El sector castañero andaluz cierra una «mala» campaña con una producción de tres millones de kilos
Sierra de Huelva

El sector castañero andaluz cierra una «mala» campaña con una producción de tres millones de kilos

Las adversidades meteorológicas y la incidencia del coronavirus en la comercialización han provocado que los resultados de la temporada que acaba de concluir no sean satisfactorios

09/01/2021 Actualizado a las 08:26

La campaña andaluza de la castaña, que se concentra en la sierra de Aracena (Huelva) y el Valle del Genal (Málaga), se ha dado por concluida con una producción de unos 3 millones de kilos. Las adversidades meteorológicas y la incidencia del coronavirus en la comercialización, con un importante descenso en los precios han provocado que los resultados de la temporada que acaba de concluir sean calificados por el sector como «negativos».

Según ha explicado el técnico del sector de la castaña de COAG-Andalucía, Francisco Boza, en la zona malagueña se han recogido alrededor de 2,5 millones de kilos, una cosecha media. Si bien, el buen tamaño y la calidad que se auguraba al principio, fundamentalmente en su principal variedad, la pilonga, que supone el 80 %, se vio frustrado por la afección de la avispilla y un hongo que provoca el pudrimiento del fruto.

Estas circunstancias, en opinión del responsable de Coag, «han influido tanto en el volumen de producción como en los precios, que se han situado de media entre el 1,10 y 1,20 euros/kilo, cifras que a su vez han motivado que ·llegado a un punto no fuera rentable recoger la castaña y mucha se ha quedado en el árbol».

Campaña «nefasta» en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

Sobre el desarrollo de la campaña malagueña, el presidente de la cooperativa de primer grado San Antonio de Pujerra y de la de segundo grado Valle del Genal, Mateo Rosado, ha señalado que el principal motivo al que se achaca el importante descenso en la producción es el intenso calor que ha hecho hasta septiembre, a lo que se suma la plaga de la avispilla del castaño desde que irrumpiera en el Valle del Genal hace seis años.

En la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, la otra zona productora andaluza de castañas, la campaña, que se desarrolla un mes después respecto a Málaga, ha sido calificada «nefasta» por el sector. La borrasca «Bárbara» y el Covid-19 echaron por tierra las previsiones iniciales de la temporada de recogida en las que se contemplaban unas expectativas interesantes a nivel de producción y de comercialización.

castaña
Castañar del Valle del Genal / J. M. B.

En este sentido, el responsable de Coag Huelva, José Manuel Benítez, ha destacado que «la campaña en Huelva pintaba bien, porque las lluvias caídas en la Sierra durante la primavera de 2020 habían propiciado que los árboles estuvieran cargados y con castañas que presentaban un buen tamaño». Pero, la borrasca Bárbara, a finales de octubre, provocó que muchos erizos que aún estaban verdes se cayeran al suelo y ya no se pudieran recolectar sus frutos. Calibre «demasiado pequeño» de los frutos en Huelva.

El problema de esta zona onubense es que que se han recolectado «unos frutos con un calibre demasiado pequeño» que no han tenido salida comercial y, sobre todo, el coronavirus, que ha complicado sobremanera la venta del producto en los mercados ante la escasa demanda, lo que ha propiciado que muchas castañas se hayan destinado este año a la industria de transformación.

Caída de la demanda

Benítez calcula que por culpa del temporal sólo se ha podido recolectar durante la campaña ,unos 500.000 kilos, es decir un tercio de la producción prevista, que antes se iniciarse se estimaba en 1.500.000 kilos. A esta circunstancia adversa hay que añadir que la demanda de castañas se ha reducido de forma considerable por la incidencia del coronavirus tanto en los mercados nacionales como internacionales.

«Si los mercados españoles –apunta el secretario de organización de Coag Huelva- se saturaron pronto de castañas al no tener salida el producto por la ausencia de consumidores, los europeos fueron comprando a cuenta gota, prácticamente se podría decir que estaban parados. Durante la campaña de 2020, los italianos, que son los que más demandan nuestras castañas, no han pagado ni la castaña gorda y las pequeñas ni las querían».

Ante esta situación, muchos productores onubenses dieron la orden a mitad de campaña de no recolectar más castañas y dejarlas en el campo porque al no haber demanda los precios eran muy bajos. La media de venta se puede situar en torno a un euro, ya que los pocos kilos que se han vendido a dos euros «han sido testimoniales», ha asegurado José Manuel Benítez. Cuando se decidió parar la recolección, se pagaba el kilo de castaña a 0,80 céntimos.

Otros productores castañeros onubenses como Luis Márquez, propietario de la empresa Exportadora de Castañas Ecológicas de Galaroza, también coincide en el balance negativo de una campaña que comenzó en octubre, con la recolección de las variedades más tempranas, y que finalizó a nivel de exportación a finales de diciembre.

Ámbitos