La recolección del arroz finaliza a la baja por la salinidad del agua de riego en Sevilla
Sector arrocero

La recolección del arroz finaliza a la baja por la salinidad del agua de riego en Sevilla

Andalucía cierra la campaña de este año con 40.000 ha, de las cuales 37.000 ha pertenecen a la provincia de Sevilla, y 2.700 ha a la de Cádiz

13/12/2019 Actualizado a las 12:48

En 2019 en Andalucía se han sembrado algo menos de 40.000 ha de arroz, aproximadamente 37.000 ha en la provincia de Sevilla, y 2.700 ha en la de Cádiz, tal como informa la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF).

El 90% de esta superficie se encuentra bajo el sistema de producción integrada. La campaña ha transcurrido con normalidad, y según ha declarado la RAIF «la siembra se llevó a cabo sin contratiempos, y por tanto, el desarrollo del cultivo ha sido adecuado, con una incidencia baja por lo general de plagas y enfermedades».

La RAIF ha destacado que «en Sevilla, la elevada salinidad del agua de riego esta campaña en determinadas zonas de la margen derecha del Guadalquivir ha producido una considerable merma en la producción».

Recolección

Como informa la RAIF, la recolección se ha llevado a cabo entre la segunda semana de octubre y mediados de noviembre en Cádiz y de mediados de septiembre a principios de noviembre en Sevilla. La producción media en Sevilla ha sido de unos 8.380 kg/ha, lo que supone un descenso de algo más de 1.000 kg/ha, respecto a la media de las últimas campañas. En Cádiz la media ha sido de 8.300 kg/ha (7.500 Kg/ha en 2018).

Tras la siega, «se han incorporado los restos de cosecha al terreno mediante la labor de fangueo», ha expliacdo la RAIF. Previamente a ésta, «se puede quemar el rastrojo, con el objeto de reducir enfermedades y semillas de malas hierbas», han argumentado.

Si se incorporan los restos de cosecha, sin quemarlos previamente, la recomendación de la RAIF es hacerlo lo antes posible. «Para favorecer su descomposición, se requiere un buen contacto con el suelo, temperaturas moderadas y suficiente humedad y tiempo para que los microorganismos existentes lleven a cabo este proceso», han matizado. «Al no realizar la quema se mejora la fertilidad del suelo y la actividad biológica del mismo», asevera la RAIF.

Próximas siembras

Tras el fangueo, la normativa de ayudas agroambientales al cultivo del arroz obliga a: «Terminado el ciclo productivo del cultivo, los arrozales se mantendrán inundados hasta el 15 de enero». Esta práctica, se establece en base a los sistemas agrarios de especial interés para las poblaciones de aves de los arrozales andaluces. La inundación en estas fechas también disminuye la cantidad de hierba que saldrá el año próximo, facilitando el control de las mismas y reduciendo el laboreo para eliminarlas y preparar la próxima siembra.

A partir del 15 de enero por tanto, se irán vaciando las tablas, secándose paulatinamente. Las labores preparatorias del terreno comenzarán en febrero-marzo en las primeras parcelas, según la meteorología. Para ello es fundamental que se haya secado bien la tierra, por lo que estas operaciones vienen muy condicionadas por las precipitaciones que se produzcan en esas fechas.

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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