
Los exportadores citrícolas alertan de la llegada «permanente» de plagas foráneas a la UE
Avisan de que el problema podría ser aún más grave con la ratificación de acuerdos comerciales como el de Mercosur
El Comité de Gestión de Cítricos (CGC), que aglutina los exportadores privados ha vuelto a alertar sobre la llegada de plagas foráneas a la Unión Europea.
El más reciente sobresalto se ha dado en Grecia, al norte de Atenas, donde las autoridades han alertado estos días de la presencia de la conocida como ‘Mosca del melocotón’ (Bactrocera zonata), muy arraigada en las zonas productivas del primer proveedor extracomunitario de naranjas en campaña de la UE, Egipto.
Y lo han hecho solo un año después de identificar también en Grecia otra mosca de la fruta de origen también asiática pero más agresiva y polífaga (que se alimenta y dispersa por muchos cultivos, no sólo cítricos), la ‘Mosca oriental’ (B. dorsalis). No en vano ambas están reguladas por la UE como «prioritarias», por situarse en el top 20 de las plagas y enfermedades de mayor impacto económico, social y medioambiental.
Las incursiones de estos insectos en territorio UE, no identificados en los controles portuarios previos, son cada vez más frecuentes y próximas, de Austria a Francia, Italia o Bélgica.
Posibilidad de nuevas plagas
«Bruselas está reevaluando la regulación y el listado de plagas prioritarias y estas dos ‘moscas de la fruta’ son candidatas seguras a repetir por su carácter polífago y especial agresividad pero el nivel de vigilancia, de atención a estos organismos es muy dispar según se trate de un estado miembro u otro», advierte la presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu.
Y mientras tanto, «la Comisión Europea acelera los procesos de ratificación de nuevos tratados -como el de Mercosur o el de México- que seguro incrementarán el tráfico en fresco y por tanto el riesgo desde zonas de especial afección de estas y otras amenazas a la sanidad vegetal aquí desconocidas y que también están reguladas como prioritarias», insiste Sanfeliu.
Sería el caso de la ‘Mosca mexicana’ de la fruta o de la ‘Mancha negra’ (P. citricarpa) y la Xylella fastidiosa. La responsable del CGC, añade que el asentamiento de cualquiera de ellas «pondría en cuestión no sólo el futuro del sector citrícola sino de gran parte de los cultivos hortofrutícolas españoles».
El CGC insiste que -más allá de las necesarias medidas restrictivas a la importación de frutos que puedan transmitir estas plagas y enfermedades- la política comunitaria en materia de sanidad vegetal debe sustentarse en la prevención.