¿Qué manejo agrícola mejora la sostenibilidad y la renta?
Sevilla es escenario de un ensayo que se desarrolla simultáneamente en España, Reino Unido y Francia, en el que se comparan tres sistemas de manejo en rotación de cultivos
La finca Ojén, en Osuna, y la finca El Lirón, en Lebrija, están acogiendo el proyecto europeo «Evaluación de estrategias de sostenibilidad agraria en condiciones reales de cultivos», que se está desarrollando simultáneamente en España, concretamente en Sevilla, en Reino Unido y en Francia.
Asaja Sevilla, junto a la Asociación Española Agricultura de Conservación, Suelos Vivos (AEAC.SV), participan en este proyecto que coordina Syngenta y que pretende demostrar, a nivel de explotación, la mejora de la sostenibilidad de la agricultura y como ésta influye en la rentabilidad del agricultor comparando tres sistemas de manejo en una rotación de cultivos de trigo, girasol y garbanzo.
El proyecto se encuentra en su segunda campaña y está comparando un manejo agrícola convencional, con laboreo y el uso de insumos; con un segundo manejo más sostenible en el que se hace un uso más racional de los insumos y un tercer manejo en el que se sustituye el laboreo por siembra directa, con el objetivo de mantener una adecuada cobertura del suelo que lo proteja de la erosión.
Mejoras medioambientales
El proyecto incluye la implantación de márgenes multifuncionales con el objetivo de mejorar los aspectos medioambientales de las explotaciones, sirviendo de refugio a insectos polinizadores y fauna auxiliar y pudiendo computar como superficie de interés ecológico en el marco de las ayudas directas de la PAC.
Con el objetivo de demostrar los beneficios que conlleva la transición de un sistema de manejo agrícola convencional hacia otros más sostenibles (el segundo y el tercero), se están evaluando un conjunto de parámetros. Así, además del desarrollo del cultivo se analizarán aspectos relacionados con la producción, la calidad y se hará un seguimiento de plagas y enfermedades.
Por otro lado, se tendrán en cuenta parámetros físico-químicos del suelo, como la humedad y la compactación, y se cuantificará la utilización de insumos, los tiempos de trabajo o las emisiones de gases de efecto invernadero en cada uno de los manejos propuestos.
Primeros resultados
Los resultados de la primera campaña 2017-2018 ha arrojado datos que «motivan a continuar con el proyecto», declara el técnico de Asaja Sevilla, José Fernando Robles.
Así, en cuanto a la producción, el rendimiento del cultivo del trigo y el garbanzo en los sistemas sostenibles ha sido superior respecto al sistema convencional. En el caso concreto del trigo, los rendimientos han sido un 1% y un 14% superior en los sistemas 1 y 2 respecto al convencional. En el garbanzo, estas diferencias son del 6% y 9%, respectivamente.
En el girasol, el comportamiento fue el opuesto influenciado, en gran medida, por las diferencias entre las variedades elegidas. Al contrario que en los otros dos cultivos, en los que las variedades eran las mismas en los tres sistemas, se plantaron tres variedades con diferentes características agronómicas.
A la mejor productividad del trigo y el garbanzo en los sistemas sostenibles se suma que la disminución de labores con la siembra directa conlleva también un ahorro en combustible y carga de trabajo. Por lo tanto, el tercer manejo implica mayor rentabilidad en el cultivo del girasol y del garbanzo. Así, se produce una mejora en la rentabilidad del trigo en 7,7 euros por hectárea y 145,7 euros por hectárea en los sistemas sostenibles uno y dos respecto al manejo convencional. El garbanzo tiene un comportamiento similar, con una mejora cercana a los 50 euros por hectárea en el sistema sostenible uno y por encima de los 100 euros por hectárea en el segundo sistema sostenible.