Fomentar el consumo, la salida a la baja campaña de almendra
El calor, la sequía y las heladas han mermado la cosecha hasta un 30% en la región
Con una bajada de producción que ronda, en muchas zonas, el 30%, el sector de la almendra encara el final de la cosecha con la vista puesta en Estados Unidos, principal productor, cuyas cotizaciones marcan el ritmo del mercado mundial.
Ya hace varias campañas que desaparecieron aquellas cotizaciones históricas de 9 euros el kilo, que provocaron un «boom» de plantaciones de almendro en Andalucía hace una década. Ahora, el sector se enfrenta a la subida de costes, a una bajada del consumo que arrastra desde la pandemia de coronavirus y a unos márgenes de rentabilidad que, si bien se han mantenido hasta ahora, podrían peligrar en el futuro próximo.
Juan Carlos Gallego, gerente de la cooperativa Almendrera del Sur (Almensur), la única cooperativa andaluza dedicada en exclusividad a este fruto seco, reconoce que la caída de producción será «bastante mayor» que la que preveían en mayo.
«Entonces calculábamos una merma de un 12% respecto a la campaña pasada, pero las altas temperaturas, diurnas y nocturnas, del verano, y la falta de precipitaciones ha hecho que aumente la bajada», confirma. En total, los alrededor de 4.500 socios que conforman Almensur cosecharán un 20% menos, aproximadamente, en este 2022, anque el resultado será de muy alta calidad. Su producción media es de alrededor de 10 millones de kilos de almendra cáscara.
Mientras los agricultores de Almensur de las partes con temperaturas más frías, como el norte de Granada o Almería, aún están terminando la cosecha, en Córdoba ya la dieron por finalizada hace varias semanas. «Ha sido una campaña muy corta, sobre todo en superficie de regadío. Calculamos que hemos tenido un 35% menos de cosecha, debido en gran parte a la falta de agua y el clima, que ha sido nefasto», asegura Ignacio Fernández de Mesa, presidente de Asaja Córdoba.
«Los árboles aguantaron bien el principio, muy caluroso, del verano, pero terminaron viniéndose abajo, por lo que nos hemos encontrado con árboles secos, almendra encapotada que no se ha abierto y muchas malformaciones», se lamenta Fernández de Mesa.

Por provincias
Los datos para Granada, la provincia andaluza que más almendra produce, tampoco son buenos, y desde UPA hablaban hace unas semanas, y a la espera de finalizar por completo la recolección, de pérdidas del 50%, que podrían alcanzar hasta el 90%en zonas de las comarcas de Huéscar y Baza debido, sobre todo, a las heladas de la pasada primavera.
También en Almería ha habido una drástica bajada de la cosecha, que ronda el 60%en zonas como Los Vélez, principal comarca productora almeriense, con 22.000 hectáreas de almendro. Las heladas y la calima, que interrumpió la polinización y el cuaje de las flores, han mermado las almendras en esta provincia.
Cabe recordar que Andalucía es líder nacional en almendras, con cerca de un 50% de la producción nacional. Según el Grupo de Trabajo de Frutos Secos de Andalucía, esta cosecha terminará con, aproximadamente, 30.000 toneladas, lo que significa un 11,42% menos de producción respecto a la semana pasada. Respecto a España, se estima que la cosecha nacional ronde las 61.684 toneladas.

Así son las cotizaciones
Respecto a los precios, la Lonja de Córdoba, una de las principales referencias andaluzas, ha marcado en su última sesión una cotización de 5,70 €/kg para la variedad belona, 4,08 €/kg para la soleta y la de floración tardía, y 3,80 €/kg para la comuna tradicional.
«Estamos esperando que empiece a salir almendra de Estados Unidos, que es la que rige los precios», asegura el presidente de Asaja Córdoba, que puntualiza que, pese a que las exportaciones de la industria americana dirigen el mercado, «ahora mismo los precios en España están un poco por encima» de los americanos, y similares a los de la campaña pasada en estas fechas.
Por su parte, Juan Carlos Gallego hace hincapié en que la almendra es de los únicos alimentos que no ha subido su precio de cara al consumidor, a pesar del incremento de costes que sí ha sufrido el proceso de transformación almendrero.
«El consumo de almendra viene resintiéndose desde el Covid, al ser considerado un producto gourmet, mucha gente priorizó la compra de otros alimentos. De ahí que, ahora mismo, la oferta sea mayor que la demanda y no haya subido el precio», explica Gallego.
El gerente de Almensur insiste en que uno de los objetivos del sector, y también de su cooperativa, es fomentar el consumo de la almendra española, «ejemplo de alimento saludable y sostenibilidad». Por ello, trabajan en que se haga realidad la mejora del etiquetado, que indique la procedencia de la almendra, tanto si se compra como alimento único, envasado o a granel, como si es el ingrediente principal de un producto elaborado.