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Operario durante el transporte de almendra / Valerio Merino
Crecimiento constante

El sector del almendro continúa en plena expansión y demanda una mayor revalorización

Unión de Uniones ha pedido al Ministerio «que se cambie la política agroalimentaria y que se beneficie a la industria que utilice almendras españolas»

18/01/2021 Actualizado a las 11:36

La almendra se está convirtiendo, cada vez más, en una apuesta fiable para los agricultores españoles. Con precios más o menos estables, la superficie de este cultivo leñoso no para de crecer a nivel nacional. De hecho Andalucía, acumula ya 195.103 hectáreas destinadas al almendro, según los datos de 2020 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En concreto, según refleja el MAPA, 163.288 hectáreas se corresponden a almendros de secano y 31.815 a zonas de regadío. En cuanto a la superficie destinada al almendro en España, ha alcanzado las 721.796 hectáreas, siendo 582.397 ha de secano y 139.399 ha de regadío.

En este marco, y ante la creciente apuesta por este cultivo, desde Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos han pedido que «desde la Administración se ponga en valor a la almendra española y se promocione y se incentive su uso como requisito ‘sine qua non’ para poder acceder a los sellos de calidad».

Exclusividad en el etiquetado

En este sentido, la organización considera «imprescindible que las empresas amparadas en marcas de calidad (IGP o DDOO) que no utilicen producto español exclusivamente dejen de tener este sello y propone la incorporación de la especificación del origen de la almendra utilizada para la producción en el etiquetado», ha explicado Unión de Uniones en un comunicado.

«No se puede desde la Administración culpabilizar al productor de almendra que hace un trabajo impecable criticándole por no adaptarse a la globalización y mientras premiar a marcas con IGP sin saber siquiera de dónde viene la almendra que emplean», comentan desde la organización.

Priorizar el apoyo económico a las OPFS

Igualmente, considera «necesario que desde la Administración se controle mucho más a las Organizaciones de Productores y, en este caso, la de Frutos Secos (OPFS) para que cumplan con todos los requisitos legales de funcionamiento de estas entidades, especialmente por lo que respecta a la convocatoria y la participación de los socios en las asambleas así como a las decisiones de gestión de la organización, o los límites de justificación de volúmenes de frutos secos comprados a terceros».

Además, la organización agraria ha instado al Ministerio de Agricultura y a las Comunidades Autónomas a «priorizar el apoyo económico a las OPFS que más trabajen con producto de sus socios y penalicen a las que no lo hacen».

De la misma forma, la organización cree que «se deberían condicionar las ayudas de los Fondos Operativos (FO) y otras que puedan recibir estas entidades en el establecimiento de líneas de ayuda a sus Programas Operativos (PO) dirigidos a sus socios agricultores: líneas de reconversión varietal, de instalación de riego, de ensayos y lucha fitosanitaria, etc».

Precios bajos en Navidad

Por otro lado, Unión de Uniones lamenta que los precios de estos frutos secos no se hayan recuperado siquiera durante la campaña navideña, fecha en la que se consume muchos productos que tienen este alimento como casi ingrediente principal.

Según el estudio realizado por los servicios técnicos de la organización, en los últimos 20 años ha necesitado importar anualmente de media 352.000 tn, lo que supone que se necesitaría producir un 44% más de las que produce actualmente.

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La almendra es uno de los cultivos más populares de los últimos años / Valerio Merino

Con estos datos, es decir que la demanda es casi el doble de la oferta, la lógica comercial establecería unos precios para la almendra española mucho más elevada de los que se tienen y, sin embargo, no es así, ya que rigen los precios internacionales.

Igualmente, para el periodo concreto de 2010-2019, «se ha identificado que el balance comercial (el equilibrio entre exportaciones e importaciones) es negativo con una diferencia de -201.000 toneladas anuales. Por su parte, si se tiene en cuenta el consumo en fresco, las necesidades de la industria agroalimentaria y las exportaciones, se revela un déficit de -132.000 toneladas anualmente (producción – exportación – consumo)», afirma Unión de Uniones.

Al respecto, recuerda que ya denunciaron «en repetidas ocasiones durante 2020 la situación que estaba padeciendo la almendra española y la entrada masiva de almendra americana, cuyo precio ha bajado cerca de un 60 % respecto a 2015». Por ello, solicita «que se cambie la política agroalimentaria y que se beneficie a la industria que utilice almendras españolas».

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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