David Moreno: «La remolacha es uno de los cultivos más tecnificados que existen»
Entrevista

David Moreno: «La remolacha es uno de los cultivos más tecnificados que existen»

Arranca este lunes la campaña de molturación de la remolacha en Andalucía, con la apertura de la fábrica de Guadalete en Jerez

18/06/2019 Actualizado a las 12:10

Tras analizar el estado de madurez de la raíz y las condiciones climatológicas, se ha acordado iniciar este lunes la campaña de molturación de remolacha en Andalucía, con la apertura de la única fábrica de Azucarera que permanece activa en la comunidad, la de Guadalete, en el municipio de Jerez de la Frontera (Cádiz).

En esta campaña, se ha contratado un total de 6.301 hectáreas de remolacha azucarera, lo que supone un bajón considerable respecto a la campaña anterior, ya que la climatología no ha resultado favorable a las siembras del cultivo. Por ello, «estamos ante una campaña baja», aunque las pruebas realizadas en laboratorio muestran «una alta concentración de sacarosa, por encima de los 16 grados estándar, tanto en riego como en secano». Así lo afirma David Moreno, gerente del Grupo Remolachero de Sevilla, el único que sobrevive en España.

— ¿Qué representatividad tiene el Grupo Remolachero de Sevilla?

— Esta asociación de agricultores remolacheros de la provincia nació en 1977, y actualmente es el único Grupo que queda en activo, tras desaparecer el de Córdoba, Jaén o Cádiz. Representa a más del 60% de los productores de Andalucía. La remolacha es un cultivo con mucha tradición en Sevilla, donde está muy implantado en zonas como la del Bajo Guadalquivir, donde se cultiva en Producción Integrada y en rotación con algodón y tomate. De hecho, de las 6.301 hectáreas sembradas en esta campaña, el 62% (3.927 hectáreas) se cultiva en la provincia de Sevilla y el resto (2.374 hectáreas) en Cádiz.

— ¿Cómo se prevé la campaña de molturación?

— Este lunes abre sus puertas la fábrica de Azucarera, en una campaña que, prevemos, durará unos 50 días. Es un año complicado en lo que respecta al desarrollo del cultivo. De hecho, hubo tres periodos de siembra muy escalonados, debido a la climatología. Así, entre finales de octubre y primeros de noviembre se sembraron unas 500 hectáreas, que son las que mejor desarrollo han tenido. Luego, en la segunda quincena de noviembre se sembró un segundo bloque, con unas 2.500 hectáreas, y por último, entre finales de diciembre y principios de enero, las 3.300 hectáreas restantes. El cultivo ha ido a peor conforme se han ido retrasando las siembras. En total, hay una superficie de 6.301 hectáreas, lo que supone un millar menos aproximadamente respecto a las 7.390 hectáreas sembradas en 2018.

— ¿A qué se debe esta caída?

—Muchos agricultores no es que se hayan ido, sino que no has podido sembrar. Ha habido algodones que no se pudieron recolectar hasta enero por la climatología, y ya era tarde para sembrar remolacha en la típica rotación. No obstante, el cultivo en secano ha experimentado un crecimiento exponencial, pues de unas 200 hectáreas hemos pasado en un año a 1.767. La mayoría de ellas sembradas por el modelo de contratación compartido. Se prevé una mayor superficie de remolacha en secano debido fundamentalmente a los precios de cereales y oleaginosas. El rendimiento medio previsto es de 80 toneladas por hectárea para la remolacha en riego, y 40 toneladas por hectárea para el secano. Eso supone algo menos de 450.000 toneladas de remolacha azucarera, por lo que se puede calificar como una campaña baja. En cualquier caso, parece que la calidad sí estará asegurada, pues las pruebas en laboratorio hablan de una polarización de 17,5 grados en el cultivo de riego, y de 20 grados en secano. Son datos que sirven de consuelo a la estimada bajada de cosecha.

— Azucarera quiere llegar a la meta de 10.000 hectáreas de remolacha en Andalucía. ¿Cree que es un objetivo alcanzable?

— A corto plazo no. No obstante, los secanos están creciendo mucho y pueden crecer aún más con el apoyo de la industria, pues ganan en rentabilidad a un trigo o a un girasol. Además, estamos estudiando con la Asociación para la Investigación y Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (AIMCRA) nuevas variedades más productivas, al tiempo que procuramos abaratar los costes de producción, haciendo uso también de las nuevas tecnologías. La remolacha es uno de los cultivos más tecnificados que existen. De hecho, Azucarera ha puesto a disposición de sus remolacheros el uso de la teledetección y el Big Data como instrumentos determinantes para aumentar la rentabilidad a corto plazo. Así, alrededor de un tercio de las explotaciones andaluzas han optimizado su estructura de costes en el cultivo gracias a las ventajas que ofrece el uso de esta información.

 

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