
Mejoran las perspectivas para el girasol, pero con bajos precios
Se ha sembrado menos superficie en Andalucía que en los últimos años
Las primeras cosechadoras ya están recolectando girasol en la provincia de Sevilla, sobre todo en la zona de Carmona, para las variedades más tempranas que se sembraron a final de enero. Y todo parece indicar que los rendimientos generales estarán por encima de los del año pasado, que fueron desastrosos debido a los efectos de la sequía. «Una campaña de girasol que será aceptable, pero con unos precios que no compensan, ni de lejos, los costes de producción», se lamenta Macu García, técnica de herbáceos de Asaja Sevilla.
De hecho, las cotizaciones actuales, según la última sesión de la Lonja de Sevilla, siguen la línea continuista de las últimas semanas, con el girasol convencional a 415 €/tonelada, el alto oleico a 430 €/tn y un volumen de operación muy escaso. «Esta es la tendencia a nivel nacional, aunque a nivel internacional sí hay más movimiento y fluctuaciones de precio», destaca García.
Las producciones totales
En cuanto a las producciones, se espera un total mundial de 60 millones de toneladas, empujados sobre todo porque, aunque Ucrania, principal productor de girasol, no ha recuperado la totalidad de su superficie previa a la guerra, sí lo ha hecho Rusia. Además, el balance de producción es holgado, con 3,83 millones de toneladas de stock, aproximadamente, la mitad del año pasado, «un dato significativo y preocupante» a la hora de establecer las existencias y el ritmo comercial internacional.
Por su parte, en España se prevé una producción esta campaña de 850.000 toneladas, lo que obliga a importar, aproximadamente, unas 300.000 toneladas, pues el consumo nacional es de 1,1250 millones anuales. «Somos un país deficitario por completo y , en este sentido, deberíamos aprovechar y poner en valor el girasol nacional de forma prioritaria, con unos precios adecuados por encima de los costes de producción», reitera Macu García.
Respecto a Andalucía, se han sembrado 194.043 hectáreas, frente a las 203.442 hectáreas de la campaña anterior, lo que supone un 5% menos de superficie y una bajada del 8% si se compara con la media de los últimos años (2019-22).

«En los rendimientos, a nivel regional esperan unos 1.379 kilos por hectárea de media, por encima de la media del año pasado, que fue de 1.005 kg/ha, pero hay que tener en cuenta que fue un año muy complicado por la sequía», detalla la técnico de la patronal.
Por último, a nivel provincial, en Sevilla se han sembrado 95.980 hectáreas, frente a las 103.230 hectáreas de la pasada, una reducción del 7% de la superficie que se explica por diversos factores, sobre todo la proliferación de las plantas solares, que está haciendo que las superficies de cultivos extensivos disminuya drásticamente, y la extensión de los cultivos de olivar superintensivo, que sustituyen cada vez más a los cultivos herbáceos.
Así fueron las siembras
Según rememora la técnico de Asaja Sevilla, las siembras de esta campaña más tempranas empezaron a finales de enero, teniendo que resembrarse bastantes parcelas debido a las lluvias caídas inmediatamente posteriores, «que impidieron la nascencia del cultivo». «En las variedades ‘no clearfield’, hubo un problema importante de malas hierbas, porque el cultivo alcanzó bastante tamaño y no se pudieron hacer tratamientos para su control», detalla.
Posteriormente, durante el estado fenológico de 2-4 hojas, también hubo que realizar tratamientos para potenciar el crecimiento inicial.
«Sí hemos tenido algo a favor», asegura, y es que las temperaturas suaves de mayo y junio han favorecido al máximo la maduración del cultivo, evitando que las pipas queden vanas, como sí sucedió en la campaña pasada con las altas temperaturas de abril. Actualmente, el girasol prosigue su maduración y secado, a la espera de que, en pocos días o a principios de agosto, a más tardar, se comience la recolección de las variedades de ciclo medio.