Intercitrus tiende un guante para reintegrar a toda la citricultura andaluza
Cítricos

Intercitrus tiende un guante para reintegrar a toda la citricultura andaluza

Hace un año, los agricultores representados por Asaja Andalucía abandonaron la asociación interprofesional ante su «inacción»

14/03/2022 a las 07:00

Hace justo un año, en marzo de 2021, los agricultores andaluces, que producen el 50% de la naranja española, representados por la organización agraria Asaja Andalucía, decidieron abandonan su representatividad en la asociación interprofesional de los cítricos, Intercitrus.

Las razones que motivaron esta salida fue «la inacción» de la interprofesional y su «incapacidad» para defender los intereses del sector citrícola a nivel nacional, según alegó Asaja Andalucía. Así, uno de los principales escollos que tiene la interprofesional radica en sus estatutos, que establecen que todas las decisiones se tienen que adoptar por unanimidad, por lo que un solo socio puede vetar una propuesta que cuenta con el respaldo de la mayoría.

Desde Andalucía se intentó modificar dichos estatutos en varias ocasiones, ya que ninguna otra interprofesional funciona así, pero las diferencias de intereses, principalmente entre los agricultores y la parte comercial, hicieron imposible tal avance.

Otro asunto polémico fue la sede de Intercitrus, ubicada en Valencia. Para evitar que la visión regional impida el enfoque global de la actividad que debe tener la asociación interprofesional, desde Andalucía se pidió un traslado a Madrid, un escenario «más neutral» para que Intercitrus «sea un ente ágil y pueda trabajar de forma coordinada en la defensa y promoción del sector nacional». No obstante, la propuesta fue rechazada por todos los actores de la citricultura del Levante, donde se aglutina más del 70% de la comercialización.

Otra fuente de conflicto y «desgaste» en la entidad fue la falta de acuerdo para la actualización de contratos homologados de comercialización, para adecuarlos a la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria. «Una vez más, las diferencias entre productores y comerciantes privados frenaron cualquier tipo de avance y modernización en Intercitrus», según Asaja Andalucía.

Asamblea de Intercitrus en Alcafruit / Agrónoma

 

La salida de Asaja Andalucía es una ausencia notable que Intercitrus quiere revertir, especialmente a raíz de los últimos pasos dados en la defensa de los cítricos por Andalucía en solitario. Así, Intercitrus se reunía en Sevilla para celebrar su Asamblea General, concretamente, en las instalaciones de la cooperativa de Productores del Campo de Alcalá del Rio (Sevilla), ya que Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía sigue representada en la interprofesional.

En esta visita, la primera a la comunidad andaluza en muchos años, se puso de manifiesto el «peso crucial» de Andalucía en la citricultura, y respecto a la ausencia unilateral de los representantes de Asaja Andalucía se señaló que «las puertas de la organización siguen abiertas para su reingreso».

Un guante tendido que, de momento, parece que la patronal agraria regional no tiene intención de aceptar, dado el camino seguido en los últimos tres meses ante la crisis de precios del sector citrícola.

Acciones en Andalucía

Andalucía se ha puesto manos a la obra por su cuenta en defensa del sector citrícola y en enero de este año constituía la Mesa de los Cítricos andaluza, con la participación de Asaja, COAG, UPA, Cooperativas Agro-alimentarias, Asociafruit, Palmanaranja y la Asociación de Citricultores de Huelva. Desde entonces se han celebrado ya tres reuniones, la última, un día antes de la Asamblea de Intercitrus en Sevilla.

En esta última reunión, la Mesa de los Cítricos andaluza ha decidido constituirse en la Asociación Andaluza de los Cítricos, contando con el respaldo de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, consensuando una serie de demandas de los citricultores andaluces que se han trasladado también a Intercitrus.

Por su parte, la interprofesional parece que también ha cogido impulso, y su Asamblea General celebrada en Sevilla se ha saldado con la creación de tres grupos de trabajo: para retomar las campañas de promoción; para el estudio de la legislación europea en materia de seguridad alimentaria, sanidad vegetal, calidad y de la competencia, y un tercero para el análisis de contratos de compra-venta.

No es la primera reactivación de la interprofesional en su historia, pues en 2018, coincidiendo también con una crisis de precios de la naranja, se intentó activar tras más de una década en letargo y sin actividad efectiva, ya que Intercitrus nació en 1998.

En la asamblea general de la inteprofesional han participado hasta 16 representantes sectoriales, con evidente protagonismo de los procedentes de Andalucía y Murcia. Además de la presidenta, que acudía también en nombre del Comité de Gestión de Cítricos (CGC) y de la propia directora de la interprofesional, María Pilar Fos, han estado presentes Pedro Gomáriz, Paco Gil (ambos de COAG-Murcia), Salvador Fernández (COAG-Córdoba), Cristóbal Aguado y Celestino Recatalá (ASAJA-Valencia) –todos ellos del colegio productor-; Francisco Bernal, Jaime Martínez, Lucia Porras, Rocío Soriano, Enrique Santos, Jesús Valencia (todos ellos de la Confederación de Cooperativas Agroalimentarias de España, CCAE, de Sevilla), Enrique Bellés y Egón Cervera (CCAE, Valencia) –todos del colegio del Comercio de Cooperativas-; Juan Manuel Bernal y Lorenzo Reyes (Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas Integradas en el CGC-Huelva) –estos dos del Colegio del Comercio Privado Asociativo-.

Industria de cítricos / Intercitrus

Análisis de la campaña

La presidenta de Intercitrus, Inmaculada Sanfeliu, realizó un completo análisis de la «pésima»–dijo- evolución de la presente campaña. Una temporada que ha venido determinada por el retraso de los envíos a Europa del principal proveedor no comunitario, Sudáfrica, que comercializó un tonelaje récord de naranjas durante los meses de septiembre, octubre e incluso noviembre «con nuestra temporada ya iniciada y a precios también inusualmente bajos».

Por eso y por la amenaza creciente de la oferta barata de Egipto, que ya «inundó la UE con sus naranjas valencias» en los últimos meses de la pasada temporada y que lleva camino de repetir el mismo escenario en la presente.

Más aún cuando, siguió exponiendo Sanfeliu, la guerra en Ucrania y las sanciones al régimen de Putin «podrían alterar los difíciles equilibrios entre mercados y provocar un desvío masivo a la UE y al Reino Unido del tonelaje que Marruecos, Turquía, Grecia y la propia Egipto vienen exportando a Rusia».

De ahí que «ahora más que nunca necesitemos de una interprofesional fuerte, cohesionada, con capacidad de interlocución ante Madrid y Bruselas para avanzar en materia de reciprocidad», esto es, que todos los cítricos que entren a la UE cumplan con las mismas exigencias laborales, sociales, ambientales, fitosanitarias y de seguridad alimentaria que se exigen a los citricultores europeos.

En lo que llevamos de siglo, por otra parte, se han introducido en la citricultura española más de 16 plagas y enfermedades foráneas. Avanzar en materia de sanidad vegetal es, por ello, una segunda gran prioridad de la interprofesional.

Tras más de un lustro reivindicándolo sin éxito por separado, esta campaña el sector ha logrado el hito de la aprobación, por parte de la UE, de un «cold treatment» a las importaciones de naranjas de todos los países que padecen la ‘Falsa polilla’. «Este logro demuestra la capacidad que tenemos si seguimos cohesionados en torno a esta interprofesional», avanzó Sanfeliu.

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