La lluvia, aunque tarde, es un alivio para cultivos como la remolacha
Perspectivas de campaña

La lluvia, aunque tarde, es un alivio para cultivos como la remolacha

La sequía obliga a hacer resiembras y se teme que la superficie de cultivo baje mucho

28/12/2021 Actualizado a las 11:43

Las ansiadas lluvias llegaban por fin a la provincia de Sevilla la semana pasada. Pero como ya se sabe que en el campo nunca llueve a gusto de todos, ahora está por ver qué cultivos podrán aprovechar mejor estas precipitaciones y para cuáles llegan demasiado tarde.

En el caso del cultivo de la remolacha azucarera, la sequía ha retrasado y ralentizado las siembras, por lo que la superficie andaluza se mantiene en 3.500 hectáreas (2.000 hectáreas en secano y 1.500 hectáreas en riego), según informa la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), dependiente de la Consejería de Agricultura. Además, la falta de agua ha obligado a que muchos agricultores de secano tengan que resembrar, aunque gran parte de esta superficie estaba asegurada.

Las previsiones sobre el cultivo no son nada favorables, pues según la RAIF, «a estas alturas se espera que aumente muy poco la actual superficie dedicada a este cultivo industrial, previéndose que se alcance en esta campaña solo el 50% de la remolacha sembrada en la anterior, estimándose algo más de 4.000 hectáreas».

remolacha
Remolacha azucarera / Agrónoma

El cultivo ha tenido una nascencia muy irregular por la escasez de agua. Además, en el 56% de las parcelas se ha aplicado herbicida de preemergencia, en el 37% se ha realizado la aplicación de la primera postemergencia, y en tan solo el 2% de las parcelas se ha aplicado la segunda postemergencia. No obstante, no se ha empezado aún a aplicar el abonado de cobertera. En cuanto a plagas y enfermedades, la RAIF señala que «no se ha observado aún presencia alguna de ninguna de ellas».

Según la industria y los remolacheros

No obstante, la industria azucarera tiene una visión más positiva, y señala que las siembras en Andalucía alcanzan ya las 7.000 hectáreas. Además, continúa animando a los agricultores a apostar por este cultivo industrial y asegura que «aún hay tiempo para sembrar, pues en enero también se puede sembrar remolacha».

Sin embargo, los agricultores con experiencia en el cultivo se muestran reticentes, pues saben que la remolacha tiene un ciclo largo y que el frío propio del mes de enero puede retrasar aún más la nacencia y el desarrollo de la planta.

«Va a ser una campaña muy rara, en la que las lluvias llegan dos meses tarde, pues muchos agricultores han sembrado a finales de octubre y en dos meses no ha caído ni una gota de agua». «Lo habitual es que la remolacha estuviera ya nacida y con las calles cerradas, pero el tiempo no ha acompañado y muchos agricultores han tenido que resembrar. Además, la poca remolacha que ha nacido presenta daños por el efecto de los pájaros o los conejos», declara el gerente del Grupo Remolachero de Sevilla, David Moreno.

En este sentido, apunta que «si el año pasado fue malo para los agricultores, lamentablemente esta campaña 2021-2022 tampoco pinta bien para la remolacha». En cualquier caso, subraya que la primavera es determinante para el cultivo, así que «esperemos que siga lloviendo y que lo haga bien en las zonas productoras más importantes».

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