La Junta intentará frenar el cierre de la fábrica de Azucarera en Jerez, una «sentencia de muerte» para el cultivo de remolacha
Agricultura

La Junta intentará frenar el cierre de la fábrica de Azucarera en Jerez, una «sentencia de muerte» para el cultivo de remolacha

La compañía ha anunciado que no habrá campaña remolachera en 2026 en la planta de Guadalete-Jerez, la única en Andalucía, aunque sí abre la puerta a 2027

06/10/2025 Actualizado a las 13:39

La producción de remolacha azucarera en Andalucía pende de un hilo. Y es que la compañía AB Azucarera Iberia, propietaria de la única planta que moltura remolacha en Andalucía, la de Jerez de la Frontera, ha comunicado a los trabajadores que no habrá campaña remolachera en 2026 y que se han cancelado la firma de los contratos con los agricultores de la zona, según fuentes del comité de empresa.

El consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, ha considerado «una mala noticia» esta decisión de Azucarera, que implicaría llevarse toda su producción a la fábrica que la compañía tiene Toro, Zamora.

Por ello, ha anunciado que la Junta ha citado a la empresa a una reunión para determinar si se trata de una situación «coyuntural de este año y no algo estructural». Se tratará de ver «de qué manera la Junta puede contribuir para redirigir esa situación», ha declarado.

Si la decisión es firme, «dejaría en una situación complicada a todos los productores de remolacha de la zona», un cultivo «muy asentado en la provincia de Cádiz». «El objetivo tiene que ser, desde luego, que esa decisión empresarial no la acabe pagando el agricultor de remolacha de Cádiz», ha insistido.

Cabe recordar que en mayo de este presente año Azucarera anunció un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que iba a afectar a 11 empleados de su centro de trabajo de Jerez de la Frontera, la única planta de Andalucía, mientras que en todo el país llegaría a 251 trabajadores, 169 indefinidos y 82 fijos discontinuos.

Abre la puerta a 2027

Por su parte,  el secretario general de FICA-UGT Cádiz, Antonio Montoro, ha abogado por trabajar «todas las partes» para que la campaña de la remolacha «sea factible» en 2027 en la fábrica de Azucarera de Jerez de la Frontera, después de que la compañía haya comunicado que no se llevará a cabo la de 2026 en esta planta.

En un audio difundido a los medios, Montoro ha aclarado que tal y como le ha transmitido el consejero delegado de Azucarera en una reunión, «no está prevista desviar la producción de Jerez a ninguna otra planta» y que «se sigue apostando por la remolacha aquí», además de que no afectará a la plantilla de la factoría.

La planta de la Azucarera de Guadalete-Jerez de la Frontera puede molturar hasta 10.500 toneladas de remolacha diarias, con un potencial de producción de 1.700 toneladas de azúcar al día, y había protagonizado potentes inversiones de la compañía en los últimos años para ampliar su capacidad de producción.

Por su parte, desde el sector avisan de que esto supone un «auténtico desastre para el sector y para las comarcas productoras de Cádiz y Sevilla, donde este cultivo ha sido tradicionalmente un motor económico y social».

remolacha
Remolacha azucarera / Agrónoma

El responsable de Remolacha de COAG Andalucía, Diego Bellido, ha sido tajante: «Si cierra la fábrica, desaparece el cultivo. Estamos hablando de un cultivo social, vinculado a nuestro territorio, que ahora se va a sustituir por importaciones de materia prima traída en barco desde la otra punta del mundo, mientras se abandona a los productores locales, asfixiados por el incremento de costes y la falta de precio y de rentabilidad».

Varias campañas complicadas

Además, el cultivo lleva unos años muy difíciles. En la pasada campaña apenas se sembraron unas 6.000 hectáreas en Andalucía, de las cuales 3.600 correspondieron a Cádiz y 2.200 a Sevilla, muy lejos de las 9.000 o 10.000 hectáreas de años anteriores. A ello se sumó la caída de los precios ofrecidos por la industria, que desincentivó a muchos agricultores a sembrar, y unas condiciones climáticas adversas.

El resultado fue una campaña ruinosa, con rendimientos muy bajos. En las parcelas de riego a pie apenas se alcanzaron entre 50 y 60 toneladas por hectárea, cuando en campañas anteriores muchas superaban las 100. Solo los cultivos de secano ofrecieron algo mejores resultados gracias a las lluvias, aunque no hay otro cultivo alternativo donde los agricultores puedan aplicar las ayudas agroambientales (API), ya que en secano no se siembra algodón.

De otro lado, COAG Andalucía lamenta que la industria haya preferido recurrir a la importación de remolacha desde terceros países antes que garantizar la sostenibilidad del cultivo en nuestra tierra, condenando a agricultores y zonas productoras al abandono.

«Nos preguntamos qué vamos a hacer ahora con las tierras de secano. Se está destruyendo un modelo productivo que daba vida al territorio », lamentan, al tiempo que solicitan la implicación de las administraciones «para evitar la pérdida de un cultivo histórico».

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