El maíz, el gran afectado por las previsibles restricciones de agua en el Valle Inferior del Guadalquivir
Baja un 70%

El maíz, el gran afectado por las previsibles restricciones de agua en el Valle Inferior del Guadalquivir

La Comunidad de Regantes registra un aumento de hasta el 60% de la superficie de trigo y un 25% de la de girasol

30/04/2020 Actualizado a las 08:20

La Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir ha adaptado la planificación de sus cultivos al contexto hidrológico, «haciendo un ejercicio de responsabilidad, prudencia y compromiso con el ahorro del agua».

Por ello, «ante la previsión de contar con una dotación en torno a las 3.000 m3/ha», los regantes de esta comunidad han apostado por cultivos «menos exigentes en agua», como el trigo o el girasol.

Los agricultores señalan que han reducido la superficie dedicada al maíz, mientras que «el cultivo del trigo ha crecido casi un 60% y el de girasol por encima del 25%».

El maíz, el principal perjudicado

En este panorama, «el cultivo más perjudicado ha sido el maíz, cuyo cultivo ha descendido casi un 70% con respecto a otras campañas», explican.

Asimismo, como señalan los regantes, «la sequía ha provocado una evolución progresiva y general en la última década hacia unos cultivos más eficientes y de mayor valor añadido».

Además, aseguran que «aunque esta campaña viene marcada por el contexto de las probables restricciones, la tendencia en el cultivo del maíz es claramente decreciente y se encuentra bastante lejos de sus niveles históricos».

En concreto, desde la Comunidad de Regantes han detallado que para esta campaña se estiman «menos de 600 hectáreas de maíz, lejos de las 1.870 ha. del año pasado y mucho más lejos de las 4.857 hectáreas sembradas en 2013».

Apuestan por el trigo

Sin embargo, los agricultores explican que «el descenso del maíz contrasta con el incremento del trigo, que crece casi un 60% y el de girasol, por encima del 25%».

«Otras novedades significativas en los cultivos herbáceos de temporada son la continuación de la apuesta por el algodón y las patatas, que, como el año pasado, vuelven a crecer», aseguran.

En cuanto a los cultivos permanentes, «la apuesta por los cítricos se mantiene, con un ligero aumento del 2% respecto a 2019, consolidando de esta forma el liderazgo de este cultivo en la zona».

Cítricos y frutales

Asimismo, afirman que «los frutales siguen perdiendo importancia en el Guadalquivir (descienden cerca de un 10%), pero aún así suman 1.250 hectáreas». Si bien, explican que estos cultivos (cítricos y frutales), junto con el almendro y el olivar, representan más del 50% de la superficie total del Valle Inferior.

Finalmente, la Comunidad destaca que, «con la ejecución de esta planificación de cultivos, los regantes vuelven a demostrar su compromiso con el ahorro del agua en una situación hidrológica adversa».

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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