesquemas.

De hecho, las organizaciones profesionales agrarias y la Consejería de Agricultura ya están trabajando en el diseño de las medidas agroambientales de la nueva PAC, aunque «muchas de las cuestiones que se barajaban de cara al diseño futuro de las agroambientales, como por ejemplo la rotación de cultivos, las hemos tenido que descartar porque el Ministerio las está incluyendo en los ecoesquemas, por lo que estamos a la espera de saber cómo queda definitivamente el listón de estos ecoesquemas y, a partir de ahí, poder subir el obligado peldaño en las agroambientales».

Producción integrada

Cerca del 80% del cultivo del algodón se produce bajo el paraguas de la producción integrada. Se trata de un sistema de manejo agrícola que utiliza prácticas compatibles con la protección y mejora del medio ambiente, los recursos naturales, la diversidad genética y la conservación del suelo y el paisaje.

Asaja Sevilla insiste a la Junta en que la nueva planificación de las ayudas agroambientales «tenga a la producción integrada como programa estrella», pues «aquí lo ponemos como una línea base cuando otras comunidades autónomas y otros países están pagando incentivos por hacer producción integrada, que tiene unos costes que solventa el agricultor de su bolsillo», subraya Caro.

En la actual PAC, el importe de la ayuda agroambiental es de 290,27 euros por hectárea como prima básica, aunque implica una modulación de estas ayudas. Así, en las primeras 40 hectáreas se cobra el 100% del importe; a partir de la hectárea 41 y hasta la que suma 80 se recibiría el 60% del importe y a partir de las 80 hectáreas sólo el 30% de dicha cuantía.

Cosecha del algodón / Agrónoma

El cultivo en Andalucía

El algodón es el cultivo herbáceo más importante de los regadíos andaluces. Por provincias, Sevilla es la principal productora de fibra textil, al concentrar en la campaña 2020 el 67% de la cosecha estimada de Andalucía.

La comunidad (con 60.868,70 hectáreas) concentra prácticamente todo el algodón nacional (60.950,42 hectáreas) y el destino de la fibra es la exportación, siendo Bangladesh, seguido de Vietnam, Pakistán y Turquía los principales destinos.

En la anterior campaña (de octubre de 2019 a junio de 2020) se exportó un volumen de 59.654 toneladas de fibra de algodón, por un valor de 81,31 millones de euros. El algodón andaluz, español y europeo es muy apreciado por sus cualidades en origen. No en vano, se trata de un cultivo que, en su gran mayoría (el 76%), se produce bajo técnicas de sostenibilidad, cumpliendo las exigencias de la producción integrada, que permite compaginar la actividad agrícola con la conservación ambiental.

A esto se suma que está libre de organismos genéticamente modificados (OGM), prohibidos en toda la Unión Europea. Unos rasgos identificativos que diferencian esta fibra textil en los mercados de destino, donde llega ya con el sello «Eucotton». Se trata de la marca que promueve la Alianza Europea del Algodón, asociación que une a las producciones algodoneras de España y de Grecia desde hace tres años.

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