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Cultivos

Las lluvias en Andalucía dañan los cultivos y favorecen enfermedades fitosanitarias

El exceso de humedad propicia la proliferación de hongos y plagas en cítricos, olivar, frutos rojos y hortícolas bajo plástico

17/03/2025 Actualizado a las 13:01

Las abundantes precipitaciones registradas en Andalucía han generado condiciones propicias para la proliferación de enfermedades fitosanitarias en diversos cultivos, según alerta la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF). Si bien las lluvias han contribuido a mejorar los niveles de los embalses, también han causado estragos en el sector agrícola debido a la elevada humedad y el encharcamiento de los suelos.

Los registros pluviométricos obtenidos de 146 estaciones meteorológicas de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural reflejan acumulaciones considerables de agua en toda la comunidad. Provincias como Málaga, con 139 mm, y Cádiz, con 125 mm, han recibido las mayores precipitaciones, seguidas de Huelva (120 mm), Sevilla (114 mm) y Córdoba (106 mm). En contraste, Jaén ha sido la provincia con menor volumen de lluvias, con 76 mm.

El exceso de humedad ha propiciado la aparición de enfermedades fúngicas y bacterianas en cultivos clave para la economía andaluza. Los cítricos se han visto especialmente afectados por hongos como Phytophthora spp. y Alternaria alternata, además de un aumento en la incidencia de ácaros y enfermedades poscosecha. En el olivar, se ha detectado una mayor presencia de repilo, antracnosis y tuberculosis del olivo, mientras que en frutos rojos como arándanos y frambuesas ha crecido la incidencia de botritis y Phytophthora spp.

Las hortícolas cultivadas bajo plástico, como el tomate y el pepino, también han sufrido el impacto de estas condiciones climáticas, con un incremento de enfermedades foliares como mildiu y oídio, así como plagas favorecidas por la humedad, como la mosca blanca y los trips. En cereales de invierno, la roya amarilla y la fusariosis han encontrado un entorno favorable para su desarrollo, aunque los mayores problemas derivan de los encharcamientos que pueden afectar la nascencia y el sistema radicular de las plantas.

Ante este panorama, Asaja Sevilla y la RAIF han recomendado una serie de medidas para mitigar los efectos adversos de las lluvias en los cultivos. Entre ellas, destacan la mejora del drenaje para evitar encharcamientos, la aplicación de tratamientos fitosanitarios preventivos, el control de la ventilación en invernaderos, el monitoreo constante de plagas y enfermedades, así como el ajuste del riego para evitar excesos de humedad. Además, el uso de variedades resistentes y la aplicación de bioestimulantes pueden contribuir a fortalecer los cultivos frente a estos desafíos.

Aunque las lluvias han sido bien recibidas en términos de reservas hídricas, los agricultores andaluces enfrentan ahora el reto de gestionar los efectos colaterales de este exceso de agua en sus cultivos. La adaptación y aplicación de medidas fitosanitarias adecuadas serán clave para minimizar las pérdidas en la producción agrícola.

Las lluvias en Almería amenazan los cultivos hortofrutícolas pese a mejorar los embalses

Las persistentes lluvias caídas en la provincia de Almería durante el mes de marzo están teniendo un doble impacto en la agricultura local. Por un lado, han supuesto un respiro para las reservas hídricas, pero, al mismo tiempo, están causando estragos en los cultivos hortícolas y de fruta, según ha alertado la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) de Almería.

Las precipitaciones acumuladas han superado los 100 litros por metro cuadrado en algunas zonas, lo que ha favorecido la recuperación de los embalses y pantanos. Sin embargo, estos continúan con niveles bajos, en torno al 10% de su capacidad, lo que sigue siendo motivo de preocupación para los agricultores.

El principal problema derivado de estas lluvias es el exceso de humedad, que está afectando especialmente a cultivos hortícolas tanto en invernaderos como al aire libre. Productos como el brócoli, el pepino o el pimiento están sufriendo la proliferación de enfermedades fúngicas como la botrytis y el mildiu, que pueden causar la pudrición de las plantas.

Además, la campaña de sandía y melón se encuentra en un momento crítico, ya que la fase de polinización está viéndose gravemente afectada por las oscilaciones de temperatura y los niveles de humedad. Según ha explicado Andrés Góngora, secretario provincial de COAG Almería, «se había previsto un aumento de la superficie cultivada, pero las condiciones climáticas actuales están impidiendo una polinización efectiva, lo que pone en peligro la producción final».

Ante esta situación, COAG Almería ha solicitado la habilitación de un mayor número de herramientas fitosanitarias que permitan a los agricultores hacer frente a este tipo de circunstancias climáticas adversas. La organización agraria reclama medidas excepcionales que ayuden a mitigar los daños y permitan a los productores una mayor capacidad de respuesta ante condiciones meteorológicas extremas.

«Los agricultores necesitan más recursos para poder actuar ante estas situaciones. Sin herramientas adecuadas, el impacto de estas lluvias puede ser devastador para la campaña», ha señalado Góngora.

Las previsiones meteorológicas indican que las lluvias continuarán en los próximos días, lo que aumenta la preocupación del sector. Mientras los embalses ganan algo de agua, los cultivos sufren las consecuencias de un clima que, lejos de ser beneficioso, está suponiendo un reto para la producción agrícola en la provincia.