Concluye una campaña de cítricos «desastrosa» en cotizaciones
Asaja Córdoba advierte que hay productores que han tenido que vender las naranjas por debajo de los costes de producción
Asaja Córdoba ha participado en la última sesión de la mesa de cítricos de la Lonja de Cítricos celebrada en la Cámara de Comercio, en la que se valoró cómo ha ido la campaña 2018-2019 en la Vega del Guadalquivir. Esta ha llegado a su fin con una producción ligeramente superior a la del año pasado, y de la que aún queda un 15-20% de cosecha por recolectar, fundamentalmente de la variedad Valencia Late.
Esta campaña, aseguran desde la patronal agraria, ha resultado «desastrosa» en cuanto a precios en origen de las naranjas, que se han hundido después de un par de años en los que se habían recuperado ligeramente. Entre los factores que han influido en esta decisión destaca el solape con producciones de terceros países, especialmente por el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Sudáfrica. «Para colmo, recientemente hemos conocido que España no ha solicitado a la Comisión Europea que los cítricos sean considerados un sector sensible durante el actual proceso de negociación comercial con Mercosur», se lamentan desde Asaja Córdoba.
Precios en el campo
En esta última parte de la campaña, destaca la organización, «un kilo de naranjas de la variedad Valencia Late se paga en el campo entre 0,11-0,14, en el caso de la Valencia Late, y 0,09 en el caso del grupo Blanca para industria», según datos de la Lonja de la Cámara de Comercio. Estos precios son muy inferiores a los cotizados en la misma época del año anterior, donde la variedad Valencia Late se pagaba en campo entre 0,24-0,29, en el caso de la Valencia Late, y 0,24 en el caso del grupo Blanca para industria.
«Esta situación está provocando fuertes pérdidas económicas a los productores, que en muchos casos han vendido por debajo de los costes de producción», establecidos en 0,15 €/Kg en los estudios de la Cadena del Valor del Ministerio y de la Junta de Andalucía.
Además, uno de los aspectos más llamativos es que «este brusco descenso de precios en origen no se ha visto reflejado en los precios de venta al consumidor, que han sido similares a los del año anterior», llegando a alcanzar en algunos lineales de supermercados los 2 euros.