
La superficie dedicada a la sandía sigue bajando en Almería
Según las previsiones de Asaja, bajará un 10% la próxima primavera, mientras el melón se mantiene estable
Las primeras previsiones de Asaja Almería calculan una reducción aproximada del 10% en la superficie destinada al cultivo de la sandía en la próxima primavera. Este descenso se registra, principalmente, en el Poniente almeriense, según detalla la organización agraria. Por otro lado, en Almería y Níjar se prevé la misma superficie de sandía que en la campaña anterior, con fecha de siembra temprana.
Respecto a la superficie dedicada a la producción de melón, se espera que se mantenga similar a la de la campaña pasada. Con estas previsiones, la superficie de sandía y melón en invernaderos para este 2024 se situarán en 8.100 y 2.500 hectáreas, respectivamente.
Prevalecen las hortalizas
Y es que, según detallan desde Asaja Almería, con la entrada del mes de enero, la agricultura almeriense ya comienza a mostrar las tendencias de la campaña de primavera. La estabilidad en las cotizaciones de los productos de invierno y el temor a los virus en los cultivos de primavera hace que hay parte de los agricultores que normalmente cultivan sandía en el Poniente opten por repetir cultivos esta próxima primavera.

«La inestabilidad tradicional de los precios en origen de la sandía está provocando que muchos agricultores continúen con las hortalizas esta primavera», señala Adoración Blanque, Presidenta de Asaja Almería. Además, las últimas cotizaciones también la expansión de la sandia en esta campaña. Por otro lado, los trasplantes extra tempranos y tempranos mantienen la misma superficie que en 2023.
Variedades de melón
En cuanto al melón, las variedades piel de sapo y amarillo siguen siendo las preferidas por los agricultores, y cada vez son menos recurrentes las plantaciones de los tipos Galia y Cantaloup. «La falta de precio de las últimas campañas en las especialidades de melón hace que los agricultores se decanten por las variedades tradicionales», añade Blanque.
Otro factor determinante en estos momentos para los agricultores, esta siendo la incidencia de los virus y/o plagas, que, si bien en las hortalizas dan la cara antes de la recolección, la incertidumbre que tiene el cultivo de la sandía hace que muchos productores no se arriesguen a esperar el final del ciclo productivo para conocer el estado de sus producciones.