
Reviven un tomate consumido hace ocho generaciones en Córdoba
Dos ingenieros agrónomos de Córdoba recuperan la secuencia genética del tomate rosa de Alcolea, un producto con unas cualidades únicas que ya está teniendo gran éxito entre los consumidores
David Díaz estaba estudiando para ingeniero agrónomo cuando su abuela le reconoció la nostalgia que sentía por los «tomates de antes» en Alcolea, su pueblo, carnosos y con un sabor intenso y característico. Dicho y hecho, gracias a unas semillas guardadas en la casa familiar que pertenecían a su abuelo, y otras aportadas por familiares y amigos, se lanzó a secuenciar la base genética del tomate rosa de Alcolea.
En concreto, se ha hecho seguimiento de hasta diez variedades hasta dar con el primigenio fruto. «Ha sido un trabajo personal, muy bonito, que ha derivado en algo más grande», explica Antonio Conde, ingeniero agrónomo y compañero en toda esta aventura. Además, es creador, junto con Díaz, de InspiraRural, empresa enfocada tanto al turismo rural como a los productos agroalimentarios de origen local.
Gran carnosidad
El tomate rosa de Alcolea, muy apreciado en la zona, es considerado de gran calidad gracias a su carnosidad, su gran sabor y una piel muy suave, la conocida como «piel de doncella». Es perfecto, por tanto, para hacer salmorejo cordobés o para comer crudo.

Más de mil plantas
Dos años después de comenzar a investigar los orígenes de esta variedad de tomate, Díaz y Conde tienen más de 1.000 tomateras en su huerto, que este año han comenzado a dar frutos que comercializan a través de la venta directa.
A través de InspiraRural, ofrecen a todos aquellos que deseen adquirir sus tomates la posibilidad de visitar el huerto, conocer el proceso de cultivo e, incluso, y cosechar sus propios tomates. «Nos ha sorprendido el gran número de interesados», reconoce Antonio Conde.
De hecho, no solo los consumidores se han dejado cautivar por este producto típico de la huerta de Alcolea. Ha habido muchas personas que se han ofrecido a enviarle sus propias semillas, hasta familias cordobesas ue emigraron fuera y se las llevaron para conservarlas, con el objetivo de que puedan seguir trabajando en la genética de tan particular producto.
Por otro lado, instituciones como la Universidad de Córdoba, por su parte, también se han mostrado interesadas en el proyecto, por lo que sus impulsores no descartan seguir creciendo e, incluso, trabajar para que el tomate rosa de Alcolea tenga su propia figura de calidad.

Reivindicar la agricultura
Por un camino u otro, los dos jóvenes tienen claro que trabajarán para reivindicar la labor de los agricultores y la calidad de los productos de la provincia. Además de la tienda, online y directa, de productos autóctonos, el proyecto InspiraRural tiene como objetivo impulsar la rentabilidad y visibilidad de las pequeñas y medianas empresas dedicadas al sector primario en la provincia de Córdoba.
Para ello, llevan a cabo experiencias técnico-formativas dirigidas por los propios productores en su entorno de trabajo, lo que permite acercar la realidad del sector a todos aquellos que quieran conocerlo más y reivindicar la herencia agrícola y gastronómica de Córdoba.