Comienza la recolección de cereales en Córdoba con producciones similares al año pasado
La campaña está marcada por un buen desarrollo del cultivo, pero también por enfermedades, plagas y malas hierbas
La provincia de Córdoba ha dado inicio a la campaña de recolección de cereales con perspectivas de producción similares a las del pasado año, según ha informado Fernando Adell, presidente de Asaja Córdoba. La campaña ha estado marcada por un desarrollo favorable del cultivo, gracias a las abundantes lluvias y temperaturas suaves durante la primavera, lo que ha permitido alcanzar rendimientos que igualan los de una cosecha que ya fue un 40% superior a la media de los tres últimos años.
No obstante, estas mismas lluvias han traído consigo efectos negativos. Se ha registrado una elevada incidencia de enfermedades, proliferación de malas hierbas y retrasos en la aplicación de fertilizantes y fitosanitarios. En muchos casos, ha sido necesario aplicar tratamientos fungicidas hasta en dos ocasiones para controlar estas afecciones.
En cuanto a las distintas variedades, los trigos blandos presentan un mejor estado sanitario que los trigos duros o las cebadas, debido a su mayor resistencia a plagas como el mosquito del trigo (Mayetiola destructor), que ha afectado a numerosas explotaciones de la provincia. Los rendimientos de los trigos blandos se sitúan en torno a los 4.500 kg por hectárea. Las cebadas, con resultados variables según la zona, presentan rendimientos entre 4.200 y 4.500 kg/ha, aunque todas han sido afectadas por enfermedades difíciles de controlar.
Respecto a las leguminosas, la situación es desigual. Los guisantes muestran una gran variabilidad, con zonas que alcanzan los 2.000 kg/ha y otras que no superan los 1.000 kg/ha. Actualmente, son estos los que se están cosechando. Las habas presentan rendimientos bajos, mientras que muchos cultivos de garbanzo se han perdido debido a siembras tardías, malas hierbas y condiciones desfavorables.
Desde Asaja Córdoba se ha hecho un llamamiento a las autoridades para permitir a los agricultores labrar en tiempo, con el objetivo de sanear los suelos y hacer frente a las plagas y enfermedades, que, según denuncian, ‘cada vez son más agresivas’.
La organización agraria destaca que, a pesar de las dificultades, el esfuerzo del sector está permitiendo mantener cifras de producción destacables, aunque insisten en la necesidad de apoyo para afrontar los desafíos sanitarios del campo cordobés.