El trigo bajo en gluten despeja su futuro gracias a la normativa aprobada por la UE: «Es apto para celíacos e intolerantes»
Agricultura

El trigo bajo en gluten despeja su futuro gracias a la normativa aprobada por la UE: «Es apto para celíacos e intolerantes»

Los investigadores cordobeses confían en que el cultivo entre en la categoría NGT-1, de las Nuevas Técnicas Genómicas, y se acelere su llegada al mercado

13/07/2026 a las 06:30

El desarrollo de un trigo apto para celíacos e intolerantes al gluten, es uno de los mayores hitos científicos de la última década en España. Sin embargo, las barreras legislativas han frenado su consolidación y, por tanto, su salida al mercado.

Ahora, gracias a la regulación de las Nuevas Técnicas Genómicas (NGTs) aprobada en la Unión Europea, el horizonte se despeja para el hallazgo del equipo del Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba, perteneciente al CSIC.

«Estamos en las últimas fases de desarrollo de la versión definitiva del trigo casi gluten (un 85% menos)», avanza Francisco Barro, investigador que dirige el estudio. Detalla que, una vez que concluya esta etapa, el equipo, seleccionará la línea definitiva de esta planta transgénica para evaluar su encaje normativo que, ahora sí, está cada vez más cerca.

Los investigadores del CSIC esperan que esta nueva variedad de trigo se pueda encajar dentro de la categoría NGT-1, plantas que la UE asimilará a las obtenidas mediante mejora convencional y que podrán quedar exentas de las estrictas evaluaciones de riesgo que, actualmente, se aplican sobre los organismos modificados genéticamente, permitiendo su libre comercialización.

Si no lo consiguen, sí que irá dentro de las NGT-2, las variedades que sí requerirán un proceso formal de evaluación de riesgos por ‘pasarse’ del número de ediciones genéticas necesarias para la anterior categoría.

El equipo de Córdoba ha defendido siempre que su trigo sin gluten no es una planta transgénica como las de antes, con mala prensa, sino que se utiliza la forma de ‘edición’ Crispr, que corta, inserta o sustituye el ADN de tal forma que es el propio organismo el que lo ‘repara’ y modifica la parte correspondiente. Con este método, explica Francisco Barro, «no es necesario introducir un transgen en la cadena de ADN, sino que marcamos los fragmentos de material genético que queremos eliminar y después la proteína Crispr va recorriendo la cadena introduciendo mutaciones en los genes marcados, de tal forma que en la siguiente generación de la planta ya no están presentes».

Sin gliadinas

Es, a grandes rasgos, lo que se lleva haciendo de siempre en la naturaleza, según insisten los científicos, que llevan años analizando cereales con bajo contenido en proteínas inmunogénicas, responsables de la enfermedad celiaca. De esta forma, llegaron a la conclusión de que las gliadinas, responsables de la fermentación del pan, eran la clave. «Estas proteínas tienen hasta 120 genes diferentes, por lo que localizarlos ha sido un trabajo técnicamente muy complejo», detalla Barro. Al eliminar las gliadinas del trigo, este se vuelve apto para los celiacos y para los afectados por los distintos grados de intolerancia al gluten.

A nivel agronómico, las pruebas de campo han demostrado, además, que estas variedades de cereal con bajo contenido en gluten se comportan de manera muy correcta frente a la sequía, prácticamente igual que otras variedades consideradas especialmente resistentes.

Según datos de la Federación de Asociaciones de Celiacos de España, las personas celíacas asumen un sobrecoste medio de 996,37 euros anuales en su cesta de la compra frente a quienes consumen productos con gluten, por lo que la salida al mercado de este trigo reducido en gluten, apto para intolerantes, podría ser un ‘antes y un después’ para un porcentaje de la población cada vez más destacado, y que ahora supera el 1% en España.

Escrito por

Ámbitos