Sin precios en los trigos con más del 70% recolectado ya en la provincia de Sevilla
Campaña complicada

Sin precios en los trigos con más del 70% recolectado ya en la provincia de Sevilla

Los agricultores lamentan que la industria esté usando el problema del maculado para depreciar el trigo duro y comprar partidas a precio abierto

15/06/2020 Actualizado a las 12:39

La falta de rentabilidad, un año más, amenaza el cultivo del trigo en la provincia de Sevilla, con el foco puesto en la calidad. Si en la cosecha de 2016 fue el germinado del trigo lo que trajo de cabeza a los productores cerealistas, este año la preocupación está en el maculado o manchado de los granos del trigo duro.

Se trata de una mancha de color oscuro que suele depreciar la calidad de la materia prima, bajando por tanto su valor en el mercado, y que está afectando a un porcentaje de la producción ya recolectada. El problema está en determinar cuál es ese porcentaje y el grado de afección, ya que «es un concepto muy subjetivo y no hay una metodología clara para determinarlo», lamenta el técnico de cultivos herbáceos de Asaja Sevilla, José Vázquez, por lo que apunta que «el mismo trigo analizado en dos laboratorios diferentes puede arrojar resultados muy distintos».

Por ello, Asaja Sevilla critica que la industria semolera esté este año exigiendo conocer el parámetro «GMF» (que hace referencia a los granos germinados, maculados y con fusarium), que hasta ahora no se había requerido, y teme que «esté sirviendo como excusa para bajar los precios del trigo duro a los agricultores», cuando según el técnico, «en el proceso industrial existen procedimientos (como las mezclas de distintas partidas) y productos autorizados que permiten corregir el manchado del grano, por lo que no tiene por qué afectar a la elaboración de pasta y sémola», apunta.

Sube la media

En Andalucía es muy raro que este índice tenga repercusión, ya que el clima suele ser cálido y seco en los últimos estadíos del trigo. Sin embargo, las lluvias del mes de mayo han propiciado la aparición del hongo que causa esta depreciación, que precisa de humedad al final del ciclo vegetativo.

Por ello, en una campaña normal, la suma del GMF apenas supera el 2% en el trigo andaluz, aunque se prevé que en esta cosecha la media suba y se sitúe «entre el 6 y el 20%», explica Vázquez.
Ante la falta de criterios para clasificar el trigo afectado, Asaja Sevilla se apoyará en la experiencia de Francia, que al tener primaveras más lluviosas cuenta tradicionalmente con un GMF más alto.

«Recabaremos información y buscaremos asesoramiento de la mano de cerealistas franceses para definir primero el concepto de maculado y hacer una clasificación en base a esta afección lo más objetiva posible», señala Vázquez. Mientras tanto, la patronal recomienda a los agricultores «que almacene su trigo tras la siega y que espere para su venta, evitando entregar la cosecha a los compradores a precio abierto».

Esta incertidumbre es la que ha llevado a la Lonja de Cereales de Sevilla a dejar la categoría tanto del trigo duro como del trigo blando del grupo uno sin operaciones, y por tanto, sin fijar precio, pese a que la campaña de recolección encara su recta final, con el 70% ya segado en la provincia.

No obstante, la Lonja de Cereales de Córdoba sí que ha fijado precio, con cotizaciones que varían en función del grado de GMF. Así, el precio al agricultor del trigo duro del grupo uno con un GMF 10 se fija en 234 euros la tonelada y de 224 euros la tonelada si GMF es de 15.

Se trata de precios «extremadamente bajos», sobre todo, «comparados con los del trigo duro francés, que cotiza entorno a los 265 euros la tonelada». Lo mismo ocurre con el trigo blando, «cuyo valor es inferior al que llega a los puertos», lo que «no obedece a ninguna lógica, especialmente en esta campaña donde estamos viendo que la cosecha finalmente va a ser menor de lo que se presagiaba», explica el técnico de Asaja Sevilla.

Una cosecha a la baja y con precios en caída que pone de manifiesto, un año más, «el grave problema de falta de rentabilidad que amenaza al cultivo de los cereales».

Menor cosecha

El rendimiento medio en el campo en el caso del trigo duro que se cultiva en la provincia de Sevilla ha sido de sólo 3.000-3.300 kilos por hectárea, pues el cultivo ha sufrido problemas por ahijamiento debido a la humedad.  Algo por encima está la productividad en el trigo blando, con medias provinciales entorno a los 3.800-3.900 kilos por hectárea.

Con estas medias, que son extrapolables al ámbito andaluz, la cosecha nacional de cereales que estima Asaja alcanza los 19,1 millones de toneladas, unas previsiones mucho más pesimistas que las lanzadas por las Cooperativas y los comerciantes, pues ambos esperan una cosecha de algo más de 22 millones de toneladas.

En concreto, los avances de producción estimados por Asaja arrojan los siguientes datos: 9,8 millones de toneladas de cebada; 7,2 millones de toneladas de trigo (6,5 de trigo blando y 700.000 toneladas de trigo duro); 1 millón de toneladas de avena y 1,1 millones entre centeno y triticale.

En el resto de Europa las previsiones también son a la baja, con una caída de un 5% en la cosecha de cereales, es decir, 15,7 millones toneladas menos, pasando de 321 millones en 2019 a 305 millones este año. La producción que más baja es la del trigo blando, con 17,5 millones de toneladas menos ( un 11,8% menos). Por países, Francia tiene 8,5 millones menos; Rumanía -3,6 millones; y Reino Unido -4 millones de toneladas. En trigo duro la producción cae un 5% y en cebada un 2,4%.

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