
Los focos de panderola se expanden por las parcelas de Almería
La RAIF recuerda que puede llegar a ser una plaga muy destructiva si se alcanzan poblaciones altas distribuidas por todo el invernadero
La Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía ha alertado de que han comenzado a detectarse pequeños focos de panderola, chinche apestosa o pudenta verde («Nezara viridula») en la mayoría de las parcelas de pimiento de hortícola protegido de la provincia de Almería, sobre todo en aquellos términos municipales dónde la siembra fue más temprana y empieza el cuajado del fruto.
En los invernaderos de pimiento, sobre todo en las zonas interiores de la provincia, a causa de la reducción de tratamientos para respetar el control biológico, se ha convertido en una de las principales plagas, afirma la RAIF en un comunicado.
Más información sobre esta plaga
Esta chinche fitófaga es una especie muy polífaga que se alimenta de los jugos vegetales de todo tipo de plantas hortícolas, causando daños directamente por la alimentación de los adultos y ninfas.
Las picaduras producen desecación de las plántulas y en los frutos ocasionan manchas y deformaciones, que hacen perder su valor comercial y sirve de entrada para microrganismos (hongos y bacterias) que provocan pudriciones.
En las plantas dónde se concentran los estadios ninfales el número de frutos afectados suele ser alto, llegando a alcanzar la totalidad de los mismos; por ello puede llegar a ser una plaga muy destructiva si se alcanzan poblaciones altas distribuidas por todo el invernadero, que originan enormes pérdidas de cosecha.

Según su estado de desarrollo, la coloración de los individuos varía; en sus primeros estadios móviles cambian de marrón a negras con puntos blancos hasta totalmente verdes de adulto, alcanzando un tamaño de 15 mm de longitud.
Con cada cambio de estadio, deja una muda (camisa) característica. Poseen una glándula trasera por la cual desprenden un líquido hediondo que les sirve como mecanismo de defensa.
Seguimiento y control
El seguimiento y estimación de riesgo para el cultivo se basa en la observación directa de presencia y de síntomas durante los meses de verano y otoño, considerando que se reproduce en primavera sobre la vegetación espontánea, pasando a los cultivos cuando esta se agosta durante el verano.
Como medidas de prevención y/o culturales se recomienda, al tratarse de chinches de un tamaño considerable, realizar aislamiento de los cultivos en invernaderos con mallas anti-insectos, la colocación en las entradas de dobles puertas y el mantenimiento del plástico sin roturas.
Hay varias plantas que son atractivas para estas chinches fitófagas y que, por tanto, pueden servir como plantas centinelas o plantas trampa; es el caso de la alcaparra («Capparis spinosa»), estas plantas pueden ser colocadas en setos alrededor de los invernaderos, o en ciertos sitios entre los cultivos, donde se controlan periódicamente para atraparlas en cuanto se detecten.
Limpieza a mano de las plantas
La limpieza sistémica a mano de las plantas con presencia de larvas y eliminar las plantas adventicias (cuando corresponde para no forzar la migración de las chinches al cultivo) en las cuales se desarrolla el insecto, son prácticas habituales y eficaces.
Además de estas medidas, también hay que considerar otras más generales como son: utilizar material vegetal sano procedente de viveros o semilleros autorizados; distanciar en el tiempo la realización de la nueva plantación; favorecer la proliferación de insectos auxiliares racionalizando el uso de productos fitosanitarios o realizar rotaciones de cultivos.
Para esta plaga existe control bilógico espontáneo, «Trissolcus basalis» es un parasitoide de huevos capaz de ejercer un control importante y «Trichopoda pennipes» parasita a los adultos causándole finalmente la muerte.