Las nuevas plantas de almendro que harán rentables los secanos
Agromillora introduce con éxito en Córdoba y Sevilla su nueva tecnología de plantas sin portainjerto
Agromillora, líder mundial en el sector viverístico, presume de «reinventar los secanos» gracias a su última innovación tecnológica: la producción de almendros autoenraizado en seto, una alternativa a la escasa rentabilidad de cultivos propios de la campiña como los cereales de invierno o las oleaginosas y una solución a la escasez hídrica por efecto del cambio climático.
Así, tras más de una década apostando e innovando con el cultivo del almendro en seto en tierras de regadío, «nos dimos cuenta de que en el campo existían también muy buenas parcelas de secano, que estaban dando muy buenas cosechas de cereal pero con muy poco valor, debido a la crisis de precios de los cultivos herbáceos, lo que hace que al productor difícilmente le salgan las cuentas», explica Manuel López Ostos, delegado en Andalucía de Agromillora.
Pensando en la reconversión de esas buenas tierras, «nos pusimos a buscar un cultivo que fuese rentable para el agricultor, que agronómicamente se adaptara perfectamente a la sequía y cuya producción fuese barata, para poder repercutir después este ahorro de costes en el precio de venta al cliente».
Así, hace unos cinco años, el grupo Agromillora comenzó a multiplicar in vitro unas plantas que no necesitan portainjertos, dando origen al almendro autoenraizado en seto, «una innovación que abre interesantes perspectivas económicas para los productores de la campiña», sostiene Manuel López Ostos.
Ventajas principales
La planta autoenraizada tiene un sistema radicular mucho más potente y puede colonizar porciones más profundas del suelo, llegando a zonas que retienen humedad en los meses de verano. La otra clave de este modelo es dejar un seto pequeño (entre 1,80 y 2,00 metros de altura y 0,6-0,7 metros de anchura) para que el número de frutos cuajados no sea excesivo y así el cultivo resista fácilmente al verano, proporcionando almendras con calibre y poca vecería al año siguiente. De esta forma, «las producciones pueden alcanzar los 600-700 kilos de pepita de almendra por hectárea», apunta el delegado de Agromillora.

Además, estas plantas tienen la virtud de que «como no hay que crear el portainjerto ni hacer el injerto, el coste de producción en vivero se abarata considerablemente». Por ello, «el precio de venta para el agricultor es hasta un 33% inferior a las del almendro tradicional».
Tras hacer varios ensayos en tierras de Castilla La Mancha, el almendro en seto autoenraizado está conquistando los paisajes de la campiña, sumando ya alrededor de 40 hectáreas entre las provincias de Córdoba y Sevilla.
En lo que se refiere a la provincia de Sevilla, la finca Montemolín, en la localidad de Marchena, así como la finca Las Cuarenta, en Carmona, son algunas de las que han apostado por esta tecnología para la reconversión de los cultivos herbáceos . «Se trata todavía de plantaciones jóvenes y no demasiado grandes, ya que esta innovación se encuentra en sus primeras fases de desarrollo en el campo andaluz, pero viene precedida por los buenos resultados que se han obtenido en los secanos manchegos».
El directivo de Agromillora en Andalucía señala que el hecho de partir con planta autoenraizada, en lugar de la injertada, supone una serie de ventajas. Así, «la mayor densidad de plantación y el control del volumen de la copa mediante poda mecanizada permiten obtener producciones más rápidas y más constantes en el tiempo». Además, «la mecanización total del cultivo, desde la poda hasta la recolección, lo hacen muy poco dependiente del elevado coste que supone la mano de obra».
Por el tipo de producción en secano, la opción ecológica puede aportar, además, «un ingreso adicional, e incluso puede ser una opción interesante en secanos con muy baja pluviometría», insiste López Ostos.
Con una producción anual de 50 millones de plantas de distintas especies (entre las que destacan el olivar y el almendro en seto), Agromillora se ha posicionado como la empresa viverista más grande del mercado, pues cuenta con nueve filiales en España, además de tener presencia en Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos (California y Oregón), Australia, Marruecos y Túnez.