El Marco de Jerez inicia una de las vendimias más tempranas de su historia
Palomino ha sido la variedad más precoz, sin embargo, las variedades tempranas Chardonnay y Sauvignon Blanc se recolectarán en su fecha habitual
La Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía ha informado del inicio de «una de las vendimias más cortas de la historia» del Marco de Jerez.
Según detalla la RAIF en un comunicado, la vendimia de la variedad predominante en la provincia (Palomino) comenzó la semana pasada (el jueves 28 de julio), aunque se espera que en esta semana se generalice la vendimia en toda provincia.
«Esta ha sido la vendimia de la variedad Palomino más precoz y la primera que se adelanta al mes de julio. No ha ocurrido así con las variedades tempranas Chardonnay y Sauvignon Blanc, las cuales no han sufrido el adelanto de la variedad Palomino, recolectándose estas en su fecha habitual», explican desde la Junta de Andalucía.
«A marchas forzadas»
La vendimia en Cádiz se está produciendo «a marchas forzadas» en los pagos de interior, los más expuestos a la sequía y al calor extremo de las últimas semanas, los cuales han provocado la deshidratación de la uva, con la consiguiente pérdida de kilos.
En las tres últimas campañas se han recogido entre 53 y 58 millones de kilos de uva, muy lejos de los 81,3 millones de kilos que se vendimiaron en 2018. Esta campaña se prevé recolectar poco más de 45 millones de kilos de uva, por lo que ya es la cuarta campaña consecutiva de bajos rendimientos.
Importancia de los vientos de Poniente
En los meses de junio y julio es habitual que se produzcan periodos de días con vientos de Poniente, templados y cargados de humedad, los cuales ayudan enormemente al llenado de las bayas; sin embargo, este verano de 2022 apenas se han producido estos vientos tan beneficiosos para la viña de la provincia, todo lo contrario, han predominado los vientos secos y cálidos de Levante, acompañado de sucesivas olas de calor que, por un lado, han acelerado la maduración de la uva y el consiguiente adelanto de la vendimia, y por otro, la pérdida de peso de los racimos de uva.
La RAIF destaca que esta campaña ha transcurrido en uno de los inviernos más secos de los últimos años, contribuyendo a una importante falta de humedad en el suelo, donde las cepas se han desarrollado con menos hojas de lo normal, por lo que los racimos se han visto más expuestos a la luz directa del sol.

Además, según afirma la RAIF, «ha habido otro problema añadido, se ha observado, de forma casi generalizada, una gran diferencia entre las uvas de un mismo racimo, donde han podido encontrarse uvas deshidratadas (y hasta pasificadas), junto a granos verdes que ya no van a madurar, de ahí también el adelanto de la recolección ante el temor a una pérdida de cosecha aún mayor».
Ni siquiera la tregua por la bajada de las temperaturas de mediados de la semana pasada, acompañada de vientos de Poniente, ha variado mucho la situación, estando además previsto un nuevo ascenso térmico, hasta alcanzar los 40ºC, para esta primera semana de agosto, donde volverá a soplar el viento de Levante. Este acelerará el inicio de la campaña en viñas donde se ha decidido aguantar unos días para lograr un mayor equilibrio entre los distintos parámetros que determinan el arranque de la vendimia, como la graduación, acidez, etc, muy dispar entre cepas esta campaña.
Proceso gradual
La vendimia en la provincia se caracteriza por un proceso gradual que comienza en los viñedos del interior y que se va extendiendo progresivamente hacia las localidades de la costa, a medida que la uva va adquiriendo el grado de madurez idóneo para su recogida (10,5 grados Baumé).
«El estado fitosanitario del viñedo ha sido, en general, satisfactorio; la uva está muy sana, con una muy escasa incidencia de plagas y enfermedades. Tan solo se han observado algunos episodios puntuales de araña amarilla (Tetranychus urticae) asociados a periodos de altas temperaturas, que se han combatido puntualmente con tratamientos focalizados», afirman desde la Junta de Andalucía.
En este sentido, la RAIF asegura que «no se ha observado mucha incidencia de enfermedades, las cuales se han controlado adecuadamente con los oportunos tratamientos fungicidas preventivos y curativos».