X
Sanidad vegetal

La plaga letal que podría acabar con el sector citrícola en 15 años

El insecto que propaga el HLB ya está en Europa: causa la muerte segura del árbol

11/09/2023 a las 07:00

El Huanglongbing (HLB) o enverdecimiento de los cítricos (‘Greening’), es considerada la enfermedad más devastadora, y la mayor amenaza, para cualquier sector citrícola a nivel mundial. Hasta ahora, el Mediterráneo y la UE son los únicos territorios libres de esta plaga letal, pero el círculo parece estrecharse cada vez más. No parece que el territorio europeo pueda ‘librarse’ mucho más tiempo.

Y es que, hace unos meses, se conocía la noticia de que Trioza erytreae, el insecto portador de la cepa africana del HLB, había sido localizado a poco más de 100 kilómetros de Huelva, en el Algarve portugués, por donde se ha ido expandiendo sin freno.

El único consuelo de los agricultores era que se trataba del vector (portador) de la cepa africana, menos virulenta que la asiática, aunque igualmente dañina con los árboles.

Últimas detecciones

Sin embargo, esta situación ha cambiado drásticamente en las últimas semanas: la Organización Europea y Mediterránea para la Protección Vegetal  ha advertido de que ‘Diaphorina citri’ el insecto portador de la cepa más agresiva y letal del HLB ha sido localizado en Chipre. Este hallazgo se suma a la detección de este mismo vector, confirmada en enero de 2022, en Israel, lo que ratificaría su capacidad para expandirse por el Mediterráneo.

El temor no es infundado: ‘Diaphorina citri’ es el vector que más y mejor contribuye a propagar la especie asiática de la bacteria, y la más destructiva. Según avisan desde la Interprofesional, Intercitrus, una vez infectados los ároles, inevitablemente mueren en un periodo máximo de ocho años, dependiendo de la edad y condiciones del cultivo.

A diferencia del vector africano, Trioza erytreae, que causa daños directos en los árboles, el vector asiático es más ‘sigiloso’ y, por ende, más difícil, y tardío, de detectar. Además, el patrón sobre el que se asienta la inmensa mayoría de naranjos y mandarinos en España, el ‘citrange carrizo’, «es un hospedante extremadamente favorable para el desarrollo y reproducción» del insecto.

«España, en caso de que el HLB llegase, difícilmente podría contener la enfermedad y es casi seguro que la bacteria acabaría con nuestro sector a medio plazo» advierte la presidenta de Intercitrus, Inmaculada Sanfeliu. De hecho, desde la Interprofesional citrícola dan por hecho que la llegada del enverdecimiento «es cuestión de tiempo».

«Podría hacerse realidad la presencia en nuestro país de uno, o peor, de los dos, portadores del HLB», aseguran. Una bacteria frente la que no hay cura, y que ha sido capaz de reducir al mínimo la poderosa citricultura de Florida y menguar, de manera muy importante, la de Brasil.

Más medidas de la UE

Ante estas graves informaciones, la interprofesional española ha reclamado a la Comisión Europea que abra una investigación sobre el origen del foco, y ha pedido a las comunidades autónomas, Gobierno y autoridades europeas que refuercen «de inmediato» las medidas de prevención y las líneas de investigación abiertas sobre todo lo que está sucediendo con dicha de la plaga.

Además, Intercitrus ha exigido a la UE que baraje la posibilidad de seguir el ejemplo de otras potencias occidentales, como EEUU o Japón, e introduzca algún requisito para fiscalizar la introducción de material vegetal en los equipajes de los pasajeros que accedan a la Unión Europea.

«Esta medida, añadida a las restricciones y controles vigentes, sería coherente con el hito que supuso aprobar, para la prevención de la ‘Falsa polilla’, el tratamiento de frío para las naranjas», detallan desde Intercitrus.

Imagen de un adulto de D.citri posado sobre una hoja / Intercitrus

Los síntomas y efectos

El HLB deteriora la calidad y sabor del fruto pudiendo matar el árbol afectado en pocos años. Los síntomas, sobre todo las características manchas amarillas, pueden observarse tanto en hojas como en frutos. Una vez que una planta se enferma, no existe alternativa alguna que permita restituir la salud de la misma, por lo que indefectiblemente muere.
Y es que, tanto en Israel, donde se halló el primer foco mediterráneo, como en Florida y más aún en Brasil, los últimos lugares afectados por el HLB, la lucha contra el insecto se ha basado en recurrir de manera constante a tratamientos fitosanitarios con productos que, en su inmensa mayoría, están prohibidos por la UE.

Según un estudio elaborado por el propio CGC, que extrapoló los datos sobre el avance de esta enfermedad en Florida, la citricultura española quedaría reducida a la mitad en 7 años y podría desaparecer en menos de 15 si finalmente llegara la bacteria del HLB. De ahí que la asociación insista ahora en la necesidad de que la la Comisión Europea refuerce los controles en frontera, también entre viajeros, para evitar la entrada de material vegetal infectado.

Ya presente en Brasil y Florida

En Brasil, donde la enfermedad citrícola lleva seis años expandiéndose sin freno por el cinturón agrario de São Paulo y el Sudoeste de Minas está presente en el 38% del arbolado y la razón de tal evolución se encuentra en el descontrol de la población de D.Citri que se ha hecho resistente a los insecticidas más eficaces hasta ahora usados.

En Florida, se confirmó la presencia de HLB en 2005 pero la enfermedad debió asentarse años antes: en la campaña 1997/98, alcanzó su récord de producción con 12,3 millones de toneladas; en la actualidad apenas produce 740.534 toneladas, la cifra más baja desde 1930.