Buen rendimiento y un mercado en ‘stand by’ para los cereales
Herbáceos

Buen rendimiento y un mercado en ‘stand by’ para los cereales

No está habiendo operaciones para el grano, a expensas de ver si suben los precios y permiten cubrir costes

11/06/2024 Actualizado a las 08:44

Precios, rendimientos finales y logística. Estos son los tres puntales de los que están pendientes los productores de cereal andaluces en una campaña que está siendo mucho mejor que la anterior. «A pesar de que empezó marcada por la sequía, lo cierto es que la siembra ha avanzado a buen ritmo, propiciada sobre todo por las lluvias de octubre», rememora Macu García, técnica de herbáceos de Asaja Sevilla.

No obstante, los inicios sí estuvieron condicionados por un factor que sigue siendo clave ahora, con la recolección muy avanzada, a la hora de echar cuentas: el «desorbitado» coste de fertilizantes y semillas. «Las semillas de trigo duro llegaron a situarse a 635 euros/tonelada, el trigo blando entre 535 y 610 euros/tonelada, y la cebada sobre 500 euros tonelada», resume García, que lo atribuye a la escasez provocada por la campaña del año pasado, la peor de la década.

En cuanto a las superficies de siembra, en Sevilla, principal provincia cerealista junto a Córdoba, han sido muy similares las de 2023, con unas 65.900 hectáreas para los trigos blandos, y unas 80.160 hectáreas para los duros. También en el resto de las provincias hay buenas cifras.

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Cultivo de trigo en Andalucía / Agrónoma

Respecto a las producciones, lo cierto es que han sido buenas, en general, e incluso «muy buenas» en algunas zonas, con una salvedad: La roya negra y la septoria en el trigo duro «han causado mermas de rendimiento de incluso, 2.000 kg por hectárea», resume la técnico, un problema sanitario que se ha visto agravado por los altos precios de los fungicidas, que han limitado a los agricultores a realizar una, o incluso ninguna, aplicación de los productos para frenar la expansión de los hongos.
En concreto, las producciones de trigo duro han alcanzado un rendimiento de 4.200-4500 kg por hectárea, e, incluso en algunas zonas de la campiña, han alcanzado los 6.000 kg por hectárea.

Por su parte, los blandos se han situado en unos 4.000 kg por hectárea. Unas cifras «muy buenas», aunque con calidades de proteína bajas, detalla García. De otro lado, en triticale, el rendimiento se sitúa en 5.000 kg por hectárea, en cebada hasta 4.500 kg por hectárea, en avena unos 3000 kg por hectárea, y unos 2.000 kg por hectárea para las habas y los guisantes.
En este momento, según el servicio de Información Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía, en Sevilla, el estado fenológico de los cereales de invierno es el de grano maduro, y «entrada progresiva en recolección con elevadas producciones en general». «Se podría decir que, este año, casi se han comportado los secanos como si fueran regadíos». «Incluso en tierras marginales de la Marisma, que suelen producir escasamente, se están obteniendo buenos rendimientos», afirman. Según la técnico de Asaja Sevilla, a nivel provincial, se puede decir que ya se ha recolectado un 50% de los cereales de invierno, un porcentaje que alcanza el 80% en zonas como Écija o Carmona.

Por su parte, en Córdoba, especifica la Junta, se cosecha en las zonas más adelantadas de la Vega del Guadalquivir limítrofes con la provincia de Sevilla con rendimientos de en torno a 3.800 a 4.200 kg/ha en trigos blandos. En el norte, en Los Pedroches y Guadiato, continúan las labores de empacado y recogida del heno.

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Una cosechadora recogiendo trigo / Agrónoma

De otro lado, desde Asaja Sevilla destacan que uno de los principales problemas que se están encontrando los agricultores es, precisamente, un asunto logístico: no hay camiones suficientes para transportar el grano una vez cosechado.
«Hay descoordinación entre camiones y cosechadoras que, una vez acabado el proceso de recolección, hacen que puedan estar parado el grano hasta tres horas a que llegue el medio de transporte», detalla la técnico de Asaja, que asegura que hay, incluso, empresas de servicios de otros sectores derivando esfuerzos a la agricultura para intentar suplir estas carencias.

Las cotizaciones

Respecto a los precios, hay cierta dicotomía. Por una parte, los mercados internacionales están acusando una fuerte subida de precios, derivada del exceso de lluvias en EEUU, las inundaciones en Brasil, la grave sequía sufrida en Rusiay las heladas en otras zonas europeas. «También la entrada en juego de los fondos de inversión está tirando al alza de las cotizaciones en bolsa», resume García. Sin embargo, estos altos precios no se reflejan en España, donde no están siendo muy elevados. De hecho, en la Lonja de Sevilla, esta semana no se han registrado operaciones, aunque sí hubo subida en los últimos días de mayo, recién iniciada la recolección, algo que tampoco es lo habitual.

Lo cierto es que, ahora mismo, el mercado se encuentra en ‘stand by’: ni se está vendiendo, ni se está comprando. «Castilla-La Mancha, Cataluña y Aragón, por ejemplo, van a tener producciones muy escasas de trigo duro, dejando a Sevilla como principal productora indiscutible, por lo que muchos están esperando a ver cómo evolucionan las cotizaciones antes de vender», resume García. Y es que los precios que se manejaron en la última sesión de la Lonja de Sevilla (296 €/tn el trigo duro del grupo 1, por ejemplo), están muy lejos aún de cubrir los costes de producción.

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