La paradoja de la patata: España exporta la de mejor calidad y trae de fuera el 70% de lo que consume
Sevilla se mantiene como uno de los principales polos de producción del tubérculo pese a la caída drástica de la superficie
La Hacienda Santa Cruz, en La Rinconada, se ha convertido en el epicentro del sector agrario con la celebración del VII Congreso de la Patata Nueva de España. La cita, organizada por Asociafruit y Fepex, ha congregado a más de 130 profesionales para analizar un cultivo que, aunque estratégico sobre todo para Sevilla, se enfrenta a una encrucijada marcada por la caída del consumo y la presión de los costes.
Bajo el lema ‘Sostenibilidad, Orígenes y Mercado’, el congreso ha abordado cuestiones clave como la evolución del consumo, la presión normativa, la sanidad vegetal, la competencia internacional y la necesidad de reforzar el valor del origen en un mercado cada vez más globalizado.
Menos consumo
Durante la jornada, los expertos han coincidido en señalar que el sector atraviesa un momento de transformación marcado por el estancamiento del consumo en volumen, la presión de los costes y los cambios en los hábitos del consumidor. En este sentido, el análisis presentado por el consultor Rodolfo Vidal ha puesto de relieve que el mercado de gran consumo muestra una desaceleración, con consumidores más sensibles al precio, que buscan ahorro y priorizan la conveniencia en sus decisiones de compra.
Asimismo, se ha destacado que la patata fresca mantiene una alta penetración en los hogares españoles, aunque necesita adaptarse a nuevas formas de consumo más rápidas y prácticas, en línea con la evolución de los estilos de vida.

Por su parte, representantes de la distribución han subrayado la importancia de adaptar la oferta a las demandas del consumidor actual, apostando por formatos más pequeños, productos locales y soluciones que faciliten el consumo. En este ámbito, se ha señalado el crecimiento de opciones como las patatas preparadas o listas para cocinar, así como el interés creciente por el producto de proximidad.
Otro de los ejes centrales del congreso ha sido la situación productiva del sector, que ha experimentado una fuerte reducción de superficie en las últimas décadas, pasando de más de 250.000 hectáreas en España en los años 90 a unas 60.000 en la actualidad. A pesar de esta caída, Andalucía continúa siendo una de las principales zonas productoras, con cerca de 10.000 hectáreas dedicadas a la patata nueva temprana, destacando la provincia de Sevilla como uno de los principales polos de producción.
La paradoja del mercado español
En paralelo, se ha puesto sobre la mesa la paradoja del mercado español, que importa alrededor del 70% de la patata que consume (principalmente de conservación destinada al canal Horeca y la industria), mientras exporta la mayoría de su producción de patata nueva.
La sanidad vegetal, las limitaciones en el uso de fitosanitarios y los controles en frontera también han centrado parte del debate, junto con la necesidad de reforzar la competitividad del sector a través de la innovación, la sostenibilidad y una mayor coordinación entre los distintos eslabones de la cadena.
Cabe recordar que, en términos económicos, la patata nueva temprana representa un cultivo muy relevante de Andalucía, con cerca de 10.000 hectáreas dedicadas a su producción, principalmente en la provincia de Sevilla. Más en concreto, La Rinconada se ha consolidado como uno de los principales polos productores de patata nueva temprana en España y un referente dentro del sector andaluz, concentrando una parte muy significativa de la actividad productiva y empresarial vinculada a este cultivo.