La almendra encara su primera gran crisis de precios
Próxima recolección

La almendra encara su primera gran crisis de precios

Con unos precios medios en torno a 3 euros el kilo, el productor tradicional se sitúa al límite de la rentabilidad. Las nuevas plantaciones tienen más margen para defenderse con estas cotizaciones

06/08/2021 Actualizado a las 11:09

El sector de la almendra se enfrenta a una campaña complicada, al menos, en lo que a precios se refiere. Atrás quedaron aquellas cotizaciones de 9 euros el kilo que provocaron el boom de las plantaciones de almendro en Andalucía hace más de una década, por lo que el sector se enfrenta a su primera gran crisis de precios en su historia más reciente. Así lo confirma Juan Carlos Gallego, gerente de la cooperativa Almendrera del Sur (Almensur), la única cooperativa andaluza dedicada en exclusividad a este fruto seco.

La cooperativa, que aglutina a unos 4.500 socios, ha crecido al mismo ritmo que lo ha hecho la superficie de almendro en Andalucía, especialmente en las provincias de Sevilla y Córdoba. No en vano, la comunidad representa ya más del 40% de la cosecha nacional de almendras, aumentando Andalucía su liderazgo productivo, con una oferta estimada que superará las 33.800 toneladas, un 13,42% más respecto a la campaña precedente.

En el próximo mes de agosto arrancará la recolección de almendras en las zonas más cálidas del campo andaluz. Una campaña en la que se incorporan nuevas plantaciones, por lo que Almensur estima un crecimiento importante respecto a su producción media, estimada entre 6 y 10 millones de kilos de almendra cáscara.

Algo que no supondrá problema alguno para la cooperativa, ya que «estamos dimensionados para alcanzar los 20 millones de almendra en cáscara», apunta el gerente. Este aumento de la producción, no obstante, no compensa la preocupación existente en el sector debido a los bajos precios.

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Almendras en una explotación en la provincia de Córdoba / Valerio Merino

Efecto de la pandemia

«Estamos inmersos en la primera gran crisis de precios del sector, pues el consumo mundial de este fruto seco ha caído bastante, entre otros motivos, debido a la pandemia por el Covid-19».
Muchos países emergentes como China o India, que estaban consumiendo grandes cantidades, prácticamente han dejado de consumir. Y Centroeuropa y países occidentales, también se han resentido, al no ser la almendra un alimento de primera necesidad.

La almendra es un producto muy dependiente del canal horeca (hoteles, restaurantes y catering), por una parte, y de las celebraciones y fiestas, por otra. La producción ha seguido creciendo por el aumento de plantaciones y con el consumo retraído, «la oferta es muy superior a la demanda, lo que ha derivado en una gran crisis de precios en origen, con cotizaciones entorno a una horquilla de 2,80-3,20 euros en grano, por lo que se estima que en la próxima campaña los precios se moverán entorno a los 3 euros el kilo de media».

Con estos precios, «el agricultor tradicional, que es el mayoritario en Andalucía, que tiene fincas con algo de pendiente y que la recolección resulta por tanto más costosa, con producciones bajas, estaría con estos precios por debajo de la rentabilidad», explica Juan Carlos Gallego. En cambio, «el nuevo agricultor, con plantaciones más modernas y marcos más intensivos, tiene algo más de margen para defenderse y puede aguantar todavía con esos precios. No obstante, no son los números que barajaron cuando plantaron sus almendros». Por eso, subraya que «hoy día, para plantar una finca de almendros hay que pensárselo muy bien».

Menos plantaciones

De hecho, la plantación de almendros ha sufrido un parón importante. Así, «si hemos llegado a alcanzar una media de 10.000 hectáreas nuevas de almendras al año en Andalucía, ahora estaremos entorno a las 5.000 hectáreas anuales».

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Almendro / Agrónoma

El gerente de Almensur señala que esta crisis «se mantendrá al menos durante dos o tres años más, mientras que se regula el desequilibrio entre oferta y demanda y vuelva a crecer el consumo». No obstante, Gallego es optimista respecto al futuro del fruto del almendro, ya que «es un producto saludable, y los consumidores cada vez están más preocupados por su salud. La dieta mediterránea se ha consolidado como una pauta nutricional saludable, y pensamos que en poco tiempo la almendra recuperará la pauta que tenía antes de la pandemia, una vez que los hoteles y las fiestas y reuniones vuelvan a celebrarse sin restricciones».

Con este optimismo respecto al futuro, Almensur tiene previsto realizar «en un par de años» proyectos como «instalar una partidora de almendra en Andalucía occidental, con objeto de dar servicio a todos esos nuevos socios que han apostado por la almendra y que no tienen industria para procesar su producción».

Más a corto plazo, para la próxima cosecha que arrancará en agosto, la cooperativa almendrera espera tener lista «una plataforma online, con objeto de contar con una tienda virtual donde poder dar salida a nuestras almendras», señala el gerente de la cooperativa, Juan Carlos Gallego.

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